febrero 14, 2017

La Ardilla Roja, obra maestra del cine, cumple 20 años

Las películas también tienen sus 20-años-después, como las bandas de rock, como los álbums y como los hitos. 

Ahora es el turno para Julio Medem y su La Ardilla Roja. Una cinta clave dentro de la obra más potente del cine español.

 Para el gusto de este blog, Medem es mucho más cine que Almodóvar o que de La Iglesia, por ejemplo. 

Y sólo estamos siendo consecuentes. De Medem, hemos escrito  aquí varias entradas, todas ellas celebratorias. De los otros dos no tanto o tal vez ninguna y/o en malos términos. 

Y de alguna manera el tiempo nos ha dado la razón. Las pelis de Pedro y Alex, vistas a la distancia, son cuasi irrepetibles y pueden tirarme ya a la hoguera antes de que escriba lo siguiente: la mayoría de dichas cintas dan pena ajena, son bobaliconas. No digo que carezcan de valor, pero son obras que envejecen mal, son más histéricas que la media. 

Medem por el contrario es como la ropa vintage. Un director, cada década más valioso, maduro, serio, un director que se pone caro, valorado, pero sobre todo un cineasta que bien ha sabido envejecer. Revisitarlo no se torna en una misión insufrible.

La siguiente pieza periodística es una lección de cine y de investigación insuperable, un especial que le hace un digno tributo a la película más deliciosa de Julio, después de Tierra, quizás su cabezazo épico por excelencia.

Pido entonces excusas porque no cualquiera se pone a hablar de La Ardilla Roja, obra maestra del genial Julio Medem que por estos días celebra sus 20 años.