junio 26, 2011

Milk

Insufrible. Anacrónica. Autocompasiva. Lechosa, como su nombre lo indica, esta cinta resulta siendo un pequeño paso para la dramaturgia de Sean Penn, pero un gran retroceso para el cine de minorías en general.





UYUYUY de Santiago Caicedo, para espíritus superiores



No busquéis contenido en la obra de Santiago.

Santiago viene de las artes plásticas y por tanto es un formalista.

Tanto, que ahora se le ha medido al 3D en un país donde todavía nadamos en la sopa rancia de lo político y tanto que su nueva peli´parece haber deconstruido esa dicotomía mitológica de forma vs fondo, de una vez por todas, para sentenciar que en el cine todo es forma, hasta los discursos más profundos.

Este pariente cercano del sobrendiosado Andrés Caicedo, ahora empieza a cosechar premios con su obra UYUYUY, después de haber colado varias semanas de proyecciones en Cine Colombia.

Y Uyuyuy es más o menos una continuación de Drain, su anterior corto* hecho en 16 m.m., (del cual tuve la oportunidad de hacer parte durante los 8 días de rodaje) y el cual planteaba desde el principio el febril viaje a un universo fantástico, pero principalmente la premisa de una presencia mágica en cada uno de los instantes de nuestra existencia.



Ese es Santiago. Su personalidad está muy bien reflejada en sus películas.

Piezas móviles entre la euforia y la introspección. La rareza caicediana también por ahí, flotando, en el aire.

Más de 5 años han pasado ya, desde que  Santiago y yo perseguíamos una gallina con una cámara de 8 milímetros (préstamo del hoy famoso Andy Baiz) en un patio de Sunnyside, Queens.

Más de 5 años desde que me pasaba datos inéditos de Andrés, entre toma y toma, (hoy ya no es un secreto que el escritor maldito era un enfermo "marica, homosexual, que se la pasaba todo el día trepado en un árbol").

Más de 5 años en los que Santiago tuvo que esperar a dar el salto definitivo de las artes plásticas al cine.

Ahora es oficial y su premio Best Short Award - 3D Competition - SSFF -  en Tokyo, así lo confirma.

* Sin contar con sus otros bocetos en 3D:

Moving Still


Come Coco


Galaxy-



junio 23, 2011

La nueva peli´ de Andy Baiz

Producción sí tiene, pero falta ver.

Como dijo mi mujer: ¨ si me aburrí viendo el trailer, cómo será con la película entera ¨


La cara oculta - Trailer por TrailersyEstrenos

junio 20, 2011

Un colombiano en la antesala de los Oscar

Andrés Burgos es quizá el primer director colombiano que puede ganarse un Oscar y muy seguramente se lo va a ganar con su película Sofía y el Terco.

Aunque conociéndosele, como se le conoce, nada raro que quiera ganarse mejor el Sundance, porque está más de moda, es más cool y el San Sebastián ya se lo ganó el políticamente correcto Carlos César Arbelaez y no creo que nadie cuerdo quiera seguir los pasos de Carlos César.


Al final, hasta no le importará ganarse nada a Andrés.

 Solo terminar la película que apenas se empieza a rodar (bueno, esperemos que no sea otra pieza audiovisual colombiana hecha en RedOne, porque el término preciso sería ´grabar´.

Uno ¨rueda¨ es cuando hace de 8 m.m. pa´arriba) y que ya muchos medios la clasificaron más o menos a la antesala de los Oscar.

Además. Burgos ya está curtido en premios.

Ya superó la ceguera producida por el resplandor de los flashes si es que eso alguna vez se supera y no es para nada como uno de esos directores colombianos a los que la primera película les sale muy bien, se gastan media vida en ella y la segunda les sale muy mal o nunca les sale.

 Pues Burgos se ha sabido proteger de eso y decidió sacar la pelota del estadio, antes, con otras artes escénicas, que con el mismo cine.

 Se curó en salud: primero se hizo dar la bendición de Juan José Hoyos (clase tras clase, yo vi, yo estuve allí) delante de unas vetustas máquinas de escribir con las que garabatéabamos los ejercicios de Periodismo II, en la Universidad de Antioquia.

Luego, la bendición se vino como goleada en torneo de segunda división. A chorros.

San Antonio de los Baños lo condecoró. Después, Juan Diego Mejía, Telemedellín  y Victor Gaviria.  Andrés Hoyos del Malpensante.

Daniel Samper Ospina  lo honró como twittero del mes en Soho, lo cual equivale a decir: a payaso del mes y, a payaso en general. Hay que visitar su twitter para comprobar sus esfuerzos.

La pregunta es, hay que hacer payaserías para despuntar en este medio? De pronto, genios como Alex de la Iglesia tuvieron que hacelas por fuera de su películas?

Seríamos todos payasos si tuviéramos ese gran talento para serlo?

Sigamos. Fernando Gaitán elevó a Burgos a la noria con la telenovela HASTA QUE LA PLATA NOS SEPARE  y le puso un India Catalina en la repisita del medio.

(Y eso sin contar que fue el primer comunicador en rotar el álbum Amor Amarillo en una emisora de la Bella Villa)

 Y ahora Carmen Maura dice que pocas veces había leído un guión tan bien escrito.

 ¿Qué puede faltar?

Toda esa gente que me he encontrado en estos días por Medellín, y que misteriosamente me han puesto el tema de Andrés, no le tienen tanta fe a Andrés Burgos como le tienen sus áulicos de que va a ser el primer colombiano que se gane algo grande-grande para el cine colombiano.

En principio sentí vértigo visualizando cómo sería estar en esos zapatos que han tenido que soportar el estrellato desde tan chiquito.

Pero después el vértigo se convirtió en delirio de grandeza cuando volví a visualizar que es uno de los pocos directores que le queda mucha corriente en sus Energizer y que las va usar en algo más que un conejito dándole golpes a un tambor.

junio 16, 2011

Henry Piscinas estuvo por aquí

No suelo describir argumentos de películas aquí. No al menos con palabras.

Me parece lo más tonto que tienen las reseñas cinematográficas cuando se hacen a la vieja usanza.

Sin embargo, en este caso sí me voy a tomar la molestia. Lo amerita.

Tenemos a un gringo muy tranquilo en su nueva casa, por la cual ha pagado un precio alto, sin barequiar.

Dos rasgos de la cultura cristiana protestante, por excelencia: pagar lo que es y no pedir rebajas.

De repente llega una mexicana super católica, su vecina, mostrándose muy servicial, pero muy invasora también. Se mete al patio de su propiedad (privada), se muestra conversadora y ahí se acaba de completar la metáfora.

Se capta, ¿No? Mexicanos, invasores, gringos, la casa...

Hay un tercer elemento de una épica cuasi Wimweresca. Se trata de una niña que todo lo graba y que sirve para reafirmar la trama en el contexto de esa bella clase media norteamericana, cuya afición por dejar sus huellas, a través de los mass media, le ha hecho tanto bien al mundo. Lo digo de corazón.

No es sarcasmo: hay que grabar, registrarlo todo, ojalá en el cine. En la mitología Wenders, cualquier aparato, que grabe y transmita, sirve para representar el séptimo arte.

Hay que verla. Eso es lo que tengo para escribir. Henry Pool (e), como su nombre lo indica, es una fábula sobre recuperar los días de la infancia para que los milagros puedan ocurrir y sin tener que apelar a discursos sociales, ni políticos ni económicos.

Pero sobre todo, Henry Piscinas es una cinta sobre el color azul-piscina.

O sea. El azul ese mismo del vestido de Superman que tanto simboliza a nuestros días más tiernos.

Un simbolismo que tanto podrían recuperar los gringos en la convergencia del sincretismo religioso, pero que tanto se difumina en sus apologías al protestantismo mismo.

junio 14, 2011

La Bruja

Buenísima la entrevista de Restrepo, el director de La Bruja en El Radar.

Descubrió facetas inéditas para mí, que soy su gran fan, hasta el punto de considerarlo como el único director respetable de esta platanera.

Me gustó eso de que la plata que hace en las novelas se la gasta en cine, aunque me parece extraño que considere sus series y novelas como una especie de no-arte.

Su único bemol estuvo en referirse a los trepadores como especímenes brotados de la clase obrera.




No sé por qué en Colombia se tiende a plantarle esa chapa al campesinado urbano, cuando en todo el mundo ya se comprobó que es la clase media la máxima generadora de trepadores de una sociedad.

Luis Alberto Restrepo debería mirarse más la punta de la nariz como miembro de esa detestable ralea de trepadores que son los realizadores audiovisuales de este país y que su próxima película, sobre trepadores, no se olvide de su gremio, subproducto por excelencia de esa industria de emergentes suburbanos.






junio 10, 2011

Todos odiamos la máquina, pero pertenecemos a ella

"One thing doesn't make a man"

La mitad de Nelson, o Nelson a medias. Título de la cinta protagonizada por Ryan Gosling, el mismo protagonista de Historia Americana X, Lars y la Novia Real y de El Creyente, confirma que este actor no piensa venderse todavía al sistema tan cínicamente incorrecto de Hollywood.

(Revistas tan poderosas como Time y Newsweek coinciden en considerarlo como el actor ¨más respetado¨ de la época).

Sin embargo, su personaje de Nelson dice... "Todos odiamos la máquina, pero pertenecemos a ella, hacemos parte de ella"...

junio 03, 2011

La sociedad del mutuo elogio

El asunto con la mayoría de cosas que veo, es que que casi nunca me las creo.

Como que me les pillo el artificio, el truco, como dice Gabo, y de esos artificios, en realidad, son muy pocos los que se disfrutan.

Mutual Appreciation es una de esas pocas cintas que vos podés catalogar como verosímiles. Uno se la cree. Y no es difícil meterse en su atmósfera.

Además aterriza su enfoque en unos grupos humanos extrañamente inexplorados por el cine newyorkino, me refiero a esos jóvenes cultivadores del Power Pop, tan abundantes en la Gran Manzana.

Su título traduce algo así como ¨la sociedad del mutuo elogio¨, pero no en el sentido peyorativo que atestiguamos en Colombia, donde esta religión se practica para sobar chaquetas y obtener favores.

Esta sociedad del mutuo elogio es practicada más bien en el más saludable de los sentidos, de unos personajes que de verdad hacen noción de una otredad en cada uno de los fotogramas de esta cinta.

Es sospechoso, de todos modos, que mis películas favoritas de la era del color sean precisamente en blanco y negro: Control, casi todo Jim Jarmusch, Casavettes, 25 Watts, Agarrando Pueblo, etcétera.

Ahora, Apreciación Mutua, entra en la lista con honores y me pone a pensar mucho en las decisiones visuales que debo tomar en esta recta final del proceso, cuando estoy terminando de polichar mi documental Lejos de Casa.

Un poco de autobombo

No viene mal mostrar lo que se hace a título personal y más cuando yo mismo me tomo tantas licencias para criticar el video de los otros.

Bueno, lo otro es tener noción de las diferencias entre mi primer video Valium Colectivo ( hecho un poco en la oscuridad de la inexperiencia) que me salió bien; y este otro documento-registro que también me salió bien (ya con 15 años después de tener el cuero de videasta un poco más curtido por el sol de la cinefilia y de la experimentación), entre muchos intentos de video fallido.

Este video, en todo caso, ya lo presento aquí con la cabeza más en alto.