marzo 13, 2017

Víctor Gaviria no se cansa de poner el dedo en la llaga

Exterior, tarde gris, Centro Colombo Americano, centro, centro. Hoy tengo ganas de entrar putiado a la casa. Por eso me voy a ver la última de Víctor Gaviria. Vaya plomazo. 

Me encuentro con una amiga. Le llego tarde. 

De tantos años de haber vuelto al país, se me volvió a pegar la costumbre de llegar tarde, de darme un margen de error, demasiado grande, para todo. 

Ella ya ha comprado la boleta. A mí me corresponde, entonces, comprar las cervezas. 

Al salir, llueve. Exterior, noche, centro, centro, calles de la gran ciudad. Solloza sobre la ciudad. Luces de semáforo reflejadas en el pavimento mojado. 

- Qué incapacidad de simbolizar, la falta de signo, de rito - Le digo a mi amiga, mientras caminamos. - Obviamente me refiero al Animal. 

- Es un mundo primitivo… eso es lo que quiere mostrar. Un grupo de primitivos en la plena premodernidad.

- He ahí la importancia de ritualizarlo todo. La única ritualización del animal era cuando se reunían a revisar billeteras robadas al pie del río. - Comentamos lo visto. 

Mi amiga pide una sopa, hace frío, un poco de hambre. Yo empanadas de iglesia, pero en un sitio fancy.  La película nos ha sacado demonios. Pienso que la violencia más cruda no es la de las puñaladas, ni los machetazos ni las cascadas ni los balazos.

La violencia más cruda es la del lenguaje. Un lenguaje que ya se puede llamar ´gavirezco´.  Le digo a mi amiga que nuestro lenguaje violento hace parte del tejido cultural. Se esparce rápido, se hereda.

- Acabamos de atestiguar el trasegar de una güeva, una mujer que se deja, parece que hasta lo disfrutara. Ahí también hay una crítica de género, una invitación a superar el masoquismo femenino. Es que echarle la culpa de toda la mierda al sistema patriarcal también se convirtió en comodín, es muy fácil patinar en ese fantasma, en la auto victimización. Da réditos, pero es cómodo y da plata en esta coyuntura de corrección política. Pero proponer es más difícil, re victimizar a los pobres más fácil, el cine no es para eso .

- Yo no creo. Es muy difícil estar en una situación como ésas. 

Hacemos una lista de mujeres que hemos conocido como Amparo. Un montón. 

- Es la falta de educación, son los parajes, las circunstancias, el terror.

- El horror, diría yo. Por fin una primera de película de terror importante en Colombia. Una que sí da miedo. 

- Los gallinazos lo presagian todo acá. 

- Unos alumnos míos, que viven en esos barrios, viven muy bravos con la estigmatización, dicen que Víctor agrede su imagen cada vez que le da la gana, que ellos no son ningunos bárbaros. Que en esos barrios hay procesos, de resistencia cultural, muy valiosos, hace muchos años… Yo también comulgo, e insisto, conque esas películas podrían funcionar en estratos de 5 para arriba. No hay necesidad de hacerlas estrato 1… La Historia Oficial, por ejemplo. Es estrato alto y habla de los mismo…Leidy también podría ser estrato 5, no había necesidad de ensañarse con la miseria.

- El tipo es un investigador, él se la ha guerreado en esos barrios… conoce su material… sabe de lo que habla. 

- Desde lo artístico es intachable, aunque visualmente creo que se ven mejor sus otra películas, las tomas sin trípode estropean el paisaje… falló la corrección de color o pudo haber sido la proyección del Colombo…la música no obstante da un salto cualitativo en relación a sus otras pelis... insisto con lo del lenguaje, ahí está toda la violencia y no es potestad de las clases bajas, ese tipo de lenguaje uno lo encuentra en cualquier condición social, porque es muy móvil y se disemina muy fácil sobre la telaraña cultural, en los vasos comunicantes de las estructuras.


Salimos a la calle. Pagamos la dos cervezas y la comida. El parque del periodista parece un paraíso, al lado de lo visto en cine. Seguimos de largo. Compramos más pola y ya queremos llegar a nuestras casas, cuanto antes. Gaviria no se cansa de poner el dedo en la llaga. En tus manos colocamos, Señor, la ficción que ya pasó y el Víctor Gaviria que llega.

En casa ruedan los fotogramas de Ninfomaniaca 2. Y yo que creí que esa cinta me iba a ayudar a bajar el embale de la otra. 

Me acuesto putiado.