diciembre 26, 2011

Del amor y otras drogas + una frustración sexual

Me estoy repitiendo, lo sé.  Pero sí, todo se reduce a frustración sexual.


Siempre he dicho que las historias de la clase media, bien hechas, son más interesantes, porque  exploran las pulsiones básicas de los seres humanos tratando de darles un canal de expresión más racional.


Generalizando, los pobres dan rienda suelta a sus pulsiones más recónditas por medio del crímen, la violencia o, en el mejor de los casos, yéndose a gritar a un estadio o quemando pólvora. El instinto, en la clase baja, permanece instinto, casi nunca sin sublimarse. Bueno, estereotípicamente hablando. Habrá casos de casos, que no funcionan en la ficción.


La clase media tiene más margen de maniobra para preocuparse por dilemas existenciales o psicológicos, mientras que en una ficción de clase obrera, tanto como en la vida  real,  debes ganar verosimilitud poniendo a tus personajes simplemente a sobrevivir y a resolver sus necesidades básicas. Esto es: pan, circo, vivienda y ropa.  


Estas dos películas, a continuación, exploran temas de clase media- media.


La primera mostrando los peligros de una modernidad mal entendida, donde iglesia y Estado, indisolubles, todavía rigen los destinos de la sociedad hindú y donde de nada sirve acceder a un modelo de vida determinado por unos hábitos de consumo, con toda la dósis de cultura popular que ello implica.


Temas como el bisexualismo y el incesto tratan de aflorar entre sus personajes que, en tal contexto medieval, toman caminos frustrados de retrogradas represiones sexuales. La involución histórica, vaya.


La segunda peli´ configura el retorno de Hollywood a los diálogos inteligentes, de arquitecturas impecables,  contenidas, para nada explícitas y toda su banalidad respectiva como lo dictamina la democracia de masas imperante. Igual es la puerta de entrada a la salvación definitiva del género comedia romántica en un tema muy siglo 21: o sea, las enfermedades terminales y toda la industria farmacéutica tras bambalinas.


Quién dijo que el encanto del cine lo determina una peripecia. Al encanto del cine lo potencializa siempre la presencia de diálogos ingeniosos. Lujo que no se puede dar la chabacanería y falta de sutileza  de la pornosmiseria tercermundista, por ejemplo. El realismo social bien entendido es tema aparte.




diciembre 24, 2011

Noche de perros

Documental autobiográfico con el que cierro el 2011 y abro el 2012, en medio de otros puñados de proyectos audiovisuales tocándome urgidos a la puerta.


Se recomienda visualizar en 720p para mayor resolución.

diciembre 19, 2011

El 2011 y la máquina de hacer pájaros

¿Fue un buen año? o no lo fue.


No estoy seguro, tal vez, se dieron timonazos, se arriesgó, se aprendió y sigo escribiendo en primera persona, pues me parece demasiado hipócrita ese vicio, propio y ajeno, de usar al cine o los libros so pretexto de analizar a un autor, cuando en realidad lo que se quiere es hablar de sí mismo.


 Entonces, hablemos a calzón quitao´: un blog es una bitácora y una bitácora es una ruta de viaje, revestido o no.


Un blog es un diario y un diario escasamente lo escriben varias personas, porque ya conocemos la condición humana: cada vez más independientes.


Cada vez más solitarios, imposibilitados para el trabajo en grupo.


De eso se trata el acto de navegar, ¿no? De estar vos solo, frente a un computador, haciendo el solitario.


 Nadie puede venir a lavarse los dientes por vos. Nada raro que dentro de poco empiecen a ganar premios esas películas hechas por un solo autor o que se invente la máquina mágica, como lo sueña Woody Allen, en la que sólo se tenga que meter un guión, como quién mete una moneda a un dispensador de capuccinos, y salga tu diseño tal como lo planeaste.


De tu cabeza al DVD. Fácil. Sin tener que rodar ni editar.


Entonces, desde los espacios creados por un año borde, terminal, fronterizo, (en el que me di el lujo de dejar ese escampadero de perdedores en el que se ha convertido la docencia universitaria), pude dedicarme a un viejo sueño: hacer empresa, entre-casa.


Y aparecieron ángeles. Se salió adelante con el sueño, aunque en rigor el sueño por momentos se convierte en pesadilla, especialmente en esta coyuntura en la que todos creemos saber de medios y específicamente de video.


Y es como en todo: el cliente entre más chichipato, tacaño, cutre e ignorante, más jode. 

El cliente cuando sabe y tiene kilometraje deja trabajar.


Pero es que el video despierta pasiones. Es una de las profesiones menos funcionales que hay.


La gente del común (me refiero a los clientes inexpertos), en vez de usar la herramienta video para comunicarse, lo usan para adornar, como quien arma un arbolito de navidad. 

Y es que, la gente del común, se cree la menos común de las gentes cuando se sientan frente un computador con un software abierto y un editor al lado.

Y cuando uno se siente excepcional, cree que su gusto personal es el único que vale, por encima de todas las consideraciones objetivas.


Bueno, y supongo que es allí donde estriba el encanto.

Aparte, alcanzó el tiempo entre plano y plano para montar negocio de películas, accidentarme, mudarme tres veces, criar perros, dictar talleres relámpagos de algo que nunca pensé que me iba a dar para pagar al menos un mes de renta, o sea: la literatura. 

Motivar a la gente a escribir, y enseñarle un par de trucos, fue algo que nunca se me pasó por la cabeza que pudiera ocurrir. Mucho menos ser jurado de un concurso de periodismo ni de nada.

Por ahí me había ilusionado dictar alguna conferencia, pero nunca ser jurado, y no porque no me hubiera sentido preparado para eso. Sino porque desde hace años tengo el foco puesto en la otra cara de la moneda: en la de la esctricta creación.  

Esta vez tocó escribir, en un acta, quién sí y quién no, y por qué. Y la pasé bien. Pero ese es otro asunto muy distinto a lo que he venido haciendo este siglo, que es crear. Ni siquiera narrar.

Deliberar en un concurso de relatos es pontificar, tirar línea,  intrigar. 

Total, fue un buen año.


En ese sentido fue un buen año. En hacer los primeros pinitos con la institucionalidad, cuando la había menospreciado en los últimos 15 años. 

De acuerdo, todavía sigo pensando que no hay nada más loser, para un cineasta en potencia, que hacer institucionales y dedicarse al networking, la antesala, el lobby (tengo una cantidad de espejos horribles, entre algunos comunicadores absolutamente faltos de talento, que basan su éxito en las RRPP).


Pero debo ser agradecido: me abrieron puertas improntas locales, importantes. 


Pude dejar la puta docencia y no precisamente para ponerme a grabar primeras comuniones. (Aunque me parecen pertinentes también, por la pasta)


¿Seguirá igual el 2012? Lo más probable es que sí, y los años subsiguientes, hasta que me gane la lotería esa de las becas o un premio de 150.000 dólares. 


Quizás toque volver a vender confites en los buses, perdón, a ¨enseñar¨; quizás habrá que hacer una maestría para terminar mis días maestriando: o sea, vendiendo confites en los buses, pero con un cheque de 5 millones de pesos cada mes en la cuenta. 


¿Qué tal el viejo sueño ese de todos de montar un bar? Naahh, de pronto hasta cybercafé le llego. Pero un bar... naaaah. 


En cualquier caso, tengo varios ases debajo la manga que no voy a contar aquí.


Mientras tanto, cada vez me siento más cerca. 


Hacer corrección de color es lo máximo y lástima que la producción de video a niveles industriales deje tan poco margen para jugar con ello, por el tema de los tiempos. 


Hay tantas cosas que se pueden hacer con la tecnología digital hoy en día: pero con tiempo.


Por eso posteo aquí, no el mejor de mis videos este año, pero sí el que más me permitió jugar.


Pongo un corte del productor, el del cliente, pero luego subo mi corte personal, el que me fue rechazado en mi primera instancia y el que me quedó con más vuelo todavía.




diciembre 17, 2011

Coppola y otros directores incomprendidos, solo redimidos por la historia

El problema de quedarse sin internet, y sin cable, es que a vos te toca echar mano del material que tenés en tus discos duros, o el de la biblioteca local, para paliar tus largas noches sin cine.


De ese modo, te encontrás con títulos, tan eternamente pospuestos por lo oscuros y crípticos, como la trilogía de El Padrino, la cual de redentorio solo tiene la pista de audio con la voz de Coppola contando datos increíbles (como el de que El Padrino I estuvo a punto de cambiar de director a la tercera semana de rodaje, efecto desconfianza de los productores).


Igual, me estuve desatrasando con la ópera prima de Linklater (Slacker), Zabrinski Point de Antonioni y con la no menos desesperanzadora Cárcel de Carandiru, todas muy bien hechas pero muy lejanas de lo que me pueda interesar ver en una época tan luminosa como la de navidad.


Total, creo que ya tuve la dósis justa de cine arte este año y me dispongo a ver toda la chatarra que pueda encontrar por ahí.


Valga la pena postear el trailer de El Padrino I, como película de bajo presupuesto con decenas de errores y planos mal hechos, que ha logrado trascender como una de las más importantes de la historia.

diciembre 14, 2011

Vuelvo con Velódromo, cinta del año para mi

Fuguet es un comunicador que se ha dado el lujo de insultar a Colombia en múltiples escenarios (ha dicho en varias oportunidades que somos "un país enfermo", pues siempre recurrimos "a la violencia"), con la prebenda agregada de recibir todas las bienvenidas y homenajes mediáticos por parte de la prensa oficial establecida, cada vez que viene por aquí. - Tal parece que hacer pataletas terriblemente enfants puede brindar réditos en algunas esferas - 


Valga lanzar este irrelevante dato al margen ahora que acá despuntan nuevos imitadores al estilo McOndo, (en el mundillo bogotano especialmente), y así presentar una película cuyas frases retumbaron como nunca este año, en mi experiencia personal.


Tan bacano cuando una cinta luce como si hubiera sido hecha a tu medida, con un plus: tiene el buen gusto de no haber recibido ayudas de papá Estado. Eso sí es independencia. (¿Quién es más independiente? ¿Hollywood que no mama de la teta de la marrana estatal? ¿O los demás?)


No digo que Velódromo me represente en su totalidad, pero sí temas como el de freelanzear, de poder ganarse la papa sin tener que verle la cara a nadie, de soportarse poco a la gente, de tener a la tranquilidad como único norte de tu vida, de reducir cada vez más la lista de amigos, y que ojalá no sean, para nada, fashion, atravezaron de nuevo la existencia este año.


Por tercer año consecutivo, Velódromo sigue siendo la película del año para mí. No importa que Fuguet nos enlode la verdad.


Velodromo. Un estreno en cinepata.com from Cinépata on Vimeo.

noviembre 07, 2011

Una vida mejor

Uno de los ejercicios más divertidos del cine, es cuando te pones a jugar con encontrarle subtemas al tema central de la película que estás viendo.

Me acuerdo que Tarantino, actor, se burla mucho de eso en una escena de los 80's. Por ejemplo, decir que Nacido el 4 de Julio no es una película sobre la "pérdida de la inocencia" sino de un muchacho que va a Vietnam con la esperanza recóndita de que "se lo follen" y termina siendo baleado.

Que Hapinness no es tanto una película sobre una mujer víctima del machismo americano ni sobre la pedofilia, sino del extraño caso del complejo de Electra en un niño de 10 años.

Igual, el juego me hace acordar de los días en que tb nos burlábamos de los fanáticos musicales poniendo a rodar la bola de extraños generos venidos de las extranjas: que el "psycho wave depresivo" que metal antropológico retro revival de los Países Bajos. Las combinaciones eran infinitas y nos las creían todas.

Muchos New Waves de la época estaban dispuestos a pagar grandes sumas de dineros por casettes y discos que supuestamente dormitaban en algún lúgar de nuestras habitaciones.

Hoy veinte años después, las cosas no han cambiado mucho. Sigo con la manía de encontrar mundos entrelíneas. Me puse a ver A better life casi sin esperanzas de que fuera a ser buena. Había sido un día de fiesta largo, en el que hice varios intentos de terminar varias películas. Ninguna de ellas lograba atraparme. Entonces me dije: voy a bregar con ésta. Una oportunidad de 15 minutos. Si es igual de mala, me rindo. Me pongo a escuchar música, el cine ya no es para mí.

Pero funcionó. Si Forrest Gump es una hamburguesa y Cinema Paradiso es una fucking montaña de raviolis con queso parmesano, A Better Life es un delicioso plato de papel, repleto de tacos mexicanos al pastor con mucho ají picante encima y una refrescante botella de Jarritos acompañándonos en medio de la mesa.

La película me hizo acordar de un amigo que decía que, incluso, en USA se comían mejores enchiladas que en el propio DF, porque los mejores cocineros habían viajado hacia el norte, pero también, la película te hace acordar de algún amigo que se cruzó la frontera o de otro que fue deportado. Y aquí viene que, tal vez, no es una fábula sobre el tema de la inmigración, aunque lo toca.

Uno sale del remezón-a-24-cuadros-por-segundo con varias dudas.

Es a Better Life una historia sobre la experiencia latina?

No.

Tal vez lo sea sobre el regreso a casa o sobre el hogar mismo o sobre la relación entre un padre y un hijo o sobre lo que significa vivir en un país tan digno como América, para cualquier ser humano. Puede ser (para mí es la historia de un hijo escribiéndole una carta a su papá).

Pero definitivamente no es sobre los latinos, ni quiere explicar un momento histórico ni dejar consignado en un documento por qué México es lo que es, hoy en día.

Tampoco quiere indagar en un país, porque tal vez A Better Life es más gringa que el payasito de McDonalds.

Es Realismo Social puro y duro al mejor estilo del realismo social norteamericano de los 70s.

Es una película sobre la clase obrera honesta de un país, que sueña cada día con tener una mejor vida en Estados Unidos, mientras en sus países latinoamericanos, de origen, se masacran unos a otros como bestias (N. del B.)

Una película en todo caso, que no te impone temas. Porque, que  el jornalero sea pobre, tanto en México como en USA, no quiere decir que su realidad tenga que pasar por la lógica del narcotráfico o de la delincuencia, o de los grupos armados o de los secuestros. Nada de eso.

El héroe aquí representa a millones de héroes de la clase obrera que no tienen nada que ver con esas realidades tan grossas y que, por lo efectistas, son pasto de cultivo para los cineastas facilistas del tercer mundo.

A veces me da por pensar que cuando un cineasta tiene que poner a sus historias en el tamiz de las realidades sociales más extremas, es porque quiere esconder un gran falencia de talento y de pobreza en el oficio.

En todo caso, para mí, A Better Life queda consignada como un clásico. Una  que debería llevar, en el futuro, el sello ese de Sony Pictures Classics con un background azul cielo.

Como las mujeres cuando lloran después de hacer el amor para agradecer a ciertas parejas, yo lloré en esta película para homenajear a su director. Salí profundamente amado por una historia.

El cine todavía es para mí.

noviembre 06, 2011

El Piso, España está en crísis.

Esta es la serie catalana que está pegando cada vez más en Youtube.

Bien lo dijo David Byrne en los 80's, palabras más, palabras menos: La televisión del futuro va a ser realizada por los mismos usuarios que la consuman, de mal gusto, de dudosa factura y para nichos de públicos específicos.

He aquí su profecía hecha realidad (que no es tan profecía, pues los cineastas de Hollywood ya hablaban del cine 'hecho en casa' desde 1925).

En este capítulo traté da hallar, por ejemplo, un solo caso del recurso de corte/invisible en la edición y... y ... y...

Si uno mide por la calidad de sus audiovisuales, la situación socioeconómica de un país, España está en crísis.

noviembre 03, 2011

La Cerca

Redonda, bien filmada, con atmósfera, intelectual e idiosincrática, casi al borde del panfleto.

Luce como si su director hubiera preparado muy bien su clase de historia.

El país se alista para tener otro muy buen docente haciendo cine.

Bueno, al menos no es otro buen cineasta dictando cátedra. O si?

También. 

Confieso que no leo

Antes de que se pusieran de moda las renuncias públicas en Colombia (como forma de buscar efectos mediáticos), Fuguet ya había hecho de la renuncia un arte, de lo digital, de lo confesional. 


Tal vez no fue el primero. 


Pero sí el último de los naturales, de los auténticos, acaso el menos artificial de los posers


Y así lo registraba yo:   


Es extraño que tu último escritor favorito se despida. Y digo escritor de literatura, porque al final uno sí sigue leyendo, pero en pantalla, lo cual equivale a leer cosas que no tienen nada que ver con leer un libro y mucho menos con averiguar autorías.

Se le agradece a Fuguet que se despida.

Que no deje el blog tirado sin cerrar el círculo para todos los que lo leíamos.

Es difícil encontrar libros de Fuguet en Colombia.

Tal vez por eso creo que es el fin.

Se acaba la etapa bloggera de un escritor que había salvado mi cercanía a los libros.

Su artículo, a continuación, tal vez interprete mucho esa desidia mía desde hace años por la literatura.

Tal vez Fuguet entendió que lo que él hacía en palabra escrita era tan bueno que merecía ser cobrado y prefiere dejar así: sin dar su prosa gratis en internet.

Que la compre en las librerías el que quiera leerlo.

Hay pocos que se pueden dar el lujo de decir esto y hay muchos que por el contrario  engañan al personal  y se engañan a sí mismos vendiendo sus novelas, que en la librería, hasta baratas son una estafa.

He aquí el último post de Fuguet:

¿El fin de los blogs? El fin, al menos, de éste…
Por Alberto en Nov.01, 2011,

Hace unos meses escribí esto para Qué Pasa. Al final  nunca se publicó x tema de espacio., lo posteó aca para cerrar este blog. Quizás es cierto que ahora los bloggers son twitters o es más fácil usar otras maneras para comunicarse o conectarse. Creo que fue bueno mientras duró. Ahora que pasó la excitación de la revolución y comienza quizás una nueva, son las páginas/portales las que se están quedando y los bloggers se están pasando a twitter. Creo. No soy un experto. Tuve mis blogs. Ahora deseo leerlos. Y comunicarme via mis libros, artículos, en la radio hasta enero, filmando películas. La poca energía digital que me queda se traslada a www.cinepata.com : ahí está mi futuro, ahí está el futuro de lo que quiero hacer.
Eso
Cierro el blog aunque quizás siga en el cyberespacio por un tiempo.
AF
1-nov-2011
Requiem por los blogs
Mientras todos hablan de Google+ o de la tremenda importancia que tiene Tumblr, mientras un amigo me dice que lo único que le interesa es transmitir mensajes y emociones a través de las fotos que toma en su iPhone y que comparte via www.instragram sus fotos procesadas (“la peor foto te queda cool y para qué escribir si puedo transmitir lo que siento en imágenes”), pienso en qué pasó con los blogs.
¿A dónde se fueron?
¿Qué pasó?
Toda esa energía, esas palabras, esa poesía digital, esas confesiones de tres-de-la-mañana, a donde se fue.
Por qué la palabra bloggero suena tan pasada de moda como un lambada.
Increíble: uno de los grandes inventos del siglo 21 duro media década.
Yo una vez sostuve, y lo puse por escrito, que el escritor suicida colombiano Andrés Caicedo era el primer blogger pues, a mediados de los 70s, escribía sus pensamientos y sensaciones emos y los enviaba a desconocidos por toda América para sentirse menos solo y compartirlos.
Hoy la gente twitea cosas como “Sólo otra vez”
“Q buen delivery de sushi hay en Nuñoa!”
“Grande, Alexis”,
“Buen asado con Natalia: ahora siesta”
y  el clásico “Odio los fomingos”.
No quiero atacar twitter.
No voy a atacar twitter.
Entre otras cosas porque, al parecer, ganó.
Y es cierto que sirve para publicitar desde un evento a que te quebraste una muela a que odiaste tal película o que estás gozando viendo a los Denver.
Leo a Axel Christensen y algo me queda más claro:
Para cada red, un contenido. Si Twitter es para hacerse escuchar y Facebook para comunicarse…Luego resume lo que quería yo resumir pero, por ser 1.5, no he sido capaz:
Al contrario de Twitter, donde lo que importa es hacerse escuchar, y de Facebook, para mantener amistades y relaciones, en Google+ el contenido que reina es sin duda el visual.
OK, welcome a la era de la imagen.
Si es que ya no lo sabíamos.
Yo, al menos, debería estar contento.
A mi me gusta filmar pero –de nuevo- esto de ser “tan siglo 20” te pesa.
Me gustan las palabras, las frases, los pensamientos.
Twitter es como un  e-mail corto público; las aplicaciones visuales son eso: enviar la foto de un cine viejo en provincia y captar que aquel que tomó esa foto está o deprimido o le gustan las ruinas o…  lo visual se presta aún más para la (mala) interpretación, pero bueno, no voy a combatir el futuro (perdón, el presente) y yo ahora quiero tener una cuenta instragr.am, pero volvamos a los blogs.
¿En qué momento se jodieron los bloggeros?
¿Quedan?
¿No son acaso ahora reporteros o columnistas-estrellas digitales?
En qué momento murió el blog tal y cual lo conocemos.
Me dicen que cuando nació twitter.
Buena teoría.
Quedan blogs, es cierto, pero pocos en actividad y casi ninguno está generando contenido mundial o nacional.
La cosa, me explican, es más o menos así:
Aquellos que querían expresarse, o provocar debates, o simplemente constatar que seguían escuchando a The Smiths en un día nublado, se pasaron a twitter.
Otros, se suicidaron.
Los más pro transformaron su blog es un página o, mejor, en un portal. Blog mediáticos de un reportero o columnista sagaz fueron cooptados por verdaderos medios de comunicación digitales. Un blog para chicas se transforma en un imperio llamada Zancada o un blog para geeks empieza a agarrar fuerza como FayerWayer. Los blogs de música y cine mutaron en sitios o revistas electrónicas.
El chico brillante de región fue contrato por medios consolidados o, más bien, por nuevos medios y tiene la suerte que no necesita inmigrar a la gran ciudad.
Me cuesta encontrar un blog anónimo, realizado en solitario, sin apoyo de otros o auspicios, que tenga importancia. En Estados Unidos, los grandes bloggers se asociaron a mega-blogs que en el fondo son revistas y, por cierto, usan twitter como el arma para que ingresen a leerlos.
Otros se asqueron de blogspot y optaron por su propia página de nombre excéntrico o indisputablemte personal (www.juanperez.com) pero de a poco se aburrieron que igual era lento (“odio wordpress”) o que tenían que pagar por estar en un servidor.
Esto que postear fuera lento es, al parecer, un tema.
Temazo.
El tema: la caída del blog se debe a que, en promedio, la operación de subir un post de manera atractiva y mulitimediática podía durar unos diez a doce minutos.
Todos quieren que sea fácil, rápido, ahora.
De ahí el triunfo del twitter.
Carrie Fisher, la Princesa Leia, se adelantó veinte años cuando, intoxicada por cocaína y ansiedad, escribió que para ella la gratificación instantánea se demoraba demasiado.
Mal.
O bien: es cosa de ver un partido via twitter o cualquier evento para captar que, en efecto, París ya no es una fiesta, es la pantalla de tu lo-que-sea inteligente.
Me cuentan que el blog no nació para expresar tristezas o apoyar tus películas favoritas o libros sino que fue un invento que consistía en postear hacia abajo.
Escribir hacia abajo.
Las primeras páginas digitales fueron diseñadas para que la gente los leyera de  izquierda a derecha tal como ha ocurrido hace siglos.
Creo que le debo algo a los blogs.
Me gusta escribir hacia abajo.
Pero hoy me puse a mirar los blogs que tenía marcado entre mis favoritos y capto que algo pasó entre el 2007 y el 2009.
Es raro mirar blogs abandonados: ruinas digitales.
Uno duda si el bloggero murió porque por lo general no hay despedida. Sólo un post intrascendente y luego nada.
El blog, digan lo que digan, era multimediático (ahí quizás su falencia: mucho link, mucha foto, mucho video embedded) pero también era una bitácora, era trozos y apuntes y notas y post literarios.
Se habló que iban a salir algunos de los grandes escritores del siglo 21.
Quizás ahí se están formando.
O quizás se perdieron twiteando.
Pero una cosa es cierta: al desparecer el blog (quedan tan pocos, y los pocos que quedan, son una anomalía y casi molestan por la energía desplegada por el tozudo que aún cree en la palabra escrita: ojo con Moleskine, el blog literario de Thays, que en rigor es más una agencia de noticias literarias), uno intuye que empieza a desaparecer un lector que era capaz de digerir más de 140 caractéres.
Quizás no.
Quizás ando haciendo el duelo.
Los libros y novelas y cuentos y poemas y revistas seguirán, pero los blogs no.
Alguien me comenta que los blogs murieron por falta de rigurosidad, por no tener un editor, por no diferenciar el pudor con el exhibicionismo.
No sé.
Sí sé esto: tengo un blog y me da pereza actualizarlo y, más aún, escribir directamente para él.
Uno al final pertenece a este mundo, lo quiera o no.
Uno también siente que – a veces- quince minutos es demasiado tiempo.
Fin.



Porque la mafia más rentable, hoy en día, es el Estado

Mientras recibo la invitación para otro dudoso posgrado de audiovisuales, de parte de uno de esos mercachifles extranjerizantes de la educación superior, pienso si este otro vendedor de empanadas no será uno de los miles de ideólogos mimetizados en las universidades públicas, empeñados en el cabildeo para desregularizar la injerencia del Estado en los destinos de la economía nacional.

Ahora que lo pienso bien, las universidades están llenas de tipos así. De profesores que cambian a la madre por un plato de habas. Laceran el sistema, lo corrompen desde la base, esculpen verdaderos semilleros multitudinarios de corruptos en potencia.

Es el sistema financiero metiendo sus garras en todo, como pasó en la crísis del 2008.

Ver Inside Job, por favor.

noviembre 02, 2011

Diplomados con hambre

Da risa (o tristeza) ver cómo el Estado colombiano, a través de sus instituciones, pretenden impartir diplomados de video para turistas, al mejor estilo cubano de San Antonio de los Baños,  o sea: cobrando.

Primero, hay que dejar claro que esto no es Cuba y no estamos sufriendo ninguna clase de bloqueo. Por el contrario, somos la ñanã dorada de Estados Unidos en Suramérica. Por tanto, no necesitamos hacer de la educación una venta de tamales.

Segundo, y en consonancia con lo anterior, no dizque estamos luchando en contra de la privatización de la educación.

Qué hacemos promoviendo espacios mercantiles de aprendizaje y precisamente desde universidades y administraciones que se dicen impulsadoras de lo público...

Tercero, qué no se les vea el hambre, señores.

No tiene el Estado para sostener en un cien por ciento a nuestros varados y segundones documentalistas en algo tan humanístico como es la educación audiovisual?

Hombre! Ni siquiera en Estados Unidos, corazón mismo del imperio capitalista, nombres de verdad, con más de 5 largometrajes encima, ganadores de premios Oscar, etcétera, se prestan para a hacer de la divulgación del oficio un negocio.

Allá es fácil ver a un Woody Allen, por ejemplo,  anunciando en los periódicos cursos intensivos de guión GRATIS, en tal universidad. O a un Scorsese dictando cátedra GRATIS en alguna tienda Mac de la ciudad X. La lista es muy larga. Consagrados cineastas, que de verdad han ganado cosas, enseñando GRATIS, porque prefieren hacerlo así, porque no necesitan cobrar, porque la cosa, cuando es cobrando, huele a tamal.

octubre 29, 2011

Qué pena tu vida

 Primera película latinoamericana de la era Facebook. Llena de trinos en Twitter, carros del año, decorados art deco, pintas newyorkinas en un Santiago afrancesado y planos grandilocuentes en High Definition. 

Aunque menos arribista de lo que parece, si te descuidas, y no sacas tu callo de cinéfilo, te manda a cambiar de canal en los primeros 10 minutos de trama, por frívola y banal. 

Pero vale la pena sobrevivir a ella misma. Al final el buen corazón de los personajes es el que se impone.

octubre 27, 2011

QUÉ PASÓ ANOCHE, tremenda borrada de casette

Hollywood le da la bienvenida a uno de los tigres menores de Asia, como aliado político y comercial, de la mejor manera que se puede dar una bienvenida: con cervezas, cocaína, travestis, mafiosos y borrada de cinta incluída. En fin, todo lo que básicamente es América.

Como ñapa ahí les empacamos a Mike Tyson, lo peorcito del sueño americano, cantando horriblemente rap...

Porque ...Gozar es tan necesario, mi amor, gozar es mejor que matar, gozar es tan parecido al amor, jugar... tra, la, lá

octubre 22, 2011

MEDIANOCHE EN PARÍS, La soledad del escritor

Para reseñar esta cinta, hay que empezar mencionando a Vargas Llosa, ese otro escritor adoptivo de París, cuando dice que un verdadero escritor se obsesiona con sus temas hasta el punto de perder contacto con la realidad. La obra en curso es su única lógica posible. Se deja de comer, se deja de dormir.

Para un verdadero escritor, las horas a solas son sus mejores amigas y eso nos lo dice el autor aquí. La noche una gran cómplice. (El proceso de elevación, que mencionaba tanto Capote, no se consigue con gente alrededor. Hay que estar solo, punto).

Esta obra, más que un homenaje a una generación, es un diálogo con muertos ilustres . Y más que un diálogo con los muertos más ilustres del siglo XX, es un diálogo con los lectores que todavía les queda un poco de corazón literario.

Sin ser para nada la mejor película de Woody Allen, (como nos la han querido vender los medios de comunicación), Midnight in Paris es una película que se agradece.

Una película que te interpreta y te valora y te respeta y te entiende si algún día has querido escribir una novela y si algún día soñaste ser como Joyce o como García Márquez. Una película que te abraza cuando piensas que meterías las manos al fuego por los cuentos de Scott Fitzgerald. Una película que habla con vos, vos emitís y ella recibe sin censuras, cuando necesitas poner el tema de tu escritor favorito sobre la mesa: el escritor de escritores, el señor Ernest Hemingway, yes sr.

Pinta tu aldea

Poner una nomenclatura en Youtube y ver qué aparece. De eso se trata el asunto. Al mejor estilo de Tolstoi, pero al revés. Actuar en lo local y pensar en lo universal. Y lo local ya no es ni siquiera la ciudad ni el barrio.

Lo local, ya, es el patio de tu casa.

En el primer video tenemos un relato, sin relato, de un transeúnte ocasional que graba la llegada, en tren, a su casa.

En el segundo, una especie de sociodrama realizado por unas hipsters desocupadas del Greenwich Village, tratando de visibilizar sus paradigmas. Una especie de melodrama lesbo, que cada vez agarra más fuerza en la escena newyorkina, llamado Venice, sucedáneo de ese magazine de cuadra llamado Straight Girls Guide to Gay Bars y solo famoso entre sus productoras.



octubre 17, 2011

País Paisa, 20 años

Qué bueno reseñar a Gaviria por su obra menos adjudicada y tal vez la más digna, por su producto más televisivo y menos personal.

Los 20 años de País Paisa arrojaron este DVD, en 2006, de impecable factura teatral donde, ese faro cinematográfico para todos los pornomiserabilistas nacionales, demuestra que tal vez su camino artístico pudo ser diferente.

Nadie como Víctor en el manejo del Plano Reacción. El más emotivo de los planos del lenguaje audiovisual, aquí es manejado diestramente para causar algo más que empatía con el espectador, o sea: risa.

Y ahí sí, ya, apague y vámonos.

Pero el camino de Gaviria no fue diferente ni más amable. El cine simplemente ganó un sociólogo más y la tele se quedó con un par de neuronas menos. Qué más da.

octubre 16, 2011

Lapsus Linguis

Le he escuchado a varios autores decir que, cuando terminan un libro o una película, no pueden parar.

El impulso nos los deja. El motor de la creatividad les hace embarcarse en un proyecto paralelo para poder verter el excedente de ideas que arroja un proceso expresivo.

En ésas me encuentro. He editado tanto últimamente, que me tocó montar Luz Púbica FILMS, una productora alterna, no comercial, para darle salida a LAPSUS LINGUIS, el remanente de todo lo que vengo escribiendo y grabando, y que ha derivado en uno de esos videos que buenos o malos uno no puede dejar pasar. Aquí el trailer...

octubre 07, 2011

Atmósfera, por favor

Termina uno de esos meses, casi uno de esos años (ya se puede decir que estamos en diciembre), en los que no se pudo ver mucho cine y mucho menos leer, porque se grabó y se editó mucho.


Ni siquiera se pudo escribir y he ahí la paradoja: cuando escribís, leés. Tenés que leer. Mucho.


En cambio cuando grabás no ves casi; porque no queda tiempo ni energía para alimentarte del video de los otros.


Termina también una semana en la que se anuncia que Los Colores de la Montaña representará a Colombia en The Oscars.


Vamos a ver si los gringos, expertos en prefabricar ñoñadas, compran esta otra ñoñada muy bien maquinada.


Parece que estuviéramos aprendiendo en Colombia a alforjar intencionalidades en  muy bellos empaques emocionales, tal como lo dictan los cánones del AmWay Style,  y en eso sí estuvieron muy acertados los caciques del Ministerio, quienes quieran que sean.


Hasta de pronto los miembros de la Academia, que no son ningunos pelotudos, nos la compran. Les conviene.


Este tipo de productos, revestidos de falsa inteligencia emocional, son los que reafirman los cimientos del sistema, les ayudan a controlar locos y a legitimar sus miles de asociaciones de psiquiatras a lo largo y ancho de  la  Unión Americana.


Por otro lado, tampoco se pudo ver muy poco buen cine este año porque no hubo suerte. No tanta como otros años.


Directv nos botó mucha basura por sus canales y, con lo mucho que nos gusta basurear, siempre se agradecería más a menudo una película como la que posteo a continuación, la cual resulta una ñoñada de marca mayor (especialmente en el final), solo que esta vez al estilo norteamericano de los 80´s, con esas atmósferas de luces rojas y azules en todas sus gradaciones.


Y se trata solo de eso. Yo no le pido más al cine. Yo, lo único que le pido hoy en día a una película, es atmósfera.


No más. Una poca de ATMÓSFERA, por favor.

octubre 03, 2011

La película prohibida de Flora Martinez

Este, que era dizque el secreto mejor guardado del under colombiano, ahora se puede ver tranquilamente en Youtube (vamos a ver cuánto tiempo dura). 

La cinta contra la que Martinez luchó como gato patas arriba para que no saliera a la luz pública, (que digo: púbica), tocará descargarla vía complementos de Firefox y ponerla a buen resguardo.

Y es que, decían los enterados del mundillo como el hoy envalentonado Cecé Arbeláez, por ejemplo, que el personaje de Violeta proyectaba una imagen no apta para los planes de la actriz.

¿Será que hay tanto de vos mismo en el reflejo de ciertas aguas, como para que no te atrevas a mirarte?

Sin duda. Pasa. Sobre todo cuando se trata de ARTE.



septiembre 28, 2011

Teaser desde la savia

Bueno, aquí va este teaser desde la savia eterna de un país en el que todo el mundo se cree estratega de fútbol y en el que todos nos creemos directores de cine.

Y así no es fácil, pero se le hace, a veces está bueno hacer las veces de esa puerta para mucha gente, hacer un aporte a tus entornos más inmediatos y hacer que fluyan cosas por conductos pertinentes.

septiembre 18, 2011

El cine se llama Steven Spielberg


Took my diamond to the pawnshop
       But that don’t make it junk  LEONARD COHEN
                                                                          

El fin de semana pasado, tuve el honor de recibir la visita de Mauricio Guerra, un amigo al que Bogotá le quitó, hace varios años ya, ese capote, ese musgo y esa boñiga que llevamos los paisas enredados en las orejas, especialmente los intelectualoides que se creen de mejor familia. La chifladura antioqueña, vaya!

Mauro, además de volverse mejor persona, también tuvo tiempo de pulirse como un excelente guionista (no demasiado, pues ya era muy buen escritor desde siempre) con grandes logros en la televisora nacional y, aquella mágica noche de aguardientes y canciones de Depeche Mode, soltó la siguiente frase que me hizo quererlo más:
¡Cuál Trauffaut ni qué hijueputas! El cine termina y empieza en Spielberg, el cine se llama Spielberg. Punto.

A él va dedicado este post de ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO.

septiembre 17, 2011

7.300 días de cine

Aniversario 20 de Días de cine: un programa, que vía perubólica, nos es tan generacional a muchos cuarentones colombianos como Plaza Sésamo o como Soda Stéreo.

De hecho, entre ocurrencias de Antonio Gasset vi entrar la cinefilia de muchos amigos, pues el cine se nos mostraba como una verdadera ciencia que iba más allá de prender una cámara.

Hoy en día, ya no es los domingos en la noche. Hoy en día es los sábados, por fortuna, a la deprimente hora en que se emite Sábados Felices o el Show de Don Francisco.

septiembre 14, 2011

No es país para viejos, por los hermanos Cohen

¨¿No estaremos ante una nueva clase de humanos?¨, se pregunta constantemente Cormac Mcarthy a lo largo de sus obras.

Pero no con esa falsa esperanza científica de los románticos, no a lo bien. Sino a lo mal. Así, como los ojos de Javier Bardem en esta película. Como los ojos de las personas que perdieron su alma. Como los ojos de una nueva época que se nos vino encima.

Nunca había mirado con gran entusiasmo esta aplaudida obra de los Cohen, pero después de leer a Cormac uno entiende de qué van tantos honores.

septiembre 07, 2011

Miss Bala

Esta es la película de la que todo el mundo anda hablando.

Parece que los mexicanos le aprendieron a los colombianos no solo a traficar con drogas, sino a traficar con el tema de las drogas como producto cinematográfico de exportación.

De hecho, ellos ya tenían el multimillonario género de las narco movies, pero no se habían atrevido a meterlo en los miserabilistas paladares de los europeos, felices en consumir historias de esos bichos raros que merodean por las calles y aceras de Latinoamérica.

Maradona por Kusturica

Mi viejo siempre decía que las personas como Maradona venían a este mundo enviados (as) por Dios, a traer un mensaje, a dar testimonio de la gloria divina.

Creo que muchos cristianos de derecha no dirían lo mismo, pero Kusturica, quien se configura ante los ojos de muchos como otro enviado, sí lo cree: Maradona es ¨ un elegido ¨, como diría mi viejo. Como Thomas Alba Edinson.

Como Steve Jobs, digo yo.

Todo el documental lo sustenta una bella premisa: a cualquier hombre, con los huevos bien puestos, le pueden poner frente a sus ojos la mujer más hermosa, la comida más deliciosa y los goles de Maradona.

¿A adivinar con cuál nos quedamos?

septiembre 04, 2011

El túnel de Oriente y la publicidad

Juegos pirotécnicos, por PES

PES ya es una institución de los stopmotion, los cuales ya se sabe no son video ni cine sino una mutación del arte fotográfico elevado a otra dimensión de su tiempo intrínseco, es decir: la estaticidad del instante capturado.

Sin lucir tan complejo como en realidad es, PES nos deleita con sus fotografías, pero también nos lleva a preguntarnos del roll preponderante del sonido, sin el cual sus trabajos no serían nada.



Y vos, ¿qué canción estás escuchando?

El juego en este pequeño filme, consiste en comparar las apariencias de los entrevistados con la música que oyen.

Sus fenotipos y la ropa que usan sirven para completar un potencial estudio de tribus urbanas o simplemente entretenerse mirando gente por la calle:

agosto 29, 2011

Pedro Almodóvar introduce su nueva película

Hay procesos irreversibles, caminos sin retorno, viajes sólo de ida. “La piel que habito” cuenta la historia de uno de estos procesos.

La protagonista recorre involuntariamente uno de esos caminos, es obligada violentamente a emprender un viaje del que no puede regresar.

Su kafkiana historia corresponde al dictado de una condena cuyo jurado está compuesto por una sola persona, su peor enemigo. El veredicto, por lo tanto, no es sino una forma de venganza extrema.

“La piel que habito” narra la historia de esa venganza.

Las primeras imágenes de la película muestran una mansión rodeada de árboles, un lugar idílico. Se llama “El Cigarral” y está protegido por una muralla y una alta puerta con rejas.

A través de una de las ventanas de la mansión, también enrejada, vislumbramos una figura femenina en movimiento.

Una vez dentro de la habitación, la mujer parece estar desnuda mientras lleva a cabo unas complicadas posturas de yoga; en los planos cortos descubrimos que está totalmente cubierta por un body color carne, pegado al cuerpo como una segunda piel.

En la cocina, Marilia, el ama de llaves, le prepara el desayuno que después le envía en un torno que se abre directamente en el interior de la habitación.

Desde el principio El Cigarral se muestra como una cárcel en medio de la naturaleza. Un lugar aislado e inaccesible a la mirada exterior.

Las primeras acciones que nos muestran a Vera, la mujer cautiva concentrada en sus posturas de yoga, y a Marilia, su carcelera, resultan extrañamente cotidianas, exentas de tensión. Pero no siempre la vida en El Cigarral fue tan apacible.

En los seis años de reclusión obligada, Vera ha perdido, entre otros, el miembro más extenso del cuerpo humano, la propia piel. Literalmente se ha dejado la piel en el camino.

La piel es la frontera que nos separa de los demás, determina la raza a la que pertenecemos, refleja nuestras raíces, ya sean biológicas o geográficas.

Muchas veces refleja los estados del alma, pero la piel no es el alma. Aunque Vera haya cambiado de piel, no ha perdido con ella su identidad. (La identidad y su invulnerabilidad es otro de los temas de la película).

De todos modos, es una pérdida terrible, algo atroz. Ésta es sólo una de tantas pérdidas que sitúan a Vera al borde de la muerte, por voluntad propia o en el quirófano, a manos del Dr. Robert.

Pero ella es una superviviente nata y, después de muchas vicisitudes, decide que “debe aprender a vivir dentro de la piel que habita”, aunque sea una piel impuesta por el Dr. Robert.

Una vez aceptada su segunda piel, Vera toma la segunda decisión más importante para sobrevivir: saber esperar.

Elías Canetti, en sus notas sobre “El enemigo de la muerte” (un título que define muy bien la actitud de Vera frente a la vida) del “Libro de los muertos”, escribe: “… el ininterrumpido ir y venir del tigre ante los barrotes de su jaula para que no se le escape el único y brevísimo instante de la salvación”.

Curiosamente, ese breve instante al que alude Canetti le llega a Vera en forma de tigre, mejor dicho, de hombre disfrazado de tigre.

Un día de carnaval, un hombre disfrazado de tigre se las ingenia para llegar hasta la puerta cerrada de la habitación donde vive Vera cautiva.

Este hecho rompe el impasse en el que viven los tres personajes que habitan en El Cigarral. Paradójicamente a los usos del Carnaval, éste es el momento en que los personajes se despojan de sus máscaras y la tragedia final proyecta su negra sombra sin que ninguno de ellos pueda hacer nada para evitarla.

Una historia de estas características me hacía pensar en Luis Buñuel, Alfred Hitchcock, todos los Fritz Lang (desde el gótico al noir). Pensé también en la estética pop del terror de la Hammer, o en el más psicodélico y kitsch del giallo italiano (Dario Argento, Mario Bava, Umberto Lenzi…).

El lirismo de Georges Franju en “Los ojos sin rostro” también me vino a la memoria. Después de valorar todas estas referencias me di cuenta de que ninguna de ellas se ajustaba a lo que yo necesitaba para “La piel que habito”. Así que decidí tomar mi propio camino y dejarme arrastrar por la intuición, al fin y al cabo es lo que siempre he hecho.

Sin la sombra de los maestros del género (entre otras razones porque no sé a qué género pertenece esta película) y renunciando a mi propia memoria cinematográfica; sólo sabía que la narración debía ser austera y sobria, exenta de retórica visual y nada gore, aunque en las elipsis que no vemos se haya derramado mucha sangre.

Me han acompañado en esta travesía José Luis Alcaine, el director de fotografía, al que no le expliqué lo que quería sino lo que no quería, y él ha sabido proporcionar a la foto la densidad, el brillo y la oscuridad que más le convenían.

El músico Alberto Iglesias, el único artista que conozco sin ego, incansable, versátil, paciente, capaz de buscar en una dirección para después buscar en la dirección opuesta si yo no estaba satisfecho, siempre supeditado al dictado de la historia y de mi modo de sentirla. Y unos actores generosos y precisos, a pesar de la incomodidad evidente de algunas de sus escenas. Los nombro a todos: Antonio Banderas, Elena Anaya, Marisa Paredes, Jan Cornet, Roberto Álamo, Blanca Suárez, Eduard Fernández, Susi Sánchez, Bárbara Lennie y José Luis Gómez.
P.A.


Tiempo de volar

Como diría cualquier padre de familia: juventud divino tesoro. Quién tuviera 20 años y estuviera todavía en la universidad para tener las facilidades tecnológicas que te da hoy en día la época.

Para hacer cosas como éstas:

La cultura Hollywood también en Trípoli

Otra vez los directores de arte metiendo sus fauces en los conflictos bélicos:

agosto 24, 2011

Sea gentil, rebobine (y borre)

Hay películas que uno ve por pedazos.

A veces las dejas grabadas por la mitad y luego las retomas con el tiempo y las miras otros 15 minutos, y tal vez, veas el final meses después, porque de alguna manera te dejó intrigado, aunque te hayas aburrido mucho.

Hay otras películas que te ha recomendado aquel personaje quien era el agüebao' de la facultad y que ahora ya no lo es tanto, pues hizo una maestría o se ganó algún premio y eso lo hizo salir de sus letargos, pero igual, el mundo ya lo hizo un personaje oscuro, lleno de rabia y espíritu vengativo.

Suele suceder, que puede haber obras dignas de verse, pero que no te entran por la naturaleza de sus seguidores. Las odias o las amas, más por sus críticos, que por su magnitud.

Hay un tercer grupo, igual, que alberga todas las características anteriores pero que al final dejas de lado, porque son insufribles y tu tiempo es demasiado valioso.

Be kind rewind hace parte de este tercer grupo:



agosto 22, 2011

Trompetero, salve usted la patria

Por fin una película colombiana sin gamines ni viciosos ni mafiosos ni grupos armados, de buena factura, sin falsos patrioterismos, que logra emocionar, que no tiene a la muerte incorporada como obsesión de vida y que, además, busca denonadamente la estatura moral, sin avergonzarse.

¡Aleluya! ¡Milagro!

Y, por encima de todo, hace reír y hace quedar en ridículo a esos cineastas seudo intelectuales de este país, que creen hacer el-gran-documento-post-conflicto con una camarita y unos actores en escena.

agosto 17, 2011

Camas destendidas: al final el basuriego sos vos

Pieza artística llena de sensaciones expresadas a través de la excesiva colorización en términos vivos (como la óptica juvenil proclive a la nostalgia por la infancia) y de una música indie de post apocalipsis vs economía de recursos en parlamentos.

Y es extraño ver tanta destreza minimalista en una obra de corte universitario, especialmente cuando acabas de consumirte un mamotreto de propuestas participantes a un concurso del cual sos jurado y te enteras de qué bien lo está haciendo la chiquillada en estos días.

(En realidad, lo extraño es ser jurado de algo; estar del otro lado, no esperar a que te premien sino "premiar", cambiar del todo el enfoque y responsablizarse por el criterio de lo que pueda ser más colectivo y no tanto popular, ni correcto ni democrático, sino ingresar en la esfera de lo estricatmente técnico y trascendental. En otras palabras, todo lo contrario a lo que pueda ser este blog o lo que uno mismo haya propuesto a algún jurado en el pasado; entender por qué el concepto FACTURA es imprescindible a la hora de atender una convocatoria y de cómo esos paquetotes que vos mandas sí llegan anóninamente a gente que no sabe a quien está calificando).

Qué bien lo están haciendo las nuevas generaciones.

Hoy día, se puede ir a la cama tranquilo porque hay cierto arte con voz, con tribuna, que queda en buenas manos. No es todo, tal vez es muy poco el que se salva, pero es suficiente.

Lo mismo dirán los amantes de la basura: que el basuriego es uno.


agosto 16, 2011

EL MUNDO EN MANOS DE UN HACKER

De final feliz, pero no.

Después de que se salva el mundo, un hacker se mete al sistema y lanza un ataque masivo, a escala planetaria, con DESTINY, el mismo programa que nos iba a salvar.

Vas a perderte hasta el noticiero de las 7 con el trepidante ritmo de esta peli.

La diversión está garantizada.

agosto 15, 2011

Documentales no porno-miserabilistas

Sin necesidad de pararse en los hombros de la miseria tercermundista y sin ansias de festivalear, estos documentales sí cumplen un verdadero propósito denunciativo, y lo mejor: su factura...



julio 25, 2011

Noche sin fortuna, de Andrés Caicedo, en el Colombo Americano

En el Colombo. El próximo 30 de agisto a mediodía. Dicen que es el mejor documento que se ha hecho de Caicedo, luego de que Fuguet lo tocara y lo convirtiera en oro, al mito, con Mi cuerpo es una celda.

Gran oportunidad de redimir este título para todos aquellos que nos llevamos una gran decepción con el libro.

Se recomienda madrugar a eso de las 4 y 30 de la mañana para que le toque puesto.


julio 22, 2011

Tres Tremendos Travellings

Empiezo con éste:

Puesto #3

Secuencia final de Los Cuatrocientos Golpes, espero encontrar mis otros dos top travellings de lo que he visto.

Lecciones de oscuridad, por Werner Herzog


Eran los 90´s y todavía estaba de moda rotular ese cine anti-hollywood y era fácil y era anticuado al mismo tiempo, también. 

Solo tenías que revisar el final de la película y determinar si la obra tenía un final feliz o si tenía un final no tan feliz, sino más bien triste o tal vez un poco extraño.

Entonces, ahí estaba el rey. El gran delegador de finales kind-of-weird, pero sobre todo de tramas soporíferas y extremadamente simples.

Sí, en efecto. Hablo de Herzog. El director alemán más influyente en el cine de la posguerra. Ese, beibi-bumer que hacía escandalizar a las universitarias de los 80´s con sus dramas sin concesiones y con cero redención al mismo tiempo.

Herzog: ese gran científico que logró, y sigue demostrando (Encuentros al final del mundo, Stroszek, Grizzly man, Lecciones de Oscuridad, Aguirre, la rabia de Dios y un largo etcétera) que en esta condición trágica del mundo siempre hay un-más-abajo, que siempre se puede tocar un nuevo fondo y caer, más y más, y más, y que precisamente ahí es donde radica el encanto.

Si usted, lejano lector, anónimo a rabiar, quiere que le hablen suavemente de Estados Unidos, ese país donde las mujeres y los niños pueden ser personas, y si le gusta que le suelten de vez en cuando filosofía de alcantarilla por medio de finas frases asesinas, no deje de sentarse a ver una de Herzog y esperar a que le caiga la guillotina inesperadamente. 

julio 18, 2011

ROMA, de Adolfo Aristaraín. Fotogramas, utopía y verso

Ver una película de Adolfo Aristaraín es sufrir una mutación frankistereana de 637 fases.

Antes del primer punto de giro, vos te estás diciendo que el tipo es un cursi y un melodramático en el exilio.

Luego, no podés entender tanto exhibicionismo de costumbres exquisitas y de declaraciones de principios y lo odias, por aburguesado de izquierda, con sus predilecciones por la cultura vinícola y  por esas posudas aficiones de librería rancia hacia Coltrain y Brahms .

Inevitable pensar en todos esos mamertos de tu país que, cuando llegan al poder, se convierten en los más corruptos y segregacionistas y amigueros, y rosqueros a la vez.

Cuando menos pensás, al minuto 50 más o menos, estás recitando frases de Bertolt Bretch, junto a sus personajes, y apuntando discursos enteros de Beckett, que Aristaraín muy bien ha sabido reciclar.

Al final, terminás de llanto corrido celebrando la profundidad de las verdades eternas (en piyama y entre cobijas, frente a la chimenea y con un vaso de guaro en las manos)  que películas como Martín Hache, Un lugar en el Mundo y Roma, tan divinamente han sabido filmar y descubrir para vos, así estemos atestiguando un tiempo de final de las utopías y muy a pesar del pesado de Aristaraín también.
 

julio 16, 2011

Betty Blue REVISITADA

Es la típica historia de esa novia loca que alguna vez todos tuvimos.

Esa que muchas noches nos hizo pasar vergüenzas en sitios públicos, con dos o tres tequilas en la cabeza, y que siempre quiso llenarnos la cabeza con sus cucarachas bohemias.

Digamos que Betty Blue, la película, es un subproducto de la liberación sexual de los 60´s y representa todo el fracaso de la imaginación en el poder.

Hoy en día, Betty Blue no nos produce ese espanto mezclado con ternura que nos produjo en la década de los 80´s.

Hoy Betty Blue produce sensación de lejanía como el fogonazo de un trueno que amagó que iba a caer y que sólo alcanzamos a ver con el rabillo del ojo.

Se rescata que, en el corte del director, se ven menos imágenes grotescas que en el corte del productor.

Eso sí, la banda sonora, como pocas.

julio 13, 2011

¿QUÉ ES EL CINE INDEPENDIENTE?







Por Eduardo Quispe
En simples palabras; ver una película que me produce la sensación de deberse a sí misma; que no está parametrada a ganar un Festival, a gustar a cierto típico crítico que cree que ver crecer la hierba es cine,

o que mostrar a 2 personas tener sexo explícito es ser arriesgado, que se esfuerza por ser “interesante” entendiéndose esto como mostrar historias bizarras (reales o ficticias), con personajes lunáticos, caricaturizados a lo MTV o Locomotion, que se introducen tubérculos al cuerpo,

 o marginales que beben su propia orina, que se tatúan con sus propias uñas arrancadas de raíz o que son adictos al insecticida para hormigas.
Las poses pop art cholo, las citas de escritores “malditos”, los embustes de intervenir un registro documental para ficcionalizar, la estética reality show, porque eso está de moda. 
Esas tonterías de manipular la imagen con filtros cochinos, o de colorcitos sicodélicos que ya son anacrónicos, de buscar ser la versión peruana y autárquica de Bresson, de intentar, y sólo eso, ser Tarantino trasnochado, Gonzales Iñarritu en ayawasca.
Darle giros a la historia, todo ese desmadre saturnino de que los malos sean buenos y los buenos no tan buenos y las fruslerías al estilo Christopher Nolan sin genio.
Osea, no hacer una película furcia que postule a que dentro de cuatro años le caiga financiamiento para el “transfer”,

una irrumación de productor o financista que siempre busca “mejorar” algunos aspectos formales y narrativos a fin de “vender mejor” la película.
Hago aquí un paréntesis: si haces una película para venderla, entonces eres más comercianteque cineasta, no sé hasta qué punto pero, no podrás negar que haces la película para que determinado público la consuma,

y utilizarás determinados códigos y parámetros de venta, algo que haga tu película “aceptable” para muchos o algunos muchos.
Nadie tiene derecho de descalificar, no pretendo hacerlo, sólo se trata de poner las cosas claras. Si alguien me dice que George Lucas es tan independiente como Rafael Arévalo, no me lo trago.

Un director puede creer en sí mismo, en sus ideas, en sus propuestas, y darse por ellas. ¿Eso es ser independiente? Las convicciones no hacen la independencia, es más podría decir que la maniatan. 
Los principios hacen la diferencia, porque está respaldado por el sentido común, por la búsqueda de bienestar comunitario, pues son en esencia éticos y morales.


Una convicción en cambio, tiende a ser ciega muchas veces, se puede confiar falsamente.

Muchos directores pueden tener la convicción de que sólo una industria puede salvar el cine, como si la cantidad, las cifras de dólares elevadas y las estéticas clasificadas, etiquetadas, empaquetadas y puestas a la venta como “novedades”, puedan ser determinantes para las calidades o mejor dicho, para la variedad,

 y no me refiero sólo a géneros, pues la industria delembrutecimiento (o lo que algunos llaman entretenimiento) es experta en brindar la ilusión de la novedad en lo repetitivo, de lo único e individual en lo que lleva código de barras. Hay que ver a un quinceañero que se cree único porque escucha a Tokio Hotel para darse cuenta de eso.
Ok, el cine necesita público para existir, pero asumir que el público es homogéneo y que por eso las películas deben serlo, me parece insultante, es asumir que al público hay que tratarlo como a débiles mentales.








Ser independiente conlleva asumir una posición radical; los cineastas de la posvanguardia rechazan la homogeneidad y la globalización de las imágenes, así como el discurso único, las imposiciones del lenguaje dictado por parámetros neocolonizantes. 
El cineasta independiente está contra la mercantilización y banalización de los valores de las imágenes, pues estas le dan forma a nuestra condición humana, nos identifican, nos dan un patrimonio cultural, nos hacen ser nosotros.


El cineasta independiente está contra lo políticamente correcto, pues de lo contrario sería un empleado más. Para ser independiente tienes que rebelarte y rechazar los discursos oficiales, navegar contracorriente, mantener una actitud y postura de crítica radical.
En el arte las palabras más comunes deben ser radicalismos contra lo establecido.
Los cineastas viven y producen el constante desplazamiento del mundo del arte, en muchos aspectos. El lenguaje audiovisual ha cambiado y está cambiando, pero es más significativo el caso del cine.

De la vanguardia se heredaron la experimentación, los planteamientoseclécticos, lo multidisciplinario, el dialogo con las otras artes, la asimilación de los avances del pensamiento, de la filosofía, de la estética,

los nuevos enfoques históricos, los revisionismos y todo aquello que se opone a que las cosas estén bien tal como están en beneficio de los de siempre.
El cine puede ser un instrumento de resistencia, una acción política; arriesgarse a equivocarse, ir a la incertidumbre en vez de conformarse con un falso saber impuesto. Cómo diría Ángel Quintana de Cahiers du cinema: 
“El cine digital no ha servido únicamente para crear los mundos en los que Lara Croft acabará ganando el Oscar a la mejor actriz, sino también para aumentar el deseo de filmar las ruinas de nuestra civilización.”
Carlos Losilla dice: “¿Por qué no ser radicales? ¿Por qué no poner al espectador contra las cuerdas del sentido, de sus límites? ¿Por qué no aniquilar todas sus certezas para salvaguardar la excitación de la búsqueda constante?”
Ahora, para muchos el cine “independiente” ya tiene fórmulas.
Más allá de presupuestos, financiamientos, de formatos, soportes y asuntos técnicos, la independencia es autonomía, es hacer la película menos dependiente de un factor de gusto externo, sea este el de un “público”, el perfil de un festival, la endogamia con la crítica, y sobre todo, la concesión con el lenguaje homogenizado, industrializado. Que una película independiente intente “ser” como una película de industria, o que busque codearse con el circulito indie sundanceado o, como diría Alberto Fuguet, rotterdaniano, es casi como vender sándwiches al costado de Mc Donalds.
Pero, justamente para eso vale la pena poner las cosas claras, porque si ser independiente es la etiqueta que te hacer estar dentro del sistema sin ser parte de él (osea, sí, pero no) entonces es un embuste, una patraña. Tomar coca cola o pepsi no importa mucho, un independiente preferirá siempre un emoliente en la esquina.
Ser cineasta independiente no es cómodo, es peligroso. Si sólo se tratara de armar historiasfrikis, de buscar tipologías seudo marginales, de estéticas extremistas que rayan entre elvideoarte y el videoclip, la cosa sería tranquila.
Se trata de decir lo que otros callan, de no escudarse en la tibieza, de incomodar, de no deberle nada a nadie, para tener siempre la libertad de no tener reparos en lo que se dice, de mearse en el protocolo, en lo políticamente correcto, de zurrarse en las normas de viejos enciclopedistas con sus miles de “esto no se debe hacer”.
Podría concluir en que ser independiente es algo así como ser suicida, con todas las ventajas y compromisos que ello implica.