septiembre 05, 2013

Sorry, este blog is CLOSED





Hora de cerrar. Clausuro este blog. CLOSED. No digo que no haya un mañana, pero, por hoy (que es mi estado de vida actual, un estado muy te-amo-para-siempre-pero-no-te-olvides-que-siempre-será-hoy), este blog se cierra, aunque permanece abierto. Cerrado pero abierto, muy el signo de los tiempos. Muy de ahora: sigue pero no.

Ya cumplió su objetivo, que en su inicio era demostrarme que se podía hacer un periodismo cinéfilo diferente al que se consume en castellano. Y lo logré.

5 años después, CORTES INVISIBLES, ya se mueve solo. Ni siquiera hay que actualizarlo. 

Por primera vez, en este lustro, paso más de un mes sin poner nada aquí y siguen aumentando las entradas diarias. 

Sin promocionarlo, a este blog lo leen más de 100 personas diarias desde hace años. Mucho para una bitácora intimista, de registro doméstico casi de bolsillo, como una libreta de anotaciones personales donde la lista del mercado se mezcla con los números telefónicos de las llamadas urgentes.

Un blog que quiso ser under y lo fue, en un país donde lo under ni siquiera existe.

Lo dejo por eso, básicamente, porque he perdido en mi vida el tono de lo under y tampoco es que me haya vuelto mainstream. Pero se me olvidó cómo llevar eso al lenguaje. 

Se me olvidó todo eso que odia la sociedad católica de este país, tal vez porque en el fondo lo soy: católico. Una monja disfrazada de comunicador social, como lo son todos mis colegas. Nada que esté en español no lo es.

También me voy antes del atardecer, porque  el cine ya no es lo que era. Porque ver una película es un atentado contra el calendario propio y el de los demás. Porque ya no llega, no mola.  Porque aprendí a conocer los que se ganan la plata del cine en Colombia y los que la reparten: malas gentes, una parranda de TRIPLE HIJUEPUTAS. Unas alimañas que he tenido la oportunidad de estudiar muy de cerca.

Echo candado, pues. 

Porque la película que quise postear aquí, nunca la encontré otra vez. Su título no lo recuerdo, solo está en mi cabeza .

(¿Dónde he ver de nuevo esa película que una vez vi con mi padre en el teatro Libia de Medellín, gringa, setentera, sobre unos seres que pierden a un amigo, a un hijo, a un hermano y todo es un duelo? ¿Cómo se llamaba?) Quién sabe. 

De pronto me la encuentre algún remoto día y vuelva a abrir, entonces, este blog.

Cae el telón. Baja la persiana americana, porque la vida se me llenó de ocupaciones. No tengo hijos, no soy un empresario, pero mi tiempo resultó siendo más valioso que si lo fuera. Me abro para ponerme a hacer el cine que me gustaría ver si todavía me gustara ir al cine o si tuviera tiempo para ello.

 ¿A quién le sirve el cine hoy en día?

Solamente a quienes lo hacen y lo usan como pretexto para vivir del cuento, para asegurarse una vejez, una jubilación, en un país donde la única opción laboral de supervivencia, es contratar con el Estado. 

De pronto este limbo, entre la gran pantalla y las pantallas pequeñas de los celulares, pase pronto y el cine vuelva a ser lo que fue. No faltará mucho para que sea fácil tener un celular 4g: que sea de uso ultramasivo y entonces el cine volverá, en otras ropas, pero con la misma alma con la que nació: como un fenómeno de entretenimiento cuasi circense, popular, para la gente trabajadora y no para los que hoy lo disfrazan como labor social.


Hora de cerrar, pues el cine está en otra parte, como dijo alguien. Esas neuronas que se me activaban  y se me interconectaban por medio de una buena película, hoy se me activan igual con la radio, con las redes sociales, con el internet en general, pero sobre todo con mi entorno familiar, con mi nuevo hábitat. 

Tal vez, por eso cierro. Tal vez ya no sienta la necesidad de escribir más, ni aquí ni en otras partes. Tal vez ya me sienta menos vacío y para nada solo, sin un mundo interior para poblar, por el contrario ahora muy poblado, muy lleno de gente, de cosas, de temas en la cabeza que no me dejan demasiado estar conmigo: una cuestión de tiempo y de espacio en el día a día.

 Me voy, doy un portazo desde adentro, entre otras, porque odio los multiplex y lo mal priorizados que están los recursos de la sociedad: ¡qué vulgaridad! 

¿Qué hacen dándole tanta plata a tanto a aparecido que le dio dizque por hacer cine, cuando las mejores propuestas ahora se hacen de la nada? ¿Por qué lo usan como pretexto para robar? ¿Por qué no usan toda esa plata de un cine sin impacto, mejor en carreteras, en salud? Ah, porque también se la roban, ahora entiendo.

Mejor seguir escribiendo sobre cine de otra forma. En Twitter, por ejemplo, en YouTube, sobre todo. A manera de podcast, de streaming, esa es mi escritura ahora, mi poesía, mi película favorita.

 Nos leeremos tal vez en el futuro mediano a través de sus teléfonos celulares.  Por hoy, nos declaramos en jornada libre. Les dejo un regalo, mi herencia, el legado de mi nuevo encarrete; Radio NEBLINA, mi nueva mejor pasión mejor que el cine. Den PLAY... arriba.

agosto 10, 2013

Mi Cali bella, mi Cali hermosa

Porque cuando quiso despertar, la ciudad ya no estaba ahí. Lo que estaba, lo que queda, son cinturones de miseria desbordando lo poco de civilizado en nuestros entornos urbanos. Es la venganza de los pobres. Nos están saliendo hasta en la sopa. La miseria campea a las puertas del cielo, Cali, la sucursal.  
Te das vuelta en la fila del multiplex estrato 6 y quedas cara a cara con un sicario que compartirá primera fila con vos.  

 Todo un holocausto de sangre, y de muertos, que ningunos Juegos Mundiales ni campeonatos de salsa podrán parar, ruedan loma abajo hacia el centro administrativo de la gran metrópoli latinoamericana. 

A Cali se lo llevó el diablo, como al resto de la ciudades colombianas. Igual en Medellín y en Bogotá. (Sí, ya sé que en el resto de L.A. es igual, es mal de muchos). 

Las cogió la tarde a las ciudades secundarias de este platanal. 

Este país le quedó grande al que sea. Pueden venir los alemanes o los chinos o los japoneses. A todos les queda grande. Nadie puede contra el marasmo de nihilismo, humor negro y desprecio por la vida en este rincón de la tierra.

 Y mucho menos, por mucho que se quisiera, tampoco habrá cine rodado por estos lados, que pueda redimirnos.



agosto 03, 2013

London oscura obsesion (Pelicula completa español)

Hay películas que son realistas pero no verosímiles. Otras que están bien hechas pero no son realistas, entonces vos no te las creés. Otras que no son ni realistas ni verosímiles y muy artificiales, pero que venden como mazorcas asadas a la salida de fútbol.

También las que se hacen como charlando, como por broma, con una alta dosis de lúdica y que no se toman el cine tan en serio sino que por el contrario lo usan para burlarse de todo tipo de pose artística.

Estas películas definitivamente son mis favoritas. Ésas que son un poco entretenimiento y un poco televisión, pero que tampoco terminan siendo aptas para  medios masivos por lo que dicen y por lo que ingieren.

Tampoco vas a encontrarte a una película como London, nunca, en un festival de cine como el de Cannes o el de Cartagena. Qué tal, Dios nos libre.

julio 27, 2013

Adulto Contemporáneo: un under de más morcilla y chunchurria en el lenguaje y menos grasa en las manos

¿Una nueva serie? ¿otro laboratorio de improvisaciones?

Pues no. Otra serie de YouTube, otra prueba que pretende decirle a la televisión colombiana que, en general, estuvo equivocada durante 50 años (con muy pocas excepciones). 

Sí, quizás una serie para la clase emergente, para los que tienen iPad y Galaxy (los pobres siguen viendo la señal Colombia incidental de RCN y Caracol), para los que creen que el alma del cine ahora puede estar en YouTube (todavía no).

¿Por qué tanto miedo a jugársela con actores naturales, desconocidos? ¿Dónde estaban esos guiones frescos?

¡Quién iba a creer! En Colombia había un under, un verdadero under, no un avantgard experimetal, chapucero de sicarios y gamines, sino un under, que le interesara la vanguardia de una lógica más el-medio-es-el-mensaje, un under de más morcilla y chunchurria en el lenguaje y menos grasa en las manos, un under menos hipócrita que ese de ´hagamos otro Festival de Cine para que nuestro cine siga igual´. Estaba dormido, pero se está empezando a despertar.






julio 24, 2013

Veo más gente muerta y yo también estoy muerta

Tal como los gays que creen que en el fondo todo el mundo es gay, el problema de los muertos es que también son movimientistas, cual pastor cristiano, todos los muertos aspiran, sueñan, a que cada día van a ser más. 

De ahí que hace  un mes, más o menos, reseñara sobre esa fórmula tan fascinante de I See Dead People de Sexto Sentido y me preguntaba, ya, dónde estarían las demás películas en las que hubieran dos o tres muertos que se creyeran los más vivos (¡eso es tan paisa!. Aquí deberíamos hacer la primera película de muertos vivos o vivos muertos, como se quiera mirar). 


Entonces: ¿cuál será la próxima? ¿Dónde estarán las otras? ¿Cuántos millones habrán recaudado en taquilla?


Con un poco inevitable de Sexto Sentido y otro poco de Sin Miedo a la Vida (casi un remake) esta película termina casi siendo un chiste, pero un chiste tierno, que te logra calar, como te podría calar un paseo por un parque una bella tarde de primavera.


Me muero por saber cuáles serán los próximos muertos del cine que puedan actuar tan bien.





julio 23, 2013

Capítulos que me veo como quien se tasa un manjar, pa´ que no se acaben tan rápido

Lo bonito del cine, es que te dispara cosas en la cabeza que el guionista nunca pensó en plasmar. El escritor escribe una pieza sobre colibríes en blanco y negro y el espectador termina pensando en piscinas. Así de loquillo es lo plástico del cerebro.

Mientras veía el capítulo semanalmente obligado de Susana y Elvira, pensaba lo eterno que puede ser un fin de semana, todo lo que le puede cambiar la vida a una persona en un viernes amanecer domingo, lo tanto que nos cambia a todos y por qué nos olvidamos de sensibilizarnos ante lo interesante que puede ser todo.

Pero lo interesante de los fines de semana, es que son eso: fines, finales. Hay tantas cosas que se definen en un fin de semana y no nos damos cuenta.

Pero lo verdaderamente tenaz, es ese aspecto de los fines de semana, sobre todo cuando se está enguayabado. 

En ningún caso he de envidiar a los enguayabados. Hace muchos años que mis fines de semana son tranquilos, con la sangre limpia y muchos soles tempraneros, aromas a café, sonidos de pájaros, ardillas corriendo por las ramas: solo de vez en cuando algún tufillo a vino chileno y un leve ardor en las sienes. 

A lo que voy, es que el trago acentuaba mucho el rumor sordo de un fin de semana, esa atmósfera soporífera de que todo se ha detenido dentro de una casa. Y cuando la habías cagado, olvidáte, te querías morir. 

Pero cuando habías hecho uno, o dos, goles, el fin de semana sabía a dulce eternidad.

En los fines de semana cambia tanto una casa. A veces pueden ser días de promesas y a veces de adioses. Y ahí es donde quería llegar, porque todo tiende a acabarse, todo se acaba y si es en un fin de semana resulta siempre mucho más cinematográfico, al modo de las cintas con finales bonitos. 

Qué bonitos y qué tristes y qué nostálgicos son los fines de semana cuando una linda historia donde se amó, llega a su fin. Pero qué lindos son los fines de semana cuando los domingos a la noche vuelve esa preciada cotidianidad...

julio 22, 2013

Nadie, de Santiago Gómez

Comentábamos con unos colegas de tertulia vespertina, ayer domingo, que aquí en Colombia nos dejamos descrestar intelectualmente por cualquier cubo de hielo derretido. 

Que este es el país donde cualquier bobo con juguete propio se para de cabezas y ya la provinciana institucionalidad cae desmayada del éxtasis, porque uno de sus honorables miembros de castas rayó las paredes. 


Para la muestra tenemos ya nuestros clásicos William Ospina, Ricardo Silva Romero, Daniel Samper Pizano, Antonio Caballero, Héctor Abad Faciolince y para, el caso local, nuestro nunca lo suficientemente ponderado Pascual Gaviria, clase de personajes que de alguna manera se auto adjudican sospechosamente la misteriosa misión de repartir juego en la zona mediocampista. (También comentábamos que, por ejemplo en Estados Unidos, el más chichipato entre los escritores más chichipatos, le pone la pata al mejor escritor del mundillo criollo).


Por la misma línea, de niños troncos con un papá dispuesto a comprarle balón y, si es necesario, cancha y equipo de fútbol, entero, tenemos a Santiago Andrés Gómez, uno de tantos videastas que a sus 25 años fueron inmortales con un rapto de iluminación estacional, pero que hoy creen haber tocado las puertas del cielo artístico por el solo hecho de reteñir sus borradores infantiles ante la inminente premura de que nunca dejarán de serlo.


 Sí, ese es otro rasgo de nuestra anémica intelectualidad bananera, especialmente en el cine: creemos tapar la falta de ideas claras con bazofia discursiva y, lo mejor, para vorágines conceptuales la tribuna de Oriente ya no da más abasto. Sur y norte engoriladas por los psicotrópicos, no entienden, les da lo mismo, ese rumor sordo, esa música de fondo, pues ya ellos tienen sus cánticos. ¿Alta? Bueno, no es un secreto que allí se parquean los narradores deportivos, en preferencia, tienen acceso VIP, los mejores empuja buses, bobos útiles, del continente.


Bueno, no debemos olvidar que este globo había sido inflado por un cura, el cura Luis Alberto Álvarez, uno que sabía bastante de mechas impregnadas con alcohol y que le alcanzó la vida para ver despegar a Santiago y para verlo sobre volar el parque del Periodista con muy mareadoras consecuencias.


Pero no le alcanzó la vida a nuestro cura más solapa, para ver caer a Gómez después de su borondo, convertido en un completo guiñapo de restos de naufragio.


Es para este blog lamentable tener que anunciar que otro ángel caído agoniza en el fango de su propia pólvora mojada. 


¿Qué pasó? ¿Por qué tuvo que ser así? Si la primera y, a mi modo de ver, única película de Santiago, Diario de Viaje, es también la única oda de resonancias rockeras, colombiana, que a uno no le da pena-ajena repetirse (en estos días veraniegos traté de repetirme Apocalipsur y la vergüenza no me dejó. Mi esposa que la había visto extasiada una primera vez, me dijo: ´yo no me había dado cuenta de que esa película era tan deficiente´).


Bueno, pero la vida sigue y seguimos cometiendo video con obras como ésta:



julio 19, 2013

Cineastas de Colombia, no sean ladrones, por favor

En honor a la justicia, estoy muy complacido de que la gente del común reaccione tan bien a un producto que quiero sacar de la manera más privada posible.

Es merecido porque llevo muchos años trabajándole. Pero es justo también porque ya es hora de abrir los espectros en Colombia, de que no todo tiene que pasar por el Estado para ser cine ni por los festivales decimonónicos de siempre.

 (¿En qué me representa a mí el Festival de Cartagena? o ¿el Festival de Santa Fe de Antioquia? En nada. A los dos he ido un par de veces y nunca me he sentido menos identificado y menos formalmente marginado, siempre me he sentido allí como bebiendo con los viejos barrigones de la tienda de la esquina).

Bueno, lo de los festivales solo por poner un ejemplo, ¿cuándo vamos a tener un festival realmente cool como el Baicifi o como el Sundance? ¿Algo con onda?.

El tema es que sería muy bueno demostrar que hoy en día es una obscenidad gastarse lo que se gastan, por ejemplo, las películas colombianas haciendo una película. O es una obscenidad que todos aquellos bodrios justifiquen crews de 200 personas para tan lamentables resultados.

Obviamente uno no hace cine para eso ni por eso, es por otras cosas. Pero qué bueno sería. 

Qué bueno sería poder decir, vea, esa plata por qué mejor no la reparten más equitativamente con productos más sencillos (que los parámetros para medir la calidad en las convocatorias sean otros a los usados hasta la fecha), abran el abanico y muevan esos recursos a otras cosas más urgentes que el cine: las carreteras, por ejemplo, o la salud... 

Cineastas de Colombia, no sean ladrones, por favor y roten el pucho a los que también hacemos en la sombra. O cedan esa plata para otras cosas menos banales que el cine.

No canto victoria, todavía. Pero me empeño en demostrar que con 3.000 dólares uno puede hacer mejor cine que la mayor parte de ostentación lujosa de nuestras producciones. Ya somos 3 que empezamos a meter el hombro con dinero, mañana seremos 6. Necesitamos 100.




EQUILIBRIO (teaser) from William Zapata M. on Vimeo.

julio 16, 2013

¿Qué tiene Cara Delevingne?

No es alta y tampoco está espectacularmente buena y mucho menos es lo que se dice lo más cool, aunque lo es. Más bien monita guanosa, pero no puedes parar de mirarla. Te puedes quedar toda la noche viendo sus videos, disfrutando de un encanto que le viene desde adentro.

julio 14, 2013

Cama Adentro, imágenes por el solo placer de narrar


Cada vez respeto más las películas que prescinden de la música incidental. Si te pones a ver, la música es tan invasiva en el cine. La música es tan enfatizante, tan impositiva. La música es como contar en imperativo. 


Debe ser porque vengo de editar una pieza donde la música y una voz en off lo eran todo. La película no era nada sin la banda sonora. Tal vez fue esta última experiencia la que desbordó mi vaso. 


Bueno, ya desde antes venía haciendo esta reflexión. Ya desde unos años para acá, lo único que busco para ver, a nivel cine, son cintas que no usen música incidental, que usen el montaje por el solo placer de narrar .... ( de hecho, sería un acto de elegancia y glamour que todas las películas se tiraran el detalle de poner un letrero en el poster de cada película, o en la claqueta, algo que diga algo así como: NO LLEVA MÚSICA POR EDICIÓN) .... y, ésta que posteo a continuación, es una de esas películas que narran y punto.


 Con un ritmo trepidante, no en el sentido de la duración de los planos, (sino en el sentido de la acción contenida), esta es una historia que te deja clavado a su trama desde la primera secuencia. 


Por eso te aconsejo que si debes ir al baño, lo hagas antes de sentarte a verla. Es una película donde el tiempo vuela y, aunque hoy la tecnología te permite pausar y reanudar después,  no querrás hacerlo. Siempre quieres más después de cada escena, de cada diálogo, de cada toma. Y cuando menos piensas, la película se ha acabado, parece que no han pasado ni diez minutos.


Y bueno, que más se puede decir. No es una película que te ha entretenido con una sarta de chorradas (en el cine es muy fácil disfrazar tu falta de historia con chorradas). Ahí viene la otra parte difícil. Hacer una obra jugada, que hable fuertecito, una película transformadora (estoy seguro que este tipo de pelis y, algún otro tipo de arte político en Argentina, son los artífices, entre otro factores, de que cierto tipo de izquierda auténtica lleve algo más de 10 años en el poder).


Te pones a ver el discurso de Cama Adentro - un adn de discurso que ya lo trae mucho cine argentino- y lo comparas con el pseudo discurso del cine colombiano y te dan ganas de llorar.  Más: lo comparas con el discurso de esa supuesta izquierda colombiana de escritorio, y te dan ganas pero es de tomarte un frasco de diazepanes.


Veámos pues una de esas películas donde el sonido ambiente lo es todo en términos de banda sonora. ¿No debería ser siempre así? Qué grande es el cine sin música incidental, no me canso de repetirlo.


 ¿No debería todo el cine auto censurarse la música de post producción? 


Yo me atrevo a vaticinar que en el futuro la música incidental de cualquier tipo va a ser una cosa de mal gusto en el cine o, en su defecto, como un asunto de retraso mental como mínimo y lluévanme tomates. 


Aplaudo las imágenes por el mero hecho de narrar.



julio 02, 2013

Bergman o el por qué se suicidan los suicidas, cuando nos preguntamos por qué es que se suicidan los suicidas.

Tocar a Bergman es un atentado criminal. Meterse con él es tomar el riesgo de no salir vivo del acto.

 Pero aquí estamos: repitiéndonos esas tramas de un autor que sí sabe qué hacer con los primeros planos y con sus sombras chinescas de blancos y negros profundos. 

Mi esposa me dice, ´es como misógino este Bergman´.

 Sí, puede ser. Muy a su modo, pero es válido el comentario. 

No sé. No me gustaría meterme en camisa de once varas analizando el trato que le da Bergman a las mujeres en su obra. 

Lo que sí puedo decir es que las usa como el pilar central de sus objetos de estudio. Las disecciona, les hace el tratamiento con sus vísceras emocionales y luego las raspa por fuera para sacarle las escamas, como a pescados que se dispone a fritar. 

Miedos, horrores, culpas, proyecciones psicológicas, transferencias, lapsus visuales, desfilan a lo largo de sus películas como en una caravana de los recuerdos. 

Cada línea en los diálogos de Bergman te manda a pararte de tu lugar e irte al baño para que te mires en el espejo y te confrontes, dentro de la más absoluta certeza del por qué se suicidan los suicidas, cuando nos preguntamos por qué es que se suicidan los suicidas.

Avanzan los minutos en este mar de instantáneas existencialistas y escuchas a tu mujer comentando de nuevo: ´Uno ve las películas de este man y se da cuenta que aquí en Colombia sí botan la platica del cine, dándosela a cualquiera´. 

De acuerdo. Válido el comentario, también. 

Imposible que entre 46 millones colombianos no hayan unos cuantos Bergan por ahí. Yo no soy uno de ellos. 

Pero uno se pregunta: ¿Por qué no los descubren? ¿Por qué no se dan a la tarea de buscarlos? ¿Por qué no hay una política de Estado que permita la detección temprana de los Bergman que debe haber en Colombia? 

Será pedir demasiado. No sé. Tal vez.

 Ya acabo de entrar en un interregno pseudo exquizoide tipo Bergman. Ya la sombra de la duda ha llegado a este blog. Ya la muerte hace su aparición siniestra en estas cuatro últimas líneas. Porque así es la vida. Incontrolable. Un juego totalmente atormentado de sentido, según Bergman.

Y qué bueno que sigan apareciendo cintas de Bergman en esa insoportable y terrorífica casa del espanto que son las sorpresas digitales.  Cintas que saltan del sombrero de un mago adolescente y su deep web.

Bien dice Woody Allen que las mejores películas son las de Bergman. Pues sí. Las más simples, las más hondas, las más lapidarias. Sobre todo ésas que te transportan a los 70, con sus tonos pastel y esa resaca post hippie que tanto nos dañó, pero que al mismo tiempo, a unos pocos alivió.


junio 28, 2013

Sólo para miembros del club de fans Sexto Sentido

Hay un grupo de cultores de la moral Sexto Sentido, que creemos que esa película partió la historia del cine en dos. Esta Safe Haven conserva los mismos mecanismos y su moral del más allá, VEO-GENTE-MUERTA es la misma a la protagonizada por Bruce Willis.

Para muchos, nuestras vidas no volvieron a ser las mismas después de aquello. 

Bueno, ahora vuelve otra película de estas sin pinta de nada. Una fábula que te pondrá a flipar todo el mes. Sí, pero en efecto, luego te agarra a cachetadas también, te despierta y te pone los pies en el cielo.


junio 23, 2013

The Call, una tonta película para odiar a la protagonista y perdonarla después

Siempre me ha intrigado la capacidad de Hollywood, bueno lo que se entienda por Hollywood (porque aquí nos hemos tragado ese gran sapo, cuando Hollywood en realidad no existe desde los años 40) para caracterizar personajes en dos planos o en una sola escena de 5 minutos.

 Hay un esquema, claro. Manuales de estilo que se pasan de generación en degeneración.

 Yo, ya quiero que vendan esos manuales en el EXito. 

Mucho espontáneo, realizador de medio pelo debería comprarlo. Mucho pato que se mete a hacer video y ni siquiera en un saga familiar de 300 capítulos son capaces de venderte un personaje bien construido. 

The Call exhibe este tipo de destrezas. Una película donde también te llevan en la montaña rusa de odiar a la protagonista y de perdonarla después.

junio 20, 2013

Música que me interpreta

En este blog siempre he dicho que hay unas canciones que resultan siendo más cine que incluso muchas de las mejores películas de la historia. Así de fuerte entra la buena música a esta edad. 

Pues bien, la siguiente intérprete es cine a mil canciones por minuto, es todo el mejor cine del mundo en una sola canción y aquí nos canta varias: 

junio 19, 2013

Sugar Man, en busca del hombre de azúcar

Hay un mensaje político encantador en este documental. Tal vez por eso los gringos lo adoraron tanto y le dieron un Oscar.

 El mensaje es que vos en Estados Unidos podés ser de clase obrera y ser feliz. Vos en Estados Unidos podés tener una vida digna sin ambicionar demasiado. 

Y ya siento los tomates podridos cayendo sobre la pantalla de este post. 

Pero sí. Es real. Sixto Rodriguez, un cantante anónimo, le pagó a la vida todos los precios que le pidió, hasta purificarse.

Entendió que la vida es mucho más que vanidades y sobrevivió para salvar este mensaje que tanto se le olvida a los habitantes de América. 

(Bueno, la América anglo, pues en la América hispana no te puedes poner a hacer esas gracias. En la América hispana pertenecer a la clase obrera es mucho menos que ser un miserable, donde aparte de aguantar hambre y condenarte al ostracismo social, te desarrollás como un auténtico indio patirrajado un animal de monte que llaman) .

Del resto la película no es que sea la gran obra avasalladora. 

Es entre otras cosas bastante efectista, digamos. Unos cuantos grandes planos descresta-esnobs aquí y allá, tres o cuatro frases para resaltar y una banda sonora que te vuela la cabeza, eso sí.

Un logro del video, de todas formas, en esta época de hegemonía en HD, donde hay tanta gente grabando tantas cosas que dan la ilusión de ser cine inteligente, ultra racional, pero sin sangre, sin alma.


junio 16, 2013

Siguen maniobras en ese mar del cortometraje PESADOS ESCOMBROS

El siguiente es una especie de making-of de lo que fue la sesión de Pesados Escombros. Es lo más cercano, lo más editado del tras escena en los días aquellos. 

El corto aun no termina. Se está planeando un segundo corte y se andan grabando más planos faltantes. Existe todavía la sensación de lo inacabado.

De nosotros no creo que ninguno quede con energías ya para hacerle detrás de cámaras a un corto de 5 minutos. Así que valga la pena registrar este video que hicieron unas amigas en el marco de una reseña a web a varios grupos creativos de Medellín. 

Interesante siempre echarle una mirada más de frente a esas gentes que uno sabe que vienen trabajando como en la puerta de enseguida y que se ha estado oyendo hablar de sus nombres pero de los que en realidad, por lo menos yo,  no me he detenido a ponerles atención.




junio 15, 2013

Víctor Bustamante y los mejores primeros 60 segundos en la historia del video antioqueño

Víctor Bustamante es un bloggero que como escritor ha sido atacado varias veces en su espacio de Neo-nadaismo. 

Uno de esos ataques tiene que ver con el hecho de ser un ¨provinciano¨.

 Y ´´provinciano´´o no, la verdad es que Bustamante a veces exhibe ciertos actos de barbarie sobre todo cuando hace las veces de videasta. 

Víctor, semana tras semana, arranca a grabar con su cámara de video sin respetar la más mínima sintaxis ni gramática visuales.

Pero cómo es la vida, el fundador del NEO-Neonadaismo ha logrado filmar una de las grandes piezas maestras del video antioqueño:

 O sea... mostrar en primicia el sueño de todo buen contador de historias, ese sueño que todos albergamos aquí y que ninguno había logrado desde Víctor Gaviria, en resumidas cuentas, lograr que un largometraje tuyo sea pirateado en las calles y consumido por la gente del común, no por los intelectuales, ni por el mundillo, sino por la colegiala, el hincha de fútbol, la tía, el tío. Mejor dicho, por todos los analfabetas cinematográficos en Colombia, que no son pocos, son mayoría.

Víctor lo logró. Grabó al director de Los Colores de la Montaña comprando su propia película en un agáchese de la Playa con el Palo, una película que se vende aun hoy por las calles de Medellín como arepas de queso con lecherita.

Víctor en este video a continuación tiene los mejores primeros 60 segundos en la historia del video local. Nadie aparte de Víctor Bustamante ha logrado iluminar tanto sobre una verdad profunda y es doblemente válido, pues como dijimos antes fue grabado desde la falta de maneras absolutas en el campo de lo visual.


Turistas, otro vacío marca Cinépata

´´Los amigos son para los buenos tiempos´´. 
KARLA personaje ´Turistas´ 

Un turista es una figura al interior de la sociedad que proyecta cierta idea de estabilidad. Tanto que en los últimos años se ha vuelto blanco de desprecio y sarcasmos por parte de las alas más bravas de la intelectualidad. 

Sin embargo, nadie sabe lo que se esconde detrás de esas personas pudientes que van en pequeños y grandes núcleos familiares con ciertos grados de capacidad adquisitiva. 

Un turista es el símbolo más representativo de la clase media occidental. 

Pero nadie sabe qué tan rotos están los turistas, tan solos y vulnerables. Tan dependientes. 

Karla es una de esas turistas desoladas, cuya vida emocional cuelga de un hilo. No es una mochilera pero debe amparar un mochilero más perdido que el hijo de Limber. No es una ecologista, pero le toca albergar la fragilidad de un artista venido a guardabosques. 

Igual, de vuelta a Santiago le corresponde recoger los pedazos de su novio oficial desperdigados por la carretera y acaso reconstruirlas, no importa que ella se sienta más vacía que ellos.

Otro producto de distribución marca CINÉPATA.



Turistas from Cinépata on Vimeo.

Llorando bajo el agua, un laboratorio de lo poético

Hay cortos que como películas te parecen muy buenos videos y viceversa. 

Hay cine que parece muy buena tele igual. 

Pero difícilmente la magia del arte resplandece con todo el poder y la fuerza de lo eterno con mayúsculas.

Llorando bajo el agua es noticioso, espiritual, moderno, sagrado, un laboratorio de lo poético. 

 
Crying Underwater from Cinépata on Vimeo.

junio 14, 2013

Sofía y el Terco, una segunda invasión de las poses

Hace pocos días me encontré a Oscar Mario Estrada. Realizador. Siempre que bajo a Medellín me encuentro a gente así. Artistas rotos, destinos truncados. El centro de Medellín es eso. Un lugar lleno de pobres corazones. ¿Y qué ciudad no lo es? 

Hablamos, nos bebimos una cerveza. Oscar Mario es quizás una de nuestras promesas más incumplidas. Pero soy feliz, me dijo. Hablamos de cine, claro. De las películas On The Air. Sofía y el Terco fue una de ellas, por supuesto. Le parecía muy bien hecha, pero que no le había llegado. 

Antes había hablado con otra amiga de esa película. Una amiga que siempre me ha parecido de mentalidad inferior, aunque la quiero y ha llegado mucho más lejos que yo y ha leído más libros y ha visto más cine y ha recibido más educación y se ha ganado como 4 premios nacionales de danza, tema en el que se gana la vida y le va muy bien. 

Ella siendo muy exigente, me dijo que le había gustado Sofía y el Terco, que le había parecido ´tierna, bonita y sensible´, el cine que precisamente ella adoraba.

Mmmmhh, mal síntoma. Muy mal síntoma. Lo que me temía. 

Todo parecía indicar que la película de Burgos era como él, alguien a quien yo considero un tipo de mentalidad inferior también, pero alguien a quien le supieron comprar un disfraz de ingenio desde muy chico y que se lo han venido cuidando y renovando de tanto en tanto, una obra arquitectónica de ésas que tanto nos seducen a los antioqueños.

De alguna manera, por la misma razón mi amiga danzarina también me ha parecido de mentalidad inferior por eso, a la manera de la película en discusión, porque es una mujer muy hechiza, a la manera que nos moldean en los colegios jesuitas, un producto de la cultura de salón. Mi amiga es una civilizada de jaula, una mujer que en últimas le ha faltado calle. 

Un signo que también, a mi modo de ver, comparte con Burgos. Dos artistas de salón de té. Dos artistas que nunca salieron de sus unidades residenciales espirituales.

Bueno, Sofía y el Terco, ahora que la he visto, me ha confirmado la corazonada. 

Una película sin calle, sin alma. Impostada, como todo lo de Burgos, aunque la verdad sea dicha, una película necesaria para lo que necesitamos ver en Colombia y eso sí una película muy bien hecha.

Yo le haría a Sofía y el Terco la misma crítica que le hizo el Village Voice a Shakira, cuando lanzó Laundry Service en inglés y cuando empezaba a dar sus primeras entrevistas en un idioma diferente al suyo (debemos entender igual que la gran frustración, por ejemplo, de Andy Warhol siempre fue no poder ser idiomático, no poder acceder naturalmente al slang callejero. Situación que lo arrojó de rodillas a los pies de Baskiat, un pintor que técnica nunca tuvo, pero que como artista le sobró CALLE a borbotones).

El Voice diría sobre Shakira, palabras más, palabras menos: ´No conocemos la obra de Shakira y no queremos imaginárnosla en el futuro. Pero si sus siguientes piezas van a tener el mismo vacío de jerga y modismos que manifiesta tanto en sus entrevistas como en su Laundry Service, olvídalo. Podremos anunciar con tranquilidad que este puede ser el verdadero nacimiento de la comida chatarra latinoamericana y que debemos prepararnos para una segunda invasión de mentalidades inferiores´. 

Luego, no le he escuchado a nadie más hablar sobre Sofía y el Terco. Es entendible en este país psicópata. A veces la bondad, la nobleza, no pueden venir de alguien que diga: ´Mira, qué bueno soy, qué bonitas cosas digo´y entendiendo un poco al realizador Oscar Mario Estrada, Sofía y el Terco no llega, no es auténtica, repleta de artificios con las costura afuera, es una película disfrazada y posuda como su director.

Y nadie mejor que un duro del cine como Herzog, para reforzar mi teoría de la calle:





junio 11, 2013

QUÉ VIVA LA MÚSICA, más allá del pandillerismo académico

Cómo será de fácil hacer cine hoy en día (bueno, fácil desde el punto de vista de la tecnología), que hasta Dynamo Producciones se está dando el lujo de sacar dos largos al mismo tiempo.  EN COLOMBIA!!!!

Y ya veo a los místicos del arte de mucho pelo parao´, rasgándose las vestiduras.

 Pero sí. La cosa hoy en día es como motilando calvos, haciendo salchichas, metiendo 20 buñuelos al mismo tiempo en la fritadora, especialmente para Roro, el único productor importante que tenemos en Colombia. 

Para la muestra, un botón. Mejor dicho, muchos botones. Ellos son en su desorden: María Llena Eres de Gracia, Roa, Satanás, Perro Como Perro y un largo etcétera de hits. No estamos hablando pues de nuestros eternos one-hit-wonder directores. Estamos hablando del a lot of hits producer.

Estamos hablando de alguien con músculo financiero y músculo empresarial. Alguien que le cogió el tirito al negocio del cine y lo pone a sonar con la campanita de máquina registradora, varias veces al año. 

Roro, Rodrigo Guerrero, de alguna manera es el Víctor Gaviria del siglo 21 en el sentido de que termina eclipsando los fondos audiovisuales, por no decir arriesgadamente que acaparando. 

En los 90, si Víctor se presentaba en alguna categoría de cine, los demás competidores sabían que tenían muy pocas esperanzas ante el mostro. Y efectivamente tenían razón, pues Víctor siempre era el gran ganador y los premios en ese entonces eran nimios para muchos.

Hoy, cuando hay mucha más plata y cuando te dicen en Proimágenes que los lineamientos de las convocatorias las hacen las mismas asociaciones de cineastas, vos como realizador madurado biche no dejás de mirar con cierto recelo el nombre de Dynamo Producciones o de Roro o de Andy Baiz que son 3 personas distintas y un solo dios verdadero. Es un recelo infundado, lo sé. 

Sin embargo, hacia alguien tiene que ir dirigidas todas las miradas, pues hoy todos los caminos llevan a Dynamo. 

Esta vez con el rodaje de Qué Viva La Música no se puede rebajar tampoco el feliz acontecimiento a la categoría de coincidencia. Ya sabemos que Cali venía necesitando una reingeniería como ciudad, como destino turístico y como epicentro cultural y quien mejor que alguien demasiado cercano al poder de la ciudad, como Roro. 

Luis Ospina y su festival siempre lucieron solos. Un Caliwood que en los últimos 20 años nunca parecía estar amarrado a nada. Nos quedamos asociando la figura de Andrés Caicedo a una intelectualidad casposa y medio mamerta de la Universidad del Valle y a una parranda de hippies sesentones en el barrio San Antonio, pegados de las últimas 18 gotas en una botella de aguardiente blanco del Valle.

Con Dynamo Producciones la cosa ahora suena más a Hollywood, a Sundance, a gran evento de ciudad y no de provincia familiar, de pandillerismo académico. 

Por eso habrá que celebrar a Qué Viva La Música. Porque Cali lo estaba necesitando, porque Cali se lo merece. Cali fue la primera gran ciudad pop de Colombia y puede volver a hacerlo.  Cali nunca quiso ser culta, porque es más como un Miami con sus pros y sus contras. Sin embargo Cali fue reconocida más como una especie de Atenas por mucho tiempo, mucho más que Bogotá incluso. En Estados Unidos por ejemplo el imaginario todavía se conserva. Cali es sinónimo de entretenimiento cultural para extranjeros, cuando Medellín le ha cogido 20 o 30 años de autobombo comercial. 

Por eso, puede ser que la novela de Caicedo llevada al cine resulte un descache y puede ser que Carlos Moreno termine haciendo con la Mona lo que hizo con Pablo Escobar, o sea: un chiste, un meme de Facebook. 

Por eso puede ser que uno ya no le copie a películas tan grandilocuentes, tan llenas de personal. Puede ser que el cine ya no esté en el cine sino en el video, en algo más El Vuelco del Cangrejo, más Sofía y el Terco, proyectos chiquitos en historias grandiosas. Puede ser. 

Pero así y todo, estaremos celebrando que Rodrigo Guerrero haya cogido el sartén del negocio familiar, por el mango. Cali lo estaba necesitando.

mayo 21, 2013

Nunca había sido tan peligroso ser joven en Medellín


Siempre en conflicto con los cinastas que se ponen a filmar sobre el conflicto. Ese soy yo. Sobre todo cuando esos cineastas están cómodamente apoltronados en las ciudades, en las universidades, deseosos de seguir engullendo del cadáver de la guerra. En la guerra hay plata y eso lo saben mucho en las esferas donde el verdadero arte es vivir del cuento. 

La pregunta es, siempre lo será, ¿qué tan autorizados estamos de filmar la guerra quienes no somos víctimas? No mucho creo yo. Y sigo repitiendo lo que les he dicho a tantos cineastas en este país:

 ¿quién te va a creer a vos tu preocupación por las minas quiebrapatas desde aquí, sentado en Carlos E. Resptrepo? 

¡O sobre el despojo de tierras desde aquí, sentado cómodamente en un Juan Váldez cuando ni siquiera has visto un desplazado de este lado del del parabrisas!

Bueno, siempre he críticado eso. Odio ese cine, porque conozco a muchos de los cineastas que filman el posconflicto solo por captar subvenciones, muchas de esas películas famosas ahora.

Otra cosa, es cuando la guerra la filman sus víctimas - no me vengas ahora con el cuentico de que ´´aquí todos somos víctimas´´- o gente tocada por el tema.

 Ahora, nunca lo pensé, yo soy uno de ésos. En los últimos 10 meses he visto caer 4 de mis alumnos. Todos violentamente. 

Sí, aquí, en Medellín. En pleno 2013, en la ciudad más innovadora del mundo.

 Ni siquiera en los 80 de Pablo Escobar, los jóvenes habían estado más amenazados, más vulnerables, que en este marco de secuelas, legado de las administraciones Fajardo y Salazar.

Ahí tenemos esta ciudad invivible, fruto de sus vanidades.

Tal vez por eso me animo a contar historias como las de este video (una historia vergonzosa si en este país existiera tal noción y si todo no lo volviéramos un circo juan-fernando-mosqueriano), mientras edito otros dos documentales sobre el tema, de una generación de jóvenes actuales, totalmente abandonados a su suerte. 

mayo 18, 2013

Iron Man 2, pequeña porción de pizza, ahora más newyorkina que nunca

Me vi la 2 de este pequeño slice de pizza, ahora más newyorkino que nunca. 

Lindo homenaje que le hace la ciencia ficción por enésima vez a ese parque de Queens, donde vamos tanto los latinoamericanos a tomar el sol: el Flushing Medeaws.  

Es un guiño político? naaaaah. Es más bien una seguidilla a las obsesiones de Spielberg en Men In Black I.

Varios elementos para destacar: Scarlett Johanson peli violeta, nuyorican como nunca. Se podría decir que parece una nigga y las escenas de puño y pata le lucen tanto como sus soledades en Lost in Traslation.  

Igual, el encanto mayor de la cinta es Bob D. Jr haciendo de sí mismo: enguayabado, rehabilitado, pasado de copas, rehabilitado y hasta cuesco y rehabilitado de nuevo. 

Y como dice mi señora: en Iron Man 2 está todo el mundo para referirse al casting. No faltó nadie.

Ahora sí me siento preparado para ir a verme la 3, en 3D, la cual debe ser una caspa gigantesca, pero qué tal que todas esas luces tomadas por ovnis hoy en día, sí sean especies de armas gringas a lo Iron Man?


mayo 13, 2013

Así vamos con PESADOS ESCOMBROS

Primera incursión de Plano Eterno PRODUCCIONES en la animación, la cual no es ningún misterio si se conocen los mecanismos del cine y aquí los conocemos bien. 

El problema está en que toda esa gente, esa masa en Colombia con una cámara al hombro, esos críticos, esa sociedad que ve en el REC un puente de salvación nacional, no están tan seguros de las pequeñas sutilezas de los 29'5 cuadros por segundo, las naturalezas de la especie a diseccionar. 


Y mientras no haya noción *COLECTIVA* al menos de por qué las películas se ven como se ven, no habrá oficio en bloque y si no hay oficio en bloque no hay escuela y mucho menos masa crítica. Hay que cometer el delito, intentar cine, para entenderlo.


 Pero vamos bien. Pocas veces se despiertan las ganas de interpretar las necesidades de un director y en este corto se amanece cada día con esa disposición.

mayo 08, 2013

Hasta cuándo el Estado colombiano ha de seguir irrespetándonos?


Si la paz en Colombia depende de que nos tengamos que aguantar la grandilocuencia en los vendedores de humo audiovisuales, empezando por Aníbal Gaviria y terminando por Proimágenes, entonces por mí que nos sigamos matando hasta que no quede el último colombiano vivo.  Yo estos tapaos, paquetes chilenos, sí que no me los trago más. 

Hasta cuándo el Estado colombiano ha de seguir irrespetándonos desde nuestras propias instituciones?  


mayo 01, 2013

En el día del trabajo: una hamburguesa


En el día del trabajo, nada mejor que una hamburguesa. 

Mientras los trabajadores marchan, bueno es empacharse aquí con Palthrow llenando esa pantalla, eclipsando a Bob Doewny Jr. sin despeinarse. 

Puede haber una mujer, hoy, que actué sin necesidad de actuar? Ella.


abril 27, 2013

Una película para ver a solas por lo bobita

Este es el tipo de película que a un cuarentón le daría vergüenza ir a ver acompañado. 

La clase de película en la que agradeces que tu esposa se duerma, porque luego de una hora se vuelve una película bastante bobita. 


La clase de película que te debería abochornar, dar pena ajena, pero no. 


Al contrario te enternece. Te hace replantear todo el guión que vienes escribiendo durante años. Tirar a la basura toda aspiración a rodarlo, a mandarlo a Mincultura para justificarle el salario a los burócratas de Proimágenes. 


Para qué hacer cine donde irremediablemente se meta el conflicto colombiano, cuando en otras partes del mundo pueden esquivar tan fácilmente temas como las guerrillas, los paras, los asesinatos, las fronteras invisibles, la violencia institucional de un país tarado y enfermo como el de esa república bananera, por allá, donde la vida no vale nada. 


Un tipo de película, en todo caso, que te consumes a media noche en el silencio de la casa, como quien abre una nevera a hurtadillas y se prepara un sandwiche tipo Lorenzo Parachoques y lo saboreas con risitas en silencio para no despertar a los demás.




abril 22, 2013

Y entonces nos quedamos yendo al cine solos


Qué buena entrevista. Ya la he leído 3 veces. Qué amable se hace la crítica de cine aquí. 

Qué distinta a la crítica colombiana, si es que se puede hablar de críticos y no de simples criticones.


 Y a propósito de Javier Porta y su sentido del humor, me acordé de alguna noche a principios de los 90 en el parque del Periodista hablando con Pedro Adrián Zuluaga. Todavía existía la Arteria, me acuerdo. Y se había acabado de morir Luis Alberto Álvarez. Entonces le dije a Pedro Adrián, hoy un gurú muy a la colombiana, que siquiera se había muerto "ese viejo escolástico" a quien el sentido del humor en la crítica parecía resultarle pecado.


 Y entonces me quedé hablando solo. Pedro Adrian de inmediato se paró y me dejó con esas palabras en la boca. Ni siquiera las había terminado y ya me había quedado solo en una jardinera del centro de Medellín. Hoy, dos décadas después, creo que el tiempo me ha dado la razón: Qué jarta es la crítica cinematográfica en Colombia!! Pero sobre todo que falta de buenas ideas como las palabras que siguen a continuación:




BAFICI 2013: A FONDO CON JAVIER PORTA FOUZ

Escrito por Nuncio Belardi 20 abril 2013

 En ocasión de un ciclo de cine argentino que organizamos con la Biblioteca Nicanor Parra, tuvimos la suerte de contar con la presencia del crítico de cine, programador del BAFICI y editor de la revista El Amante: Javier Porta Fouz.


Porta Fouz, de 39 años, pareciera ser un nuevo tipo de crítico, muy alejado de la figura de Anton Ego, el estereotipo de crítico creado por Ratatouille. Javier es más rockero, inconscientemente, sin saberlo y obviamente el no lo cree así. Partió muy joven (cosa que él tampoco ve así). Comenzó en El Amante a los 25 años y a trabajar en el BAFICI el año 2001, y como programador el 2005. Tenía 31. Aprovechamos de interrogarlo sobre todo. Obviamente le preguntamos sobre la revista, que el año pasado pasó por completo al mundo digital; también sobre el Festival que cumple 15 años; sobre su cinefilia, sobre la crítica y mucho más. Invitamos a Alberto Fuguet y entre los tres estuvimos un buen rato conversando.


Acá la entrevista a Javier Porta Fouz, un cinéfilo que deja en ridículo a todas esas ratas de IMDb (me incluyo) que creen saber algo de cine.


Nuncio (N) ¿Cómo nace la cinefilia en ti?

Yo fui cinéfilo ni siquiera de joven, de niño empecé. Yo vivía en un pueblo. Marcos Paz, a 50 Km de Buenos Aires, 48, para ser exactos. Y cuando yo era chico, las películas tardaban en llegar ahí un año. Me acuerdo que E.T. llegó un año después. Era muy aislado. Pero mi papá trabajaba en el centro de Buenos Aires e íbamos seguido, me llevaba al cine. Y mi familia no es de un ambiente intelectual: mi mamá es peluquera y mi papá era cerrajero. Pero a mi mamá le gustaba ir al cine, y cuando yo tenía 9 años, nos fuimos a vivir a Buenos Aires y a los 9 ya empecé a ir al cine solo, lo que hoy en día es rarísimo. En Argentina no hay manera, ningún chico de 9 años va solo a ninguna parte. Y la primera película que vi solo fue Annie de John Houston, y mucho después supe quién era John Houston, y me acuerdo que la vi 5 veces, la vi solo, después con mis padres, luego con mi hermana, amigos, en fin, al final la vi 5 veces.



Fuguet (F) ¿Y cantabas Tomorrow? 

No demasiado, es que tampoco era que me gustara tanto, pero como era la primera que vi solo… de hecho ahora pensaba hacer en El Amante “la primera película que viste solo” porque eso me parece definitorio para el cinéfilo, porque la gente que dice: “no fui nunca solo al cine” no es cinéfila, no hay manera.

N: Y hay que verla también solo, con la sala vacía, porque uno puede ir solo, pero de ahí a que justo también la veas solo en la sala, eso es mucho mejor. 

Eso pasa ahora todo el tiempo, pero antes era rarísimo, antes no pasaba, en los 90 tenían que haber por lo menos dos personas para dar la película, a veces me pasó de sacar la entrada y estar yo solo y me devolvían el dinero porque no había gente, ahora como son maquinas las que pasan las películas, sobre todo en los malls, pasan las películas aunque no haya gente, ni siquiera se toman el trabajo de ver si hay gente o no. Bueno, pero cuando era pequeño, nuestro primer departamento en Buenos Aires, con mis padres, estaba en la misma cuadra que un cine que daba dobles programas. Entonces yo ahí vi “La Ventana Indiscreta” cuando tenía 9 años.

N: ¿Cómo tan joven?

Es que me impactaba, me gustaba el cine. Recuerdo que “La Ventana Indiscreta” me impactó. Me impactó el color incluso, porque había copias nuevas en ese momento, no me acuerdo por qué motivo, y tenía afiches con la silueta de Hitchcock, no era el afiche de “La Ventana Indiscreta”. Porque también daban “Vértigo” que no la vi, se ve que mis padres dijeron ésta no, era muy chico. Y ya cuando tenía 7 o 6, lo que hacía era recortar los afiches. Es que yo aprendí a leer a los 4, entonces a los 7 ya recortaba y tenía cuadernos y cosas así.

N: Me llama la atención que hayas partido tan joven. Mi gusto por el cine comienza a los 12 años, si es que.

De hecho, tuve un momento entre los 12 y los 14, que fui muy poco al cine. O sea tuve una infancia muy cinéfila, pero en esos años, no fui mucho. Hasta que a los 14 me enfermo de hepatitis y lo primero que hace mi papá es comprarme la videocasetera. Y estuve 2 meses sin ir al colegio. Y mi padre venía todo el tiempo con pilas de VHS. Y ahí vi mucho, pero también mucha basura, porque además quería ver todas las exploitation de sexo, tenía 14 años, y ahí vi muchísimo, a los 14 entrando a los 15 veía de 3 a 5 por día, ese fue un periodo importante.

N: Entonces en toda tu infancia, adolescencia y juventud el cine fue siempre algo importante. ¿Por qué a la hora de elegir una carrera no elegiste cine?

Es que nunca me interesó hacer cine. El cine tiene eso de trabajar en equipo que no me gusta mucho, quizás hoy en día es distinto, ya que se puede hacer con un crew de 3 personas y listo. Pero en los 90 no era así.



N: ¿Y cómo entraste a escribir en El Amante? 

Bueno, a El Amante entré por concurso. Era un concurso llamado “quiero escribir en El Amante”, y mandabas una nota y yo escribí sobre Boogie Nights, y les gustó mi nota y quedamos 4 ganadores, y de los 4, 2 quedamos escribiendo en la revista.

F: ¿Y escribir en El Amante era casi más importante que hacer una película o que entrar a una selección de fútbol? 

Cuando vi mi nombre que había ganado, fue como si se abriera el cielo, era lo que más yo soñaba escribir en El Amante

N: ¿Cuánto llevaba de vida El Amante cuando tú entraste?

Y saliendo, no habían pasado 7 años. La revista comenzó a fines del 91 y el concurso yo lo gané en septiembre del 98. Antes de eso hice de todo. ¡Tuve unos trabajos! (ríe). Tenía que ayudarle a mi familia. Armé almanaques, calendarios, en un sótano; vendí cosas por la calle, cassettes grabados truchos. Del 92 al 96 hice unos trabajos así…

N: ¿Cómo ha respondido la gente con el paso de El Amante al mundo digital?

Yo pensé que sería como una explosión el primer mes y después nada, y no fue tan explosivo el primer mes y no fue tan nada después. Como El Amante es una revista pasional, hubo mucha gente que nos insultó directamente cuando dejó de salir en papel, como si fuera una ruptura amorosa en malos términos. Eso de “te di los mejores años de mi vida”. Eso estaba. Fue una cosa muy loca. Hubo mucha gente que dos o tres meses después, nos escribían diciendo: “Bueno, ya los perdoné, ahora me suscribo al digital”. Es verdad, tengo los mails, en el Facebook también. Y luego sacamos un anuario de El Amante en papel y la gente: “¿Pero cómo? Tienen que seguir con lo digital, olvídense del papel”. Lo mismo pasó cuando la tapa pasó de ser amarilla y negra a ser en colores, sólo la tapa. Vieras todas las cartas de lectores insultándonos.

F: ¿Los críticos jóvenes siempre creen que no han visto suficiente cine, que no saben suficiente? ¿Tú sentías que tenías fallas o agujeros cuando comenzaste en El Amante?

Es que yo entre el 93 y el 98 vi una cantidad de películas. Ahí fue como la formación dura mía; entre los 19 y los 24, 25 años iba a La Lugones todos los días, o sea esos ciclos de verano, como no tenía plata para irme de vacaciones, nada, hacía esa cosa de ir al cine con la entrada comprada en la cartelera, que significa que pagabas el 60% del 50% de la entrada y te llevabas la comida en la mochila tipo, un mantecol y con eso vivías todo el día. Y veía 5 películas al día, los miércoles sobre todo que era barato.

F: ¿Qué significa eso comprar la entrada en la cartelera?

Es que a los diarios les daban entradas al cine gratis, pero no las usaban, entonces las vendían en unos puestitos y ahí comprábamos he íbamos de esa manera.

N: ¿O sea La Lugones fue tu escuela?

Si, en La Lugones había veranos en los que iba todos los días, no sé, el ciclo de Bergman: todas las películas; el ciclo de Buñuel: todas las películas; el ciclo de terror gótico europeo: todas las películas. Yo iba todos los días, ahí vi Truffaut, Bresson, y después bueno, en VHS.

N: ¿Tuviste colección de VHS?

Tuve colección porque en los 90 cuando comenzaron a cerrarse los videoclubes los vendían baratos y compré muchos.

F: ¿Aún los tienes?

No, los tiré a la mierda. Mi fetichismos está muy por debajo del promedio del fetichismo del cinéfilo, muy por debajo. DVD compré pocos. No sé…



N: ¿Pero sí te consideras cinéfilo?

Digamos que si, qué se yo, la cinefilia me ayudó a conseguir novia. La conocí en el cine, siguiéndola por las escaleras. Había visto justo el día anterior El hombre que amaba a las mujeres de Truffaut y tenía muy fresca también La Edad de la Inocencia de Scorsese, con eso de: si se da vuelta le voy a hablar. Entonces fui a ver a La Lugones Les enfants du paradis de Carné, una película francesa que dura 4 horas, y era yo y 550 viejos de 200 años y una chica rubia y la seguí, y dije: si dobla por acá le hablo y si no, no y terminamos siendo novios 5 años. Y ella era cinéfila también, entonces cuando íbamos al cine nos sentábamos separados, para no molestarnos, y ver la película. Era muy loco. Y con ella vi mucho también, pero volviendo a lo de los agujeros, por ejemplo Fassbinder fue uno que mucho tiempo después lo recuperé.

F: ¿entonces un crítico o un cinéfilo puede tener agujeros?

Pero claro.

N: Hablemos de crítica. Te he escuchado decir esta frase sobre crítica que me ha gustado mucho: “La crítica es participar de un misterio proponiendo tu propio misterio”.

Pero esa frase no es mía. Los que hablan de eso son Oscar Wilde y Roland Barthes. Eso de profundizar el misterio de la obra, que no hay nada más claro que la obra. Entonces, no es que vayas a destripar y descifrar la obra. Eso también es Sontag, en “Contra la interpretación”. Se trata de proponer un sentido; y no descifrar el sentido. Hay un libro que no es sobre cine, es sobre literatura, que se llama Abrazos y Rechazos. Como leer en clave menor. Es de una tal Doris Sommer, que analiza 9 escritores americanos que ella dice que son los que proponen un misterio, no te dejan traspasar, que el lector no tiene que irse del todo satisfecho, en el sentido de que lo entendió todo. Tiene que ver con no condescender, no hacerlo todo demasiado fácil. Y eso es lo que detesto, detesto, detesto, detesto de Match Point y el público de Buenos Aires. A Match Point la detesto. Es una película que te hace creer que entendiste algo que siempre estuvo claro, que era cuando empieza la película y el tema del azar con el ralenti de la pelotita. Ok, entendimos. Pero cuando el anillo pega en el borde, frena y te está explicando todo de vuelta, en la función que fui, todo el publico un sábado en la noche en La Recoleta hizo: “aaahhhh”. Y se sentían inteligentes por entender eso. Esa fue una de las veces que estuve a punto de pegarle al público directamente.

N: Hablando de público. ¿Qué haces en el BAFICI?

En el BAFICI a parte de programar y seleccionar películas, estoy a cargo de programar los cines, entonces estoy siempre preocupado de si hay gente, ese tipo de cosas.

N: Me llama la atención que el público del BAFICI hace preguntas muy complicadas en las funciones con los directores, mucho más complejas de lo que pregunta la gente en festivales chilenos, por ejemplo.

Bueno, lo que hay es una especie de competencia sobre quién es más snob y quién snobea más. Algunos hasta se quejan del traductor, y hacen sus preguntas en inglés para no pasar por el traductor que siempre consideran malo. Y a la vez, es un público que si falla un subtitulo en castellano incendia la sala (ríe), no sé si sea la misma gente. Pero, bueno es algo que tiene que ver con los argentinos, el público de Buenos Aires, el público argentino o quizás es el argentino el que necesita ser reconocido, por ejemplo, el público de rock, quiere que el cantante le diga que son el mejor público, entonces exageran lo pasional, y está bien, el rock se trata un poco de eso. En el BAFICI intentan ser los más intelectuales, incluso se ríen antes de que pase el chiste, y cuanto más rara sea la referencia y más de cruce cultural, más fuerte se ríen, como diciendo entendí que se referían a… no sé, a Beckett; hay algo de eso, lo cual funciona muy bien para que el BAFICI sea un festival con mucha gente y con mucho espíritu.

N: Volvamos a la crítica. ¿Quiénes son tus referentes?

Bueno, Pauline Kael y… (se queda pensando). Cuando leí el libro de Héctor Soto, fue como un momento en que dije: ah mierda, éste se ánima a decir ciertas cosas: “el cine no es lugar indicado para destripar símbolos”. (Piensa) También Quintín en El Amante. Bueno, leí mucho a los críticos, André Bazin lo leí mucho, Truffaut lo leí mucho.



N: ¿Qué opinas de Rosenbaum, de Martin?

Adrian Martin me gusta mucho más que Rosenbaum. Rosenbaum me parece que en un momento, por culpa de Godard, se le dio un lugar disparatado. Un lugar que en Latinoamérica no tuvo Manohla Dargis. Ella no lo tuvo en Latinoamérica, y sí lo tuvo Rosenbaum y vos leés los textos y ¡no jodámos! Ella es una gran escritora, yo la conocí.

F: ¿Y cómo es? ¿Es guapa?

Si, es una pelirroja, guapa, pero distante, yo quedé enamorado demente, a mi gusta la gente así, distante. No me gusta la gente que te toquetea, pero te digo, Godard dijo el gran crítico es: Rosenbaum, y yo todavía no sé cuáles son las grandes ideas de Rosenbaum, el libro Las Guerras del cine que se tradujo, tiene buenas ideas y están los libros que escribió con Hoberman, y… a mí me gusta mucho más Hoberman, él como que hace piruetas, va de una película a otra, y de una zona del cine a otra y eso me parece muy respetable, más que respetable, es excitante, estimulante, y ese estímulo nunca lo tuve demasiado de Rosenbaum. Aunque te digo, su parte más política de militancia por cierto tipo de cine me parece que fue importante en un momento, y tengo artículos de él del Sight & Sound de los 70 y principios de los 80, y no sé, Ken Jones también me gusta más, como que tienen una cosa más excéntrica en un punto, que los vuelve más estimulantes.

N: ¿Qué directores sigues devotamente?

En este momento, debo decir que la tercera película de Ben Affleck la esperé mucho, o sea era la tercera de Ben Affleck, la esperé como loco. Eastwood también, aunque hay películas de él que no me gustan. Río Místico no me gusta nada. Creo que Río Místico es casi una película argentina, en el peor sentido, como que refuerza todo, además creo que gran culpa la tiene ahí dos actores, que son Sean Penn y Tim Robbins, que están horrible y se comen la película en el peor sentido. Pero bueno… Moretti también. Nanni Moretti es para mí una referencia muy importante.

N: ¿Y actualmente en Latinoamérica o en Argentina?

No, para mí en Argentina (se queda pensando). Yo no lloro mucho cuando se muere un director que tiene 85 años y en Twitter empiezan todos a llorarlo, y yo digo, pero ¡si tenía 85 años! ¡Dejáte de joder! Pero cuando sí yo lloré fue con Bielinsky, ahí si lloré, y confieso que dije, cómo pudo haberse muerto Bielinsky. Porque él era la salvación del cine argentino, por completo. Era el tipo que estaba haciendo las películas absolutas.

F: ¿Cuán exagerado debería ser un crítico? ¿Tiene derecho a mentir a exagerar?

Por supuesto. Me pasa con Eastwood y Affleck. Digamos, Eastwood se va a morir pronto, esperemos que no, que dure hasta los ciento y pico, pero ya hizo 3 películas testamento. Para mí, Más allá de la vida, Hereafter, es la mejor película, y ni siquiera es la mejor película de Eastwood, pero es de esas películas por las cuales me pelearía con la gente, o sea me parece una película genial y cuando me dicen que es new age, pero cómo, si es una película de una sabiduría, y creo que Ben Affleck tiene que continuar a Eastwood, porque es un tipo que entendió el clasicismo y lo entendió en el sentido de Eastwood, porque el clasicismo que entiende Eastwood, ese clasicismo visto de los setenta, es un clasicismo consciente y esa es la única manera de ser clásico y no necesariamente ser neoclásico.

F: Esta es una pregunta moral: Si alguien durante los últimos 5 años ha criticado mal las películas correctas. ¿Es un boludo?

No necesariamente, depende de cómo escriba. Para mí es fundamental ver cómo escribe la persona. No si coincido o no con sus gustos. De hecho con Kael, sus fanatismo por Altman no lo puedo tragar, me parece horrible eso. O por ejemplo, a mi me gusta mucho más que a ella Peter Weir, pero me divierte mucho leer cómo ataca a Witness, la destroza y se ríe. No me parece que tiene que ser necesario compartir los gustos. También hay que ver qué películas son las incorrectas, no sé, si alguien cree que González Iñárritu es un director excelente, ahí sí puede ser.

F: ¿Qué es más importante: que un país tenga un par de buenos críticos o un par de buenos cineastas?

Críticos. Ya lo dijo Oscar Wilde, puede haber buenos cineastas, pero sólo con buenos cineastas, la producción se estanca, porque si el cineasta no es crítico, no tiene la doble condición, el arte tiende a repetirse, decía Wilde. Entonces es necesario el espejo de la crítica, que a veces sí puede estar en el propio cineasta, yo creo que Bielinsky era cineasta y crítico, era un tipo absolutamente consciente de todos los procedimientos. Wilde decía que los artistas mediocres suelen amigarse entre sí, y eso es peligrosísimo, porque genera una endogamia que además es muy corporativa, amiguista. Y además, el crítico está abierto a todas las escuelas, y el artista no necesariamente y de hecho ni siquiera es necesario, pero todo esto viene de mi fanatismo por el libro de Oscar Wilde, no es mío. Wilde dice que no hay grandes épocas del arte que no hayan tenido grandes críticos. Lo cuál es hiperbólico y provocador, pero no deja de ser cierto.

CUESTIONARIO CINÉPATA:


Video editado por Tania Lavanderos




1 comentario

Jay-Z - 22 abril, 2013

Gracias a dios que no le preguntaste por política, ahí es un neófito absoluto.
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Agüero da el testimonio audiovisual, eligiendo como narrador a un biólogo nacido en una de esas casas señoriales que aún sobrevive a la masacre y que observa, impotente, como las sombras de los nuevos edificios van arrinconándola.
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abril 20, 2013

Plano Eterno siempre en los mejores temas de ciudad



Es un tema que merece no solo un paneo, sino también un close up y una panorámica. Ya es hora de que los habitantes de Medellín, al bajar en dirección al río, volteen un poco la cabeza y miren hacia allá, hacia ese montaña formada con el ego de todo nuestro regionalismo, pero igual con escombros de un montón de vidas inocentes. 

Cuánto se habrá filmado sobre el tema y cuánto se irá a filmar... Seguramente mucho y alguien tiene que meter mano y empezar. 

Seguramente con mañita, no cometer el error de 3 Caines cansados de meter el dedo en la llaga. 

"No tienes por qué volver a revictimizar a las víctimas, a torturarlas de nuevo", estoy de acuerdo, sabias palabras. 



Pero hay que hacerlo y Plano Eterno PRODUCCIONES va estar ahí, no en la autoría propiamente dicha, pero sí en el acompañamiento técnico, en la construcción de un look para una historia tan grossa, una historia que ojalá no debió haber pasado nunca en una ciudad tan prometedora como Medellín, pero una historia que pasó, en nuestras propias narices, en la propia sala de la casa, una mancha de sangre que tal vez se confunda en la alfombra roja de nuestras galas, pero que sigue fresca y mancha y moja.