diciembre 31, 2008

Feliz ano nuevo

Les deseo un Feliz Ano Nuevo. Es decir, un culo portentoso y suficientemente resistente a los embates anales de esa gran polla económica que promete sodomizarnos sin vaselina.

diciembre 23, 2008

Los ídolos derrumbados del 2008

Definitivamente con los dos casos presentes, queda de relieve el examen más importante de un cineasta. O sea. Hablamos de tu segunda película. Uno no puede creer que los autores de obras maestras tan aceitadas como LA GENTE DE LA UNIVERSAL y El ÁNGEL SUBTERRÁNEO hayan tenido descaches tan monumentales como EL COLOMBIAN DREAM y YO SOY OTRO, respectivamente. Pero así es. Hay que admitirlo. Ambas películas parecen los ejercicios audiovisuales de un estudiante de tercer semestre en una universidad de mongólicos. 'Impresentable' es poco concepto para abarcar estas dos cacareadas cintas del tan orgulloso neoboom del cine colombiano.

En este orden de ideas habrá que esperar los segundos largometrajes de Andi Baiz, Carlos Moreno, Javier Mejía, Felipe Martinez y los Hermanos Orozco y depositar nuestra esperanza en ellos porque a Oscar Campo y a Felipe Aljure parece habérseles acabado la gasolina y el tiempo también, pues, para la edad que tienen, ya deberían tener una filmografía bastante nutrida, según las lógicas académicas.

Por ahora los únicos que parecen haber superado la prueba de un segundo largo, y hasta de un tercero son Lizandro Duque, Víctor Gaviria y Antonio Dorado. Punto. Pare de contar y empiece googlear.



diciembre 19, 2008

Una especie de monstruo

Primero hay que decir que si no fuiste fan de Metallica a tus 15 años, no vas disfrutar este doc en toda su dimensión, porque a esta peli hay que sufrirla, hacer fuerza porque al final no se vaya a disolver la banda de tus amores.

Lo segundo es que se les agradece el gesto de abrirse como reivindicación del error cometido con todo el cuento de la Napster. Hay temas dolorosos que igualmente nos dolieron a todos los fans en su momento. Quién no lloró en 1983 con la salida de Dave Mustain del grupo? Qué buen amante de la música no se emborrachó en honor a Cliff en 1984?

Lo tercero es que hay que verla varias veces en DVD para estudiar bien los genios de James, Lars etc

Metallica. La banda. The greatest. Volvieron con un título que define perfectamente cualquier proceso creativo. Qué genialidad. SOME KIND OF MONSTER. Y es que sacar a delante un producto artístico siempre va a ser eso. El artista en pleno proceso siempre se hará la misma pregunta: DIOS MÍO, QUÉ ESTOY HACIENDO? UNA ESPECIE DE MONSTRUO?

JAJAJAJAJAJA

diciembre 16, 2008

Little Miss Sunshine

Fábula ideal para dedicar en un país como Colombia, donde gusta tanto fanfarronear, especialmente, como en " Litle Miss", los fanfarrones no son más que un puñado de tramadores que se sienten super hechos, super realizados, super acabados, como si ya lo hubieran logrado todo, pero que no pasan de ello: de fanfarronear. Así nos va.

diciembre 14, 2008

Lo mejor del cine

Ya nos lo había advertido el profeta Alex de la Iglesia: lo mejor del cien actual viene empacado en series de televisión. También nos había advertido que muy probablemente iría a terminar filmando para Internet y para TVE. Pues se cumplió la segunda parte de su profecía. Será lanzada su próxima premier vía la red?

diciembre 13, 2008

Instrucciones para vivir

Fragmento de la película EFECTOS SECUNDARIOS

Efectos Secundarios

Título débil para una película tan fuerte. Pero no me exime de celebrar la llegada de una Isabel Coixet latinoamericana. Efectos Secundarios puede ser perfectamente la segunda cinta pop, en todo el sentido de la palabra, después de Y Tu mamá también.

El guión es una de esas bellas piezas literarias que uno quisiera comprar para leer y releer y es muy raro que suceda eso con los guiones. Por lo general, la voces en off del cine en español adolecen de vuelos poéticos o filosóficos. Pero no es el caso de esta deliciosa fábula de amor moderno. Un producto de mall para salir animado de la tienda de DVD'S. Lo otro bueno es que sus personajes hablan como habla la gente normal sin caer en la ramplonería colombiana.


diciembre 10, 2008

Civic Duty y 99 Francs

Viendo el siguiente par de películas me veo llamado a la siguiente reflexión: hasta cuándo la clase media Colombiana va a seguir filmando los fantasmas de una clase baja que no conoce? Y cuándo empezará a proyectar su estupidez reflejada, la cual tampoco conoce?

Ya está bien de que los ricos sigan agarrando pueblo, no joda. Necesitamos ver más pelis como estas en Colombia.



noviembre 30, 2008

Land of plenty

Esta es la peli en la que Wenders defintivamente le hace un homenaje al pueblo judío con todas sus contradicciones en medio de la confusión. Aparecen de igual modo nombres como Leonard Cohen, Thom Yorke, y sus imitadores, en la banda sonora. Creo que es un buen retorno el del realizador germano, pero no el que se esperaba. El photoshop ha matado un poco su magia. En Lan Of Plenty hay grandes guiños a la inmortal Paris, Texas. Así que sus fans podemos volver a soñar, no obstante. Quién ha olvidado la secuencia de Walking Talkings?



Esta es la reseña sacada de YouTutbe:

Dos perspectivas diferentes de los Estados Unidos: bajo la visión de un veterano de Vietnam y del punto de vista de una joven. El antiguo soldado está obsesionado con proteger a la "tierra de la libertad". Fue herido cuando tenía 18 años, y el 11 de Septiembre agitó sus fantasmas del pasado. Además no tiene amigos y ha cortado todos sus vínculos con la familia. Por su parte, Lana es una joven idealista que ha vivido en África y Europa los últimos 10 años.

noviembre 25, 2008

Hurricaine Streets

Otra sobre New York. Muy indie, terriblemente indie, desolada a morir, pero bella y melancólica. Rodó mucho por la programación del Sundance Channel en el 2002. Tiene grandes apellidos en el crew. Afilar la puntería.

"Nací mentiroso" FELLINI

Esta es la clase de película que te parte la vida en dos. Eso. Oyes el sonido de palo de escoba partiéndose por la mitad. Yo la vi en Nueva York y tenía 29 años y me ancló los pies a la nube como las velas en el pastel. Anda toda publicada en YouTube y vale la pena hacerse al pasaporte para no volver a ser el mismo.

noviembre 17, 2008

Especial de la fama

Hay conceptos que casualmente te empiezan a perseguir. Por eso es peligroso hacer olas; o sea, hay que tener cuidado con lo que pones en tu cabeza y sobre todo con lo que escribes por ahí. En este caso el concepto que se me aparece por todos lados es el de la fama. He estado escribiendo bastante sobre ella y alegremente el canal Cinemax, el cual ya es más receptivo al sello de lo que en USA se le llama "indie" se ha dejado venir con un par de películas entrañables, de mucho ojo encharcado y todo. Ellas son estas: FACTORY GIRL Y DELIRIOUS, par regalazos que nos ha dado la creatividad humana para el resto de nosotros pobres mortales. Factory Girl es la historia detrás de la historia de Bob Dylan vs Andy Warhol. Delirious es la historia de un paparazi como nunca se ha presentado. Pero más allá de eso, ambas películas son la radiografía de ese paraíso agridulce llamado NUEVA YORK. Gracias Dios, por el cine newyorkino.



noviembre 16, 2008

MADEINUSA

Sin tanto autobombo como el del cine colombiano, el cine peruano se consolida como uno de los más auténticos de los últimos años. Un buena muestra de estas buenas películas peruanas es MADEINUSA; una cinta con mirada, que se va a las raíces y sale airosa con un producto digno de los mejores canales de cine independiente. En este caso Cinemax se anota otro golazo y nos lleva de la mano a las montañas más lejanas del hermano país.

noviembre 14, 2008

Queda consignado en este blog que esta peli hay que tenerla en la videoteca por obligación. Es el tipo de fábulas que te parten la vida en dos, sobre todo si estás interesado en pescar formas novedosas de que te cuenten las cosas. Por su banda sonora, por su talante melancólicamente freak, Donnie Darko es un DVD indispensable.

octubre 29, 2008

Cine posconflicto

Es martes a mitad de precio en algún lugar de la tarde. Centro comercial con ínfulas. Guerra mediática en los noticieros. Los indígenas marchan por la ciudad y el presidente eclipsa su efecto con un as bajo la manga. Los militares del país escandalizan con sus ejecuciones extrajudiciales y el establecimiento lanza la rueda de prensa de un ex secuestrado. Colombia olvida y olvida fácil.

Usted y su cita se muestran dubitativos, si botarle más plata a Cine Colombia o no. Para qué? La última vez todo salió como siempre sale con las películas colombianas: desenfoques del 30 y el 40 por ciento de principio a fin, banda sonora mal mezclada, mala proyección, tramas sin alma, gritos, vértigo, malas palabras, ediciones precipitadas, etc, etc.

Por demás, usted está estrenando televisor extra grande. Para qué? Para qué? usted se repite. Las horas no marchan bien. Para acabar de ajustar han cenado pesado, usted y su mujer. Demasiados carbs. Media libra de chocolates como postres. El exceso de ázucar siempre pone mal a cualquiera. Es que estos tiempos, esta edad... Y entonces, para salir estresado de un mal producto criollo, mejor no botar la platica.

Pero usted, es terco; le tiene compasión al esfuerzo local. Usted entra. Todo de lujo. Una guía lo acompaña hasta su puesto como si lo hubiera reservado. Sillas cómodas. Dónde será el primer punto de giro en esta aventura unicéntrica?

Suena el proyector. Empieza la cinta. Los créditos son modestos, humildes, a la usanza de antes. Por lo menos les hubieran metido más feelling. Es una clásica película colombiana. Los primeros diálogos suenan recitados. Los protagonistas son mimos, seres detestables que uno se encuentra en la calle, pues nunca hablan, no les interesa expresarse.

Pero algo pasa. Empieza a obrar una magia. Asistimos al surgimiento de un Jean Paul Belmondo en el histrionismo de Mario Duarte. Actorazo! La luz mejora. Se viene la emoción. Hay una escena inverosímil donde unos soldados dejan escabullir a los culpables. El director trata al ejército de Colombia por tontos. Todos sabemos que en realidad no es tan así.

Termina la peli. Diablos! Una película colombiana bien hecha, que se escucha a la perfección, que está editada al ritmo americano y que encima de todo te logra emocionar, QUE TE HACE SALIR RECONCILIADO DEL TEATRO!!! Nunca antes había pasado. De repente, te examinas y te das cuenta que te has reído todo el tiempo con LOS ACTORES DEL CONFLICTO, que lloraste, que sufriste, QUE TE ENTRETUVISTE! En fin: que de pronto hasta saliste siendo mejor persona.

Definitivamente una película sin precendentes en la cinematografía nacional.

octubre 24, 2008

Una crítica al racismo de PERRO COME PERRO


Dentro de mi grupo de trabajo, he planteado mi inquietud con respecto a si los creadores de este filme han ejercido la libertad de expresión propia de las democracias o si más bien han quedado atrapados por lugares comunes del cuerpo fuerte y el alma sumisa de antecedentes antiguos, como la novela El Alférez Real de Eustaquio Palacios. Publicada a comienzos del siglo XIX, versa sobre las relaciones entre blancos y negros que tuvieron lugar en la hacienda Cañasgordas y el Cali de los años de 1780. Luego, a finales del XIX, apareció María con una aproximación comparable a los nexos de Nay y otros africanos con unos captores blancos y bondadosos.

A esos lugares comunes los contradicen científicos como Germán Colmenares y Michael Taussig, quienes desde el decenio de 1970 comenzaron a revelar versiones alternativas del pasado. Con respecto a esas historias, basadas en las voces de los cautivos africanos y sus descendientes, y no en las de los esclavistas, uno tendría que comenzar por decir que entre las regiones del país, la que muestra la película de Moreno es la que más apellidos africanos conserva, como Lucumí, Balanta y Angola. Ese rasgo tiene que ver con el rechazo a ser rebautizados con los apellidos de sus amos, en el marco de la resistencia pertinaz contra el corte y alce de caña de azúcar, entre otras formas de sujeción propias de haciendas de trapiche como Pílamo y Japio, precursoras de ingenios que como Cauca o Cabaña hoy escenifican las protestas de los corteros. Extrañamente, ahora los medios poco se refieren a las reivindicaciones de los huelguistas en pro de su bienestar, sino se concentran en el alegato oficial de la infiltración terrorista, además de dejar vacíos referentes a la escasez de agua para el consumo humano acarreada no sólo por la prioridad de producir etanol, sino por los contaminantes químicos que arroja la industria a los lechos de las quebradas.

En el norte del Cauca, los corteros y alceros negros sí practicaban la brujería, pero no en la sumisión, sino para que cada golpe de sus rulas esterilizara la tierra y la caña dejara de crecer. Héroes negros como Cenecio Mina, un rebelde de la Guerra de los Mil Días, hacían pactos con el diablo, pero para ser más fuertes en su lucha contra los oprobios que practicaban sus antiguos esclavizadores de esa misma zona del país.

Estas narrativas nacidas de las palabras subalternas no son clandestinas. Es fácil consultar a historiadores como Francisco Zuluaga o Mario Diego Romero, quienes les han dado continuidad a los aportes de aquellos que en los años 1970 sacaban a la luz relatos que no se limitan a entronizar en los altares de la patria a aquellos que mantuvieron a los africanos y a sus descendientes en la sujeción y la ignominia. Enfocar esa otra historia sí es una forma de ejercer la libertad de expresión. Por el contrario, reiterar los estereotipos y profanar descuidadamente universos simbólicos sagrados para los afrodescendientes es un medio de propagar la ideología que sustenta el racismo. Por eso hallo esa práctica inseparable de la dificultad para obrar con justicia con respecto a las peticiones de los corteros de caña del norte del Cauca.

* Grupo de Estudios Afrocolombianos, Centro de Estudios Sociales, Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de Colombia

octubre 22, 2008

Jarmusch homenajea a un grande

EL FUTURO NO ESTÁ ESCRITO, ESTAS CANCIONES DE LIBERTAD, QUIÉN NO HAYA VISTO EL GRAFITTI DE JOE EN NY, NO HA VISTO A NY/



Old pirates yes they rob I
Sold I to the merchant ships
Minutes after they took I
From the bottomless pit
But my hand was made strong
By the hand of the almighty
We forward in this generation
Triumphantly
All I ever had, is songs of freedom
Won't you help to sing, these songs of freedom
Cause all I ever had, redemption songs
Redemption songs

Emancipate yourselves from mental slavery
None but ourselves can free our minds
Have no fear for atomic energy
Cause none of them can stop the time
How long shall they kill our prophets
While we stand aside and look
Some say it's just a part of it
We've got to fullfill the book

Won't you help to sing, these songs of freedom
Cause all I ever had, redemption songs
Redemption songs, redemption songs

Emancipate yourselves from mental slavery
None but oursekves can free our minds
Have no fear for atomic energy
Cause none of them can stop the time
How long shall they kill our prophets
While we stand aside and look
Yes some say it's just a part of it
We've got to fullfill the book

Won't you help to sing, these songs of freedom
Cause all I ever had, redemption songs
All I ever had, redemption songs
These songs of freedom, songs of freedom

octubre 18, 2008

Walking Life / Slacker

Yo podría quedarme posteando trailers de Linklater toda la vida si su obra fuera tan extensa como mis 37 años bien vividos. Pero no lo es. He aquí un par de sus pelis que no había mencionado en este blog.



octubre 16, 2008

Un desubicado menos

10 años después, como en la canción de Calamaro, y el cine colombiano (mejor dicho, el video colombiano) sigue en manos de los mismos desubicados de siempre, los mismos hippies, artesanos, marihuaneros, los mismos viciosos, los mismos mamertos (cuándo será que los ricos hacen las pelis de los ricos y los pobres las de los pobres? y no los tibios?).

Pero hay buenas noticias, Antonio Dorado acaba de mostrar su nuevo documental sobre sicotrópicos, pero no DESDE los sicotrópicos. Al menos, la obra de Antonio encarna una luz y se le ve la organización de una persona que sí está bien parada en la vida. Ayer estuvimos celebrando su nuevo trabajo y lo seguiremos celebrando. Tiene muchos nombres de peso internacional (en idioma inglés, muy importante) por ahí enredados.

octubre 07, 2008

No soy esa clase de judío que entra amablemente a su cámara de gas


Sexo, mentiras y cine independiente
Por, FEDERICO MARÍN BELLÓN
En «Moteros tranquilos, toros salvajes», Peter Biskind ya dejó en su sitio a la pandilla de jóvenes cineastas que conformaron el Nuevo Hollywood en los setenta, «influidos por las drogas, el cine europeo y el movimiento pacifista». El autor se saca ahora todo el veneno que le quedaba dentro en esta continuación, aún más amarga, «protagonizada» por Robert Redford y el festival alternativo de Sundance. Su pareja de baile son los poderosos hermanos Weinstein, dueños de la productora y distribuidora Miramax. El príncipe azul del cuento, e inspirador del título, es Steven Soderbergh, cuya primera película es considerada por Biskind como el big bang del movimiento.
En «Sexo, mentiras y Hollywood» (Anagrama) se cuenta que Redford es alguien «aferrado a los rencores, como un hombre a punto de ahogarse». Ojalá los hijos de Harvey (Robert no tiene ese problema) pudieran leer algo así sobre su padre. Lo más suave que se dice de los Weinstein es que «se los conoce por su malicia y brutalidad». Los fundadores de Miramax no tienen nada que reprocharse entre sí. Como dice un antiguo ejecutivo, «Harvey es el ego; Bob, la codicia».
Procedentes del mundo del rock, los hermanos no apostaron por el cine independiente iluminados por una revelación. «Simplemente sabíamos lo que no podíamos permitirnos». El vídeo había aniquilado el cine extranjero, porque la gente no quería leer subtítulos, y las empresas necesitaban llenar sus estantes. «Cualquier cosa con dos agujeros para meter en el vídeo valía dinero».
La clase versus la basura
A Robert Redford se le reconocen más virtudes («es la clase versus la basura»). Supo comprender que los directores más creativos estaban excluidos del sistema y se decidió a ayudarlos. Aquí no hay lugar para la avaricia, aunque sí para el robo de ideas y de protagonismo. El alma de Sundance tiene su lado oscuro y, al parecer, es capaz de apropiarse de cualquier proyecto que le atraiga. Por otro lado, las tierras semisalvajes que compró en Utah fracasaron como estación de esquí. La desesperación fue la madre de aquella aventura, a lo Jeremiah Johnson.
El problema principal del amigo de Paul Newman es que siempre fue un imán para el dinero y, desde el principio, su instituto dependió de él para recaudarlo, algo que no supondría ningún inconveniente si al divo no le resultara tan humillante pasar la gorra. Hay todo un capítulo dedicado a explicar «de cómo Robert Redford incubó su instituto pero volvió locos a sus polluelos hasta que «Sexo, mentiras y cintas de vídeo» salvó al festival que nunca quiso y lanzó a Miramax a la conquista del mundo». Respiren, que viene lo mejor.
Resulta que los Weinstein salieron adelante comprando cine X europeo y recortando algunos detalles para que el público americano pudiera digerirlo. Aquella costumbre caló y se hizo extensiva a filmes de calidad del viejo continente, como «Cinema Paradiso» y «Pelle el conquistador», hasta que alguien se inventó el mote de Harvey Manostijeras. Otra costumbre de los Weinstein era vender a toda costa, por la vía sensacionalista, sin tener en cuenta el contenido real de las películas (sus manejos para asegurarse el Oscar merecerían otro artículo entero). De «Sexo, mentiras y cintas de vídeo» hicieron creer que era una recopilación porno. Más rebuscado fue el modo de lanzar la cinta brasileña «Eréndida». Basada en un texto de García Márquez, a quien el Gobierno estadounidense había denegado el visado, y con un pivón en el reparto, el asunto era sencillo. Se organizó un escándalo político con el Nobel colombiano y no fue muy caro convencer a Claudia Ohana que aireara sus curvas en «Playbloy». El filón se declaró inaugurado. Así, «Pelle el conquistador», sosegado drama danés, se vendió en los multicines como una película de acción.
Patanes y ordinarios
Menos cómico resulta el modo en que los Weinstein trataban a su plantilla. Joe Mankiewicz, hijo del director de «Eva al desnudo», los describe como «patanes, ordinarios bárbaros de Búfalo, que no tenían la menor aptitud para el cine». Añade que «ni el infierno tiene la furia de un Weinstein desdeñado. Harvey se parece a Mike Tyson cuando se abalanzaba sobre el adversario en cuanto sonaba la campana y todo el mundo dejaba de respirar pensando que iba a triturarlo. Nunca conocí a nadie con esa intensidad tan animal». Ni una sola trabajadora (y muchos hombres) se salvó de acabar llorando ante alguna bronca. Harvey no escondía su personalidad: «No soy la clase de judío que entra muy educadamente en la cámara de gas. Yo soy de los que dicen: «Voy a dar contigo y voy a matarte, jodido SS; voy a matarte a ti y a toda tu familia»».
Amy Heart, coordinadora de marketing de Miramax durante dos años, lo corrobora: «Todo lo que se diga sobre los Weinstein es cierto. Son dos monstruos». Incluso cuando hacían deporte, la tensión era insoportable. Bob despidió a un empleado que dejó caer la pelota en un partido de softball (una especie de béisbol con bola blanda). La única discusión en la oficina era determinar cuál de los dos era peor. Y sin embargo, es notorio otro consenso entre el personal: «La gente detesta trabajar allí, pero ama lo que Miramax representa, ama la magia que los Weinstein han creado en el mundo del cine. Es una sensación adictiva y embriagadora; por eso siempre se encontraba una manera de hacer la vista gorda, de pasar por alto lo que hacían y de olvidar a los que caían en el camino». El cine indie no es lugar para débiles.

octubre 06, 2008

Weeeds

La trama no es creíble. Sin embargo funciona: una blanca norteamericana, de clase media vende drogas en su entorno, luego de enviudar. Una demostración más de que en el cine-tv los temas funcionan dependiendo de su tratamiento. Empieza otra temporada.

septiembre 27, 2008

Te amo Ana Elisa

Esta es una película salvaje, hecha para un país salvaje. Empieza en la oscuridad y termina en la oscuridad, con un leve atisbo de luz de vela al final. Todo es desesperante aquí. Uno entra con la depre al teatro y sale peor. De todos modos es un producto para consumo interno. Su factura es impresentable en una plaza extranjera. A mi modo de ver, su único formato adecuado es el 35 mm, pero parece hecha en video tres cuartos. Su buen ritmo y el excelente manejo de la tensión es opacado por la confusa paleta de colores. De lejos se nota que no hubo un trabajo de dirección artística muy riguroso y que quisieron corregirlo con la edición digital. Pero no. La película no se ve. La película se infiere, se sospecha, uno tiene que adivinarla a tientas. Empieza con unos créditos tipo "Seven", que te hacen pensar que vas a ver un thriller, pero terminas viendo una comedia con algunos logros. Buenas actuaciones. Pero me reafirmo: no hay esperanza en esta historia. Su pesadumbres y deleite estético no le alcanza para lo que debe conseguir toda película de cine: para glorificar al hombre.

De ver desastres sociales, mejor me quedo en casa escuchando a Caracol, mientras Martín de Francisco dice que la selección Colombia ha vuelto a perder por goleada.

septiembre 23, 2008

The L word

No es precisamente cine, pero ya quisieran las pelis de la cartelera lucir la profundidad fotográfica de esta serie. Una razón más para botar el cupón de Cine Colombia y cambiarse a un televisor plasma.

septiembre 22, 2008

EL LOBO

Excelente fábula, cuya premisa da exactamente en el clavo del tema nacionalista. Al final queda la sensación de que los estados necesitan y fomentan al terrorismo, para poder justificar su existencia en el escenario del siglo 21. La banda sonora corre a cargo de grandes luminarias del rock setentero como Siouxie y Púrpura Profundo.

septiembre 18, 2008

Perro come Oscar

Mis mejores deseos a Perro en los Oscar. Una buena peli, con un plano por cada línea de diálogos. 900 planos en total, una producción que no le dio pereza mover la cámara y que según Diana Cuellar, su asistente de dirección, le sacó la leche a toda la crew. Cross fingers para la mejor obra cinematográfica que se ha hecho en Colombia. Lejos!

La sola cordialidad de sus realizadores y su mirada política sobre la sociedad, se merecen la estatuilla dorada. Me daría mucho coraje si por ejemplo Colombia se ganara por primera vez un Oscar con esas cintas infladas por la ultraderecha colombiana, como Paraíso Travel, por ejemplo. Pero me daría mucho orgullo que se lo ganara la obra de Moreno.

Si ni siquiera es nominada, pues no importa. Por lo menos fuimos honestos en mandar lo mejorcito que teníamos.

septiembre 12, 2008

THIS IS ENGLAND

Esta es una bonita película. La historia de un niño que no le cae bien a muchos en su barrio ni en su escuela. Todo el mundo se la monta porque es una especie de raro. Su madre lo viste muy provincianamente.

 El niño no se deja de nadie. Vive de tropel en tropel. Llega cascado todos los días a la casa. Su madre y él sufren mucho por eso. Es un niño triste que le toca sollársela solo, hasta que un día es aceptado por un grupo de Skinheads cuando estos eran unos ska buena onda. Años 70's. 

Luego llega el nacionalismo de Maggie Thatcher y todo se va a la mierda.

Algo me tocó de esta película muy en el fondo; me sentí profundamente identificado, especialmente porque muestran los procesos de reclutamiento de menores en los barrios. Pienso que si alguien quisiera retratar el nacimiento del sicariato en Medellín, debería hacer un remake de ESTA ES INGLATERRA. No cambiarle ni un pelo.


septiembre 11, 2008

Bodas de plata para un antagonista con cadenas de oro

Comparto con ustedes este artículo rechazado por la revista LEVEL MAGAZINE de Miami. Creo que este solo hecho le confiere una valiosa cuantía de significancia. Ya me estaba preocupando que mi estilo encajara tan fácilmente en una publicación de esa ciudad.


Bodas de plata para un antagonista con cadenas de oro
Por, William Zapata M.

25 años de Scarface y ya ni siquiera nos acordamos dónde vimos esa estampa de Tony Montana por primera vez, recitando su gran frase, mientras muestra su arma: ¨¿Quieres decir hola, a mi amiga?¨. En realidad, no importa tanto el cuándo, y el dónde, ves una película como éstas. De todos modos, te la vas a encontrar por todas partes, especialmente si vas a ciudades donde existan esas legendarias ¨Pequeñas Havanas¨ o ¨Pequeñas Italias¨.

En efecto, por estos días se cumple un cuarto de siglo para un mito que en realidad es mucho más viejo que eso. La primera Scarface había sido otra excentricidad del millonario Howard Hughes, digamos que el verdadero pionero del cine independiente, pues siempre filmó lo que le dio la gana (sí, Hughes, ése mismo, el que murió loco después de haber sobrevivido a tres accidentes de aviación.). Y entonces, esta primera Scarface había sido estrenada en 1932, y el viejo ¨Tony¨ se apellidaba ¨Camonte¨, y era italiano, y créanme, caros o baratos lectores: en la Caracortada Uno, hay ostensiblemente más bala que en la Caracortada Dos. La cosa era más emocionante en 1932.

Más que un mito, Scarface también es uno de los grandes antihéroes del siglo XX. Fácilmente lo puedes incluir al lado de otras grandes leyendas antagonistas del celuloide como Freddy Krueger, Bonny and Clyde, Larry Flint; Homero Simpson o, para no ir muy lejos, el nunca bien ponderado Guasón de Batman.

Con lo que respecta a la Caracortada de Brian De Palma, tanto como a la de Hawks, debe ser difícil plantear un guión donde el peso moral de nuestro héroe es tan liviano como un catarro de pajarito. Sin embargo, harto es sabido que los facinerosos siempre han ejercido una inexplicable fascinación al interior de las masas cinéfilas. Basta con seguir la lista de antihéroes como los Asesinos Por Naturaleza, Taxi Driver y…

Pare de contar. Podríamos correr el riesgo de saltarnos de la pantalla a la realidad, y terminar hablando de Pablo Escobar, o del Che Guevara. De nuevo.

Pero más allá de antihéroe y mito, Scarface es el estadio paroxístico donde la cultura norteamericana se burla de sí misma. O sea: del producto pop por excelencia.

Encontramos en Scarface elementos culturales tan arraigados como el dinero, el poder y el ensueño. Sí. Pero también encontramos todo un tinglado de promoción cultural, totalmente exógeno a lo que es el fenómeno cinematográfico en sí. No basta con hacer sólo un relato de dioses. También hay que ponerlo en perspectiva y comercializarlo como parte esencial de nuestras cotidianidades. De hecho, la trama Scarface desborda lo anecdótico de un gangster y va a remontarse hasta el mismo punto neurálgico de su origen. No sería nada raro que algún despistado encontrara señales de un proyecto nacional en los esquizofrénicos e imprevistos giros conductuales de Tony Montana.




¿Quién dijo ¨hagamos una peli¨?

Según la historia, Howard Hawks se atribuye haberle sugerido una versión a Howard Hawks, según las aventuras de Al Capone. Ben Hecht, por su parte, dice haber hecho de primeras la petición, basado en el mito ¨Los Borgia¨ (¿recuerdan esos hermanos incestuosos?). Hughes alude a la adaptación de una novela de 1930 y, Oliver Stone, guionista de la segunda parte, dice que, sea lo que sea, al Capone real le daban mucha risa las películas de gangsters. Mientras al resto de los estadounidenses les parecían electrizantes, a Al le parecían ridículas. Cabe preguntarse ahora ¿cómo le parecerían a Al Capone los nuevos mitos del mundo gangsteril?

Sigamos mejor indagando en el elemento en sí, y revisemos el caso Scarface.

¿Seguirá vigente después de 25 años?

Sin duda, que lo sigue. Hoy en día la leyenda continúa. Muchos creen que Tony existió en realidad, contrario a lo que pregonaban críticos tan eminentes con Cabrera Infante: ¨Para juzgar estéticamente a Caracortada es necesario saber lo que quiere decir ´Trash´…¨¨… melodrama que quiere ser tragedia…¨. Al final de cuentas, la única luz arrojada por la historia dice que Scarface proviene de una obra literaria escrita por un tal Armitage Trail, publicada en 1930.

Pero hagamos foco en nuestro héroe. Nunca los estereotipos habían tenido un pico tan alto. El problema esencial de Tony es el problema esencial de todos los mafiosos del mundo. O sea. Hablamos de la búsqueda de honorabilidad. O.k. Tony, ya has logrado lo que querías: nadas en dólares; el mundo es tuyo; tienes una muñeca en la cama; pero ahora ¿qué? Sea whisky, o séase cocaína, existen otros problemillas qué solucionar, como la aceptación social, por ejemplo, o como tu imposibilidad de reconocerte en los espejos, o tu incestuosa adoración por tu hermana, o tu muy probable impotencia sexual expresada en el gusto exacerbado por las armas. Hay tantas cosas, Tony. ¿Qué tal tu madre lanzándote tu muy personal sueño americano a la cara? Bueno, si hubieras estado en el Colombia de los 80´s, quizás tu madre te hubiera elegido como el hijo predilecto por ser quien llevabas más dinero a la casa, sin importar su origen. (Tal vez, si muchas madres colombianas hubieran actuado como actúa la madre de Tony Montana, se hubieran evitado muchos derramamientos de sangre), ¿fue la figura materna la gran sustentadora del narcotráfico en Colombia? Harina de otro costal. En el caso de Scarface no lo fue. Era Estados Unidos, un país donde se puede vivir dignamente. Bueno, y eran los setentas.

¿Es inverosímil esta parte del guión? Es muy difícil precisarlo. Quizás aún muchas madres, en serias necesidades económicas, celebren la llegada de dinero sucio, o limpio, al hogar, especialmente en países en vías de desarrollo. Es muy doloroso todo esto. Tony Montana, de alguna manera, conoce el escenario donde se desenvuelve y, como buen mafioso, quiere ser el único de la familia que se quiere untar. Eso lo quiere dejar bien claro. Su hermana no es como él. Cuando va a visitarla, se muestra seriamente enfadado con su socio por haber escuchado un halago de éste último. ¨Ella no es como tú¨, dice Tony.

Claro que sigue vigente Scarface después de 25 años, muy a pesar de que la comunidad cubana no se hubiera visto reflejada en la escoria camuflada del Mariel. Pero es que Tony Montana, como pudo ser un italiano en los 30´s, también podría ser de otro país en pleno siglo 21, como lo fue en su momento el gangster de turno.

El asunto es que Scarface, ahora, es un sello, una impronta, un invento demasiado astuto de alguien llamado Howard Hughes y que en los ochentas nos sirvió como pretexto para mirar el paisaje de Miami. Como ayer pudo ser el whisky y hoy la coca, mañana podría haber gangsters de cualquier otro bien, cuya principal característica sea su carácter prohibitivo, y cuyas tragedias nos sirvan también como pretexto para ver el paisaje de otras ciudades, o por lo menos para medir el estado mental de una comunidad determinada, y cualquiera que sean esos Tonys Camonte seguro, seguro, seguro, estarán allí para capitalizar ese pasaporte a la honorabilidad. Un pasaporte sin duda demasiado resbaladizo.

Sigamos moviendo la cámara y hagamos autofocus en la cicatriz de Tony, en sus camisas de seda italiana, en su pecho expuesto al aire mientras sus cadenas de oro juegan con su virilidad enmarañada. No hay mucho para inferir. Los manuales mismos de Hollywood dicen que si quieres caracterizar un malo, lo mejor es ponerle un defecto físico. Para la imaginería popular, a un nivel inconsciente, los defectos físicos son una metáfora de algo que está fallando en el alma de esa persona. No digo más. Esa es la lógica a la que nos debemos enfrentar.

Termino, para googlear, con un listado de antecedentes claves en la mitología del bajo mundo:

¨Bajomundo¨, considerada la primera película bajofondera en la historia del cine. Sus efectos fueron dudosos, pues el cine era mudo para entonces y el alma de una película, tipo Caracortada, es el sonido de los balazos. ¡Pum! ¡Pum! ¡Pa! ¡Pa!

¨El pequeño césar¨ (1930)

El Enemigo público (1931)

Y si de verdad, usted quiere sacar la esencia del género pruebe a sonorizar un balazo. Tendrá que falsear el efecto con el audio de un cañonazo.


agosto 31, 2008

Entre sábanas

Más que mostrar, el arte de narrar es ocultar; crear sombras más que iluminar. El siguiente trabajo artístico es sólo una tarea de estudiante. Pero es la película perfecta. No es muda, pero tampoco tiene diálogos. A ver si los geniecillos del cine colombiano le aprendemos a este aprendiz:

agosto 24, 2008

Antes que el diablo sepa...

SIN COMENTARIOS.

Nordeste

Creo que no se justifica hacer una peli con tanto derroche de Photoshop y tanto paisajismo exarcebado, sino se le va a dar un final redentor a la historia. Especialmente cuando estamos hablando de desalojo al campesinado. O sea. De paramilitarismo.

WAR INC.

Siguiendo con la senda del género "Irak" (siempre hay que celebrar el nacimiento de un género cinematográfico) tenemos WAR INC. Para destornillarse de la risa. Hilarante. El justamente valorizado Cusack y la bella, bella, bella, bella, hermosa, hermosísima Marisa Tomei nos traen una parodia que hasta al mismo Alex de la Iglesia le hubiera gustado escribir. Detectamos aquí unos elementos muy usados últimamente: un pez gordo de la guerra en su escritorio, una periodista de ideas pacifistas y la guerra de Irak como telón de fondo. Ingredientes perfectos, extrapolados al tono de sarcasmo y llevados al límite del cinismo. Jua!

agosto 19, 2008

Leones por corderos

Esta película muestra claramente el choque entre el romanticismo de los activistas sesenteros y la hegemonía neoliberal en Estados Unidos. Su estructura es un montaje paralelo sin final feliz, al mejor estilo Robert Redford de siempre.

agosto 16, 2008

Hollywood

Lentamente se va afianzando la creencia de que John Cassavetes es el padre del cine indepeniente. Yo no lo creo tan así, en la medida que el rótulo como tal, es una creación misma del showbiz. Creo que los gestos más independientes de la industria son intrínsecos al séptimo arte y que han existido siempre y que a principios del siglo 20 se hicieron películas más osadas y más peligrosas y más oportunas que en Sundance. De todos modos, John Cassavetes es un director clave, no cabe duda. Tiene dos o tres películas imperdibles. Pero puso al oficio demasiado de rodillas, me parece. El siguiente es un adelanto de sus famosos rehearsals en su casa de Hollywwod.

agosto 06, 2008

Sin Blockbuster no hay cine


SIN BLOCKBUSTER NO HAY CINE



Por William Zapata M.
Apenas hace unos pocos años, los latinos de Estados Unidos asistíamos estupefactos a una película llamada 'Y tu mamá también'. No podíamos creer lo que estábamos viendo. "Es que es posible", nos preguntábamos, " ¿existe vida más allá de 'Amores Perros' ? ". ¿Atestiguábamos, acaso, el nacimiento de un equivalente con la madera de un Soda Stereo en el caso del rock? ¿O la resonancia universal de un García Márquez en el caso de la literatura?

Bueno, no era para tanto. Pero lo cierto de todo es que, aquella noche, a la salida de los cinemas en el downtown, escuchando los comentarios anglos de la masiva concurrencia, los hispanohablantes alcanzamos a sentirnos bastante orgullosos. Por fin había una segunda película, más que presentable, hecha por latinoamericanos.

'Y tu mamá también' se convertiría con el transcurso de las semanas en el fenómeno cinematográfico de la temporada entre el exigente público newyorkino. Por su parte, Alfonso Cuarón devendría en director de culto con mayúsculas, a nivel internacional. Lo paradójico de este asunto, es que detrás de 'Y tu mamá...' estaba la mano maestra del "Chivo", un director de fotografía caracterizado por hacer trabajos demasiado puristas (¿preciosistas, sería la palabra?) en Hollywood.

Ahora, en cambio, el Chivo se la había jugado con una luz afeada, descuidada a propósito, según sus propias palabras. Entonces, si el Chivo y Cuarón mismos reconocieron en su momento que tiraron a trabajar con la camisa por fuera y sin afeitarse, ¿Dónde estriba la fuerza de 'Y tu mamá también'?

Los latinoamericanistas dirán por supuesto que más allá de Soda Stéreo hay todo un espectro que va del infra rojo al ultra violeta. Claro, lo sé. No es ningún tonto quien abajo firma. Conocemos a los 'Redondos', conozco a Charly y como a cuarenta y tres bandas más desde Mexico hasta la Patagonia, las cuales nos han hecho rockear al sur del Río Bravo. Mexico y Argentina tienen mercados internos tan boyantes como para quedarse mirando el ombligo hasta que la capa de hielo de la Antártida se acabe de derretir.

Pero no nos digamos mentiras, hay una gran diferencia entre una banda menor y una banda mayor.

En el caso del cine, en particular, (como en el caso de las demás artes, me atrevo a decir) muchos son los factores extra artísticos que dependen de ello y el principal de ellos es la organización. Y cuando hablo de organización no me refiero a limpieza. Cuando hablo de organización, me refiero a una suerte de "Know How" y no me pregunten si yo lo sé, porque si lo supiera ya tendría mis intangibles en el primer lugar de las listas.

Lo bueno, es que en el cine latinoamericano sí hay gente que lo está aprendiendo a hacer. Sobre todo la nueva camada de productores. Pareciera que el chip es otro. Pareciera que ellos supieran que en la industria ya todo está estandarizado, que no hay nada que inventar y que si uno juega legal con esos estándares hay grandes posibilidades de éxito. Cabe mencionar desde los aspectos más insignificantes hasta los más macros. Al respecto, Rodrigo Guerrero, productor de Satanás, dice, ´Lo primero que te preguntan en los circuitos internacionales es si tenés los papeles en orden, derechos de autor y todos los tramites legales al día´. Luego, en cuanto a otras trivialidades (que no lo son tanto), Guerrero pasa a criticar el hecho de que apenas estemos aprendiendo a hacer un trailer.


Lo otro es el tópico de la calidad artística y de la factura de los nuevos trabajos. De unos años para acá ya no hablamos de un cine de consumo interno. Hablamos de muchas películas como 'Y tu mamá también' filmadas para el disfrute de masas críticas de todos los países. En Colombia, por ejemplo, lo que está sucediendo con su cine tiene a todo el mundo con la boca abierta. Películas como María llena eres de gracia, Al final del espectro, Satanás y Perro come perro han puesto un pico muy alto en una cinematografía que aún brilla por su falta de aceite en las arandelas y de agua en el carburador. ´Creo que El Rey de Antonio Dorado marca un poco el resurgimiento del cine colombiano. Casi desde entonces se estrenan anualmente 10 largos en las salas de cine. Es un cine que ya tiene mucha calidad técnica, pero artística deja mucho que desear´, dice Carlos César Arbeláez, director de Los Colores de la Montaña, un largometraje que se empieza rodar a mediados del 2008.


A veces, no nos explicamos cómo hemos llegado tan lejos. La vez que fui a ver 'María llena eres de gracia', por ejemplo, salí del teatro creyendo que había visto otro descache más de nuestro cine. Los españoles que me acompañaban me decían que no habían entendido un reverendo pito por "esa forma de hablar tan colombiana". Ahora no era un asunto técnico. No era un problema de sonido. Ahora era un problema de acentos (¿y de prejuicios tal vez?) Había algo que chocaba, pero los enterados nos sentíamos aliviados de que no fuera un asunto del oficio en sí. Al fin y al cabo, la película se había contado tan bien que nos había hecho salir con ganas de discutirla. Días después, María llena eres de gracia estaría ganando en los premios Spirit y estaría recibiendo una nominación al Oscar. ¿Una nominación al Oscar para el cine colombiano?!!!! Era de no creer.

La explicación más convincente de este nacer (¿renacer?) del cine latinoamericano es la preocupación por los géneros cinematográficos. Ahora, los nuevos realizadores no se desvelan por hacer películas idiosincráticas o que expliquen las cosmogonías de determinado grupo humano o que expriman nichos de mercado hasta la saciedad como el caso mexicano de los narco corridos, por ejemplo. Ahora existe una preocupación por hacer un thriller o una comedia romántica o un suspense o cualquier de los formatos prestablecidos esquivando un poco es síndrome del autor. Y no sería muy temerario deducir que es ahí donde radica la falla de muchas películas como Rosario Tijeras, (en el caso de Colombia), y de otras más como Lugares Comunes y Nueve Reinas (en el caso de la todavía encriptada y, otrora, industria argentina). Todos estos, productos finales que no supieron respetar ciertos estándares de un ennoblecimiento del arte de narrar, como lo puede ser la tensión de una final redentor o de una trama que por lo menos te haga salir del teatro reconciliado consigo mismo. Un problema que se sucede con los sabiondos que quieren reinventar el cine. Y la verdad es que en este mundo de los escenarios ya todo fue experimentado. El cine es un imperio repleto de estereotipos y el camino que se transita por encima de ellos nos puede llevar derecho a la cima de una industria. Salirse de ese camino puede llenarnos de Gloria, pero también puede llenarnos de soledad.

¿Cuál fue el gran logro, entonces, de María llena eres de gracia? Obviamente, el gran logro está en la producción. La producción de un grupo de gente que se preocupa por sacar adelante una obra de arte, pero básicamente de sacar un producto y no un producto para venderle a los allegados de la familia ni para reconfortar el ánimo patriotero del funcionario de turno, ni para vender en las tiendas del barrio. Hablamos de productos para venderle a los consumidores más refinados y a las masas críticas más exigentes. ¿Hello? Hay una cosa ahora llamada aldea global y es una gran plaza altamente competida. Ahora habría que decir al contrario de los Redonditos de Ricota: "¡Salí del barrio!" a cambio de ese romántico ¨Volvé al barrio¨.

Y es aquí donde tocamos el tema más importante para mí: LA DISTRIBUCIÓN. Sí, la distribución con mayúsculas. Y si menciono a Y TU MAMÁ TAMBIÉN como la película más importante del cine latinoamericano es por eso. Porque siempre fue una cinta, mejor dicho, un DVD al alcance de la mano. Sé que puede haber enfado si no menciono otras mejores de otros países. Pero ¿a verlas? ¿Dónde están? No es que yo sea desinformado. Soy de los que me pasé 7 años por las bibliotecas y videotiendas de New York cazando cine latinoamericano y la película de Cuarón, sin duda, fue la más accesible entre las de factura impecable. Y TU MAMÁ también estaba en todas partes. De eso se trata el cine también. De algo que vaya más allá de una aclamada premier.

Gracias a este tipo de visión es que hemos podido disfrutar de otras subsecuentes piezas maestras como Children Of Men, Babel y, para no ir muy lejos, otras no tan maestras como Paraíso Travel del realizador colombiano Simón Brand. Una especie de combinadores perfectos del mercadeo y la carpintería con el arte. Gracias a ellos, a estos pioneros, como lo fue en su momento 'Amores Perros', ya no tendremos que ir a fiestas de intelectuales para que nos admiren por lo bien que lo hizo Sergio Cabrera en 'La estrategia del caracol' , tal como le pasó (otra vez) al abajo firmante en una reunión de otros españoles muy pop corn, quienes no conocían más allá de las películas de dos o tres autores, y a los que me dio pereza explicarles que el cine colombiano es tan viejo y tan profundo como la historia del cine norteamericano mismo. Supongo que lo mismo pasa en otros países. Pero tengo que decirlo: para existir en el cine hay que pisar una alfombra roja y estar empacado al vacío en un estantería de Bluckbuster.

Tal vez ello explique por qué autores con mayúsculas como Alex de la Iglesia no hayan dado el salto definitivo a Hollywood, ni tampoco un Almodóvar ni un Alejandro Amenabar, a pesar de haber obtenido un par de Oscar y de coquetear con ese gran paraíso judío llamado Hollywood. ¿Será que se cansaron de hacer networking? ¿Será que no se aguantaron tanta vida de lobby como sí parecen disfrutarla Penélope Cruz y Javier Bardem?

La invitación es para que aprendamos a dudar de toda explicación irracional en este mundo de las luces y de las cámaras. Si los críticos supieran lo difícil que es hacer una película, al menos la mitad de ellos se auto destruirían en cinco segundos como los mensajes de Misión Imposible.

Muchas conclusiones, pues, se pueden desprender de este somero paneo a la izquierda en la expresionista secuencia inicial del cine latinoamericano. La más importante de ellas es que muchos cineastas, sobre todo los que están de alguna manera coronando, ya quieren rodar sin el paternalismo de sus benefactores los estados, aunque harto es sabido que, a nivel mundial, la única industria cinematográfica que puede sobrevivir por sí misma es la de Hollywood (y un poco la de Bollywood también). Pero no queda otro camino. O hacemos del cine un negocio y nos inventamos un segunda meca del cine en castellano, o viviremos condenados a que los gobiernos arrojen un genio del cine cada cierto número de décadas. O a que un Alfonso Cuarón se inspire cada siglo con alguna que otra Y tu mamá también.


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julio 29, 2008

El Bom Bom Bum del cine colombiano

Un artículo Copy/Paste

Le oí decir a alguien que una cinematografía es el reflejo de un país maduro, pero somos un país que apenas está entrando a la pubertad. Y a eso se le suma producir no calidad, sino cantidad. Y los avatares de la tecnología, porque la facilidad de hacer una película ha hecho que se pierda rigor, profesionalismo", agrega Bernal, quien es cineclubista, crítico, profesor, director de cinematecas, editor de revistas y uno de los grandes conocedores de nuestro cine y su historia. 

¿Qué películas destacaría del último año?
De 18 películas ninguna es rescatable. Hay una que me causa una curiosidad enorme. No sé si fue mal lanzada o promocionada. Fue Apocalisur. Estuvo en festivales de categoría y tiene un premio en Cartagena, pero no tuvo la disposición del público. 

El baúl rosado quedó atorada en medio de la crítica y de su propuesta estética. Satanás y Paraíso Travel, los dos grandes pilares del Hollywood colombiano, desbordan los presupuestos de cualquier película colombiana, pero, si se miran los premios y la justificación en festivales y propuestas, no aportan nada. Perro come perro sí logró todo eso.

El público se queja de que el cine local está obsesionado con un único tema...
La gente dice hay muchas películas de violencia, pero el país debe mirarse para justificarse. Necesita dejar de ser vampiro, que no se mira al espejo porque no se ve. Mientras no nos veamos, no vamos a hacer cine. Somos un pueblo violento. Vivimos de la violencia. Me pregunto qué ha pasado con Heridas, de Roberto Flores, que es una crítica a la seguridad democrática y no la han dejado salir, porque le daña la imagen al país.


¿Entonces el problema no es la violencia como el gran tema del cine colombiano?
Es que se puede abordar desde muchos puntos de vista. Violencia no es solo el problema del conflicto armado, sino violencia familiar, en los pueblos, en la ciudad. A 'Perro come perro', por ejemplo, le dio miedo manifestar esa violencia, le dio miedo salpicarnos de nuestra realidad (tiene una escena de un asesinato con motosierra donde no se ve que está ocurriendo con la víctima). Moreno decía en una entrevista que la gente se imaginaba al tipo que estaban destrozando con la motosierra.

Pero no es suficiente. Imagínese, esas historias de los paramilitares son una locura. Necesitamos exorcizarlas a través del cine. Y no caer en esa trampa de hacer la 'Operación Jaque' con Hollywood y esperar a que Oliver Stone la haga. Es absurdo.

Tenemos que mirarnos hacia adentro. El cine argentino lo hizo. Los brasileños y los mexicanos también.


Puede ser cierto pudor de parte de los realizadores...
No, miedo. Parecemos avestruces: con la cabeza metida. No alcanzamos a entender ni siquiera qué es la palabra pudor porque no conocemos el problema a fondo. Cuando lo hagamos podemos hablar de pudor. 


¿Cuál es la gran debilidad de nuestra naciente cinematografía?
Educación audiovisual en el sentido general de la palabra. Que los cineclubes tienen que ser más rigurosos. Que la crítica tiene que ser más honesta. ue los directores tienen que prepararse. Que las políticas audiovisuales tienen que ser más puntuales. Creemos que estamos haciendo un gran cine, cuando no lo estamos haciendo. Estamos en el periodo del traje nuevo del emperador, como el cuento. Tdo el mundo lo aplaude, pero él está empeloto. Y está convencido de que lleva el mejor traje.


En el cine colombiano la mayoría de historias ocurren afuera; siempre hay una anécdota circulando...
Somos un cine de anécdota. Nunca nos asumimos como realizadores ni directores ni cineastas. Siempre dejamos que la anécdota asuma nuestro rol.

Dejamos que otros cuenten por nosotros. Los personajes son los que están diciendo eso. Nosotros, los cineastas, no. Un artista tiene que comprometerse.

¿Quién es un buen ejemplo de compromiso?
Jaime Osorio con 'Confesión a Laura'. Alberto Restrepo con 'La primera noche'. Las cintas de Mayolo. Podría estar Luis Ospina con 'Un tigre de papel', que es una buena sátira. Pero el público colombiano detesta pensar. Y cuando piensa, se duerme. 

¿Por eso gustan tanto las películas de 'Dago' García?
Es una necesidad dentro de ese cine. Es más, defiendo 'Muertos del susto'. Es la película perfecta de 'Dago'. Qué creó el Gordo Benjumea, un perfecto espectro de la clase media. Jairo Pinilla logró un miedo dentro de la clase media. Dago, un prototipo dentro de la clase media. Y es válido ese cine. Él es el autor perfecto. Si fuera un poco más atrevido hubiera podido hacer una saga sobre los personajes de 'Muertos del susto'. La gente vio 'Perro come perro' y pensaba que iba al teatro a reírse. Está condicionada a reírse. Le da miedo mirarse. 


Hay algunos directores y productores colombianos que han sido fichados en Hollywood. ¿Es un buen augurio?
Es como en el fútbol. El hecho de que se vayan para Europa no quiere decir que van a jugar en los grandes equipos.

Dentro de la gente que está trabajando, ¿a quiénes hay que echarles el ojo desde ya?
Rubén Mendoza. Qué disciplina. Conoce su historia. Es oro puro. Es capaz de ver a la gente que no le interesa a nadie y de encontrar la belleza en lo feo. Tiene un ojo exquisito. De Spiros, que fue alumno Black María, hay que esperar cómo funciona dentro de Hollywood. Aspiro a que Ciro Guerra logre encontrar su verdadera dramaturgia. La otra es la generación de 40 años. Carlos Moreno. Óscar Campo, que seguramente seguirá haciendo documentales. Alberto Restrepo, del que viene su segundo largo. Libia Estella Gómez. Roberto Flores. Hay una generación interesante en la Costa.

julio 25, 2008

Pasar la página, por favor

Me da pena decirlo porque Oscar Campo es un tipo bacano, lleno de intenciones muy nobles cuando uno habla con él y cuando está detrás de la cámara. Pero esta cinta es digna merecedora del mayor de los olvidos. Alguien debería recomendarle a los cineastas como éste el libro CARTAS A UN JOVEN NOVELISTA, específicamente en ese aparte que habla sobre los Niveles de Realidad. Hay que pasar la página cuanto antes. Este es un pequeño paso de un cineasta, pero un gran retroceso para el cine colombiano.







Sandro Romero Rey

Hola, soy yo



julio 18, 2008

Yo soy otro


Una enfermedad tropical no identificada. Cali se convierte en una ciudad de pesadilla. Los habitantes que allí viven se transforman en habitantes siniestros. Un hombre, víctima del horror cotidiano, comienza a desdoblarse, a verse reflejado, de manera descompuesta, en los demás seres que lo rodean.

La violencia se convierte en un virus terminal que ataca a los hombres y los convierte en caricaturas deformes. 'Yo soy otro', el primer largometraje del realizador colombiano Óscar Campo, se sumerge en este viaje sin regreso. 'Yo soy otro' es la película de un autor. Es una película de género (fantástica, de horror, como se quiera) pero, al mismo tiempo, es una película profundamente colombiana. Por estos días, es frecuente el debate acerca de si es "ético" el hecho de que el cine y la televisión se nutran de nuestras violencias cotidianas como punto de partida para estructurar sus historias. Yo no estoy en contra.

El problema es cómo se muestra esa violencia. Pienso que nos estamos saturando, no del tema, sino de la manera (realista, obvia, anecdótica, costumbrista, oportunista) como se cuentan los temas de nuestros nuevos mitos sociales. 'Yo soy otro' es una película sobre la violencia en Colombia, pero contada desde la perspectiva de sus consecuencias interiores, individuales. El horror es un telón de fondo. No es una película complaciente. Es una película perturbadora y, al mismo tiempo, hermosa, de gran fascinación visual, intensa y positivamente incómoda. Llena de referencias a grandes clásicos del género, 'Yo soy otro' le rinde sendos homenajes a directores como David Cronenberg ('Parásitos asesinos', 'Dead Ringers') o a películas tipo 'Los usurpadores de cuerpos' (en sus cuatro versiones, vía Siegel, Kaufman, Ferrara y Hirschbiegel).

Tiene ecos de grandes momentos de la literatura fantástica (Stevenson, Borges, Sabato) y mezcla elementos del documental, formato en el que Óscar Campo ha tenido grandes realizaciones. Hay además una línea coherente entre sus primeros trabajos ('Valeria'), pasando por sus impactantes y premiadas realizaciones en video ('Un ángel subterráneo', 'El proyecto del diablo', 'Noticias de guerra'...).

Dueño de una capacidad un tanto sobrenatural para sumergirse en el universo del miedo y del terror, Óscar Campo consigue con 'Yo soy otro' construir un Cali desorbitado, una realidad que se transforma frente a nuestros propios ojos, un universo 'tecno' de apariencias siniestras que atemoriza y, al mismo tiempo, fascina. No creo que haya otros referentes inmediatos dentro del cine colombiano que se parezcan a la ópera prima de Campo.

Es una película que trasciende nuestras fronteras inmediatas, la cual se enfrenta, desde una perspectiva muy inteligente, con la gran paranoia del siglo XXI: la de los hombres rotos, la de la violencia y la intolerancia, la del terrorismo y la de nuestra naturaleza salvaje. 'Yo soy otro', jugando con una célebre frase de Rimbaud, es una especulación sin contemplaciones frente a la resistencia del mundo para que haya comprensión con lo que tenemos al frente. El protagonista, José González, es al mismo tiempo otros nombres (Redondo, Grace, Bizarro), apenas se da cuenta de que es víctima de la litomiasis, una enfermedad que finalmente lo desboca, lo convierte en un fantasma que deambula dentro de sus propios horrores y convierte la realidad en un infierno fractal.

'Yo soy otro' consolida, por lo demás, el renacimiento del cine realizado por directores vallecaucanos. Junto con 'Perro come perro', 'Satanás', 'El sueño del paraíso', 'Los actores del conflicto', 'Un tigre de papel', esta película entra a formar parte de una galería de filmes importantísimos para la cultura colombiana, más allá de las inmediatas referencias, las coyunturas políticas o los chistes de un solo sentido.

Bienvenido 'Yo soy otro' a las pantallas colombianas. Es muy probable que el público encuentre que ese otro, ese demonio que le susurra al oído, ahora se encuentre entre nosotros.




Sandro Romero Rey

julio 06, 2008

Un muerto que se explica a sí mismo (VERSION SIN EDITAR)

Todo el mundo sabe que una obra humana nunca queda acabada. Mucho menos una pieza textual y es extraña esta relación que uno entabla con los editores de las revistas. Al final el escritor termina escribiendo el artículo original en sus apuntes hiper privados y publicando un puñado de marcianitos. Así pues, ésta no es más que una versión terrestre de los cientos de textos que yo escribo al mes. La marciana para mí es la otra, aunque todos sabemos que siempre llevamos un E.T. adentro:
El artículo de la número 2 LEVEL MAGAZINE



WRITER'S CUT:
El Che Guevara,

un muerto que se explica a sí mismo


Decía E. M. Cioran que las palabras y conceptos, que se repiten demasiado, quedan vaciados de contenido, y ello podría explicar un poco lo que le hubiera podido ocurrir a la figura de Ernesto Guevara, más conocido como El Che. Cada camiseta inspirada en este revolucionario argentino, cada taza o cada película que se saca al mercado, va mermando esa cantera de ideas de lo que fue su proyecto y su hálito vital; hasta que llegue ese día, tan esperado por ciertos hijos del siglo 20, en que el Che ya no signifique nada, hasta que la estampa icónica aquella, de una cara en contra luz, con una boina y una estrella, sea un eco fantasmal de lo que pudo ser una utopía consumada.

Al respecto, bueno es citar al director estadounidense Steven Soderbergh, quien a propósito de su doblete Guerrilla y Argentino, ambas inspiradas en la figura del Che, diría desde Cannes: "creo que esta película debería poder funcionar sólo con las imágenes. Que tenga sentido sólo con la historia filmada. Para mí, hay un momento en el que el lenguaje no es tan importante como la historia. Es una cuestión de emoción". Y remata: "he querido dar con el 'Che' una visión que vaya más allá de la imagen reproducida un millón de veces en material textil, "dar una historia a la camiseta".

Y es que de toda la incesante marea de historias y producción intelectual que ha surgido después de su asesinato, se podría concluir que El Che fue más humano que los humanos. Y no es una apreciación personal ni subjetiva. Es una apreciación que se puede inferir a partir de lo que promulgan admiradores y detractores, especialmente en el cine.

En el cine, el Che ha sufrido asma; en el cine el Che ha fusilado injustamente a otros, como quien dice, en el cine y de pronto en la vida real, el Che no ha respetado la vida humana. En el cine, el Che ha debatido con un periodista del New York Times sobre cómo se debe asumir una revolución (CHE, Josh Evans, 2008). ¨¡Listen to yourself!¨, grita el Che cuando el periodista le sugiere que no haga una revolución tan frontal, que haga una revolución más a espaldas del establecimiento. En otras palabras, oímos decir al Che: ¨Escuchate a vos mismo, mirá, que si yo me pongo a hacer guerras secretas, termino siendo uno de ellos mismos; termino convirtiéndome en eso a lo cual estoy combatiendo. Por eso mi revolución tiene que ser abierta, expresiva y frontal; improvisada y primaria, porque no quiero ser como ellos¨.

Y así, del mismo modo, el Che se equivoca demasiado a través del cine, a través de los libros y a través de la tradición oral en general. Tal vez por eso, Ciro Bustos desde Suecia, y por medio del cine mismo en el documental Sacrificio, diría que tras 40 años de mentiras, lo único verdadero que ha sobrevivido de esta historia, como Jesucristo en la cruz, es precisamente esa cara del Che que vemos estampada en camisetas, en grafittis y en miles de publicaciones que se editan alrededor del mundo, año tras año.

Mejor dicho, una imagen y nada más. Sólo queda eso del Che. Pero qué más podría pedir el Che si hoy estuviera vivo. Seguramente no una referencia burocrática o tiránica como el de sus camaradas Raúl y Fidel Castro.

Según el cine, el Che sólo ha sido una víctima más de estos dos oscuros personajes, quienes lo han utilizado para catapultar la propaganda de su totalitarismo. Pero al Che, eso ya qué le debe importar. Si está muerto, si ya nada puede hacer, si ya no se puede explicar a sí mismo. Seguramente se decepcionó (¿salvó?) del comunismo aquel día mismo en que se sintió abandonado por Cuba en las selvas bolivianas. Ahí les dejo mi bello cadáver, parece estar diciendo en esas imágenes que la cultura de masas se ha encargado de proyectar en el telón de fondo de nuestros imaginarios colectivos.

El Che, pues, ha logrado derrotar a Hollywood. La meca del cine en su afán por invisibilizarlo, lo ha convertido en un anti héroe, lo cual para efectos prácticos, es la mejor manera de perpetuar una leyenda. Una muestra de ello es la negativa de los miembros de la academia ante la presentación de Al Otro Lado del Río, banda sonora de Diarios de Motocicleta, durante la ceremonia de los Oscar. Aquello se convirtió en el gran escándalo de ese año. El Che se apuntaba una moñona más desde su cielo y el autor de la canción hacía las veces de instrumento. La gran noticia para los latinoamericanos fue que la banda sonora de Diarios Motocicleta no iba durante la entrega de premios. Decían que no estaba dentro del libreto, que no había sido programada en labios de su compositor sino que, tal vez, en talentos de otro interprete de la ¨casa¨. En fin, un montón de trabas, de peros, un montón de american way style. No era una prohibición, pero al fin de cuentas, todo sabía a censura, pues en últimas, la canción se alzaría con la estatuilla aquella noche, y cuál pieza musical más merecedora de sonar en el evento. Y a lo mejor sí sonó, un trozo, reversionada quizá, pero no la dejaron brillar. La opacaron con sus corporativos, ¨Sí, pero…¨

Tal vez lo más interesante del mito del Che es el debate. Todos aquellos asuntos políticos que se ponen en juego cada vez que alguien lo ataca o lo defiende, algo que a él le debe estar causando risa, donde quiera que esté. Ya sabemos que esas cosas de los hombres son de la tierra y no de la divinidad y que el Che hace tiempo ya dejó la primera.

A la segunda, cada día la estamos construyendo para él. Mientras tanto, el Che debe estar en el infierno y lo vemos cada día en el limbo éste, del consumismo y de la mediatización. Así, el Che se ha convertido en la caricatura más fusilada en el cartel de los revolucionarios. Algo como ese freak de la clase que todos los alumnos traen a colación cuando están aburridos. De mártir comunista pasó a beatnik naif en Diarios de Motocicleta; de líder político, tras la cortina de hierro, pasó a grafitti en Chevolution, la rimbombante película documental de Luis Lopez y Trisha Ziff; de pibe clase-mediero en Rosario, pasó a barbárico Robin Hood en el aplaudido díptico de Soderbergh, (Cannes 2008).

Efectivamente, de símbolo hippie en los 60´s, el Che Guevara pasó a producto de consumo liviano en los conciertos de Rage Against the Machine de los 90´s. A ciencia cierta, la imagen del Che tal vez sea la última imagen perturbadora que haya pasado por MTV antes de que la estética-Enrique-Iglesias avasallara con todo. Lejos ha quedado, pues, esa fascinación que cuando chicos ejercía sobre nosotros la foto tomada por Alberto Korda, pegada en el vidrio de alguna ventana setentera: ¨Papi, ¿quién es ese señor que hay en esa foto?¨, ¨Oh, nadie importante, hijo. No te descuides y sigue mirando hacia delante, hacia los 80´s, hacia las décadas que vienen¨.

Por demás, el Che era un hombre muy relajado. En los innumerables videos que se pueden encontrar en YouTube, uno puede escuchar de parte de sus críticos más acérrimos que el Che no se bañaba, que el Che no sabía de estrategia militar, que era un bruto para organizar a sus tropas, lo cual es confirmado en sus biografías cinematográficas.

La primera secuencia de Diarios de Motocicleta, quizá la cinta mejor lograda de este anormal latinoamericano, nos habla de un muchachito que se larga a andar por la carretera sin más metodología que la improvisación. También, en la ya susodicha película de Josh Evans, nos muestran a un comandante que es objeto de burlas por la mujer que lo deseaba y lo amó, pues su objeto del deseo nunca se bañaba.

Le decíamos El Chancho, dice uno de sus pasionales enemigos en el documental, El Che, Mito y Leyenda. Incluso hasta sus más guevaristas admiradores también se tomaron su tiempo para hacer énfasis en este aspecto de la personalidad del Che. Es el caso del libro más emblemático de cuantos se han escrito sobre él. Se trata de ERNESTO GUEVARA, también conocido como EL CHE, de Paco Ignacio Taibo II. En esta biografía se arranca con una enumeración de los desaseos más determinantes del líder revolucionario, en los cuales se resalta aquella foto de sus botas siempre a medio amarrar y con los cordones mal puestos. Algo que sin duda significa mucho hoy para quienes cuentan las historias de un mundo contemporáneo cada vez más proclive a llevar las botas bien puestas.

El Che por su parte nunca fue un hombre tendiente a ello. Por el contrario, en las películas, siempre se nos muestra como un hombre amigo del error, un poco autodestructivo y anarquista a la vez. Los suecos Eric Gandini y Tarik Saleh se burlaron de esta condición pública, construcción anglo de un Ernesto Guevara pop, en el ya citado documental, llamado Sacrificio. El leit motive es una banda sonora que está repitiendo todo el tiempo: revolutionary people are not normal people, como quien dice, los revolucionarios no son normales, están por fuera del común, son la excepción, los revolucionarios son monstruos, raros, son peores. O mejor: los revolucionarios no son gente.

El Che por su parte tendría su propia visión de las cosas. En Diarios se nos muestra como un ser desesperado por volver a lo químicamente natural. Espantado ante el terror de un mundo dotado de una gruesa capa de cosas artificiales.

De todos modos, todo lo anterior no deja de ser una visión cinematográfica de lo que fue un hombre, pero también una materialización del carácter profético que tanto se le endilgaba en vida a sus palabras. Como una forma de anticipación a la manipulación de su proyecto, el Che trataría de zafarse de esta condición con una última frase cuando iba a ser ejecutado, (a propósito torpemente planteada en la película de Josh): ¨Póngase firme, capitán, usted va a matar un hombre¨, la cual en términos colombianos, el abajo firmante traduciría de la siguiente forma: ¨Póngase firme, agente. Usted va a matar a todo un varón¨.

junio 29, 2008

Gente como uno



(A Memo Grisales, padre, q.e.p.d.)

Es ORDINARY PEOPLE la película más importante de la cinematografía norteamericana? Personalmente a mí se me hace difícil creerlo cuando lo leo por ahí en innumerables publicaciones. Pero algo de cierto debe tener. Después de LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ uno podría aseverar que ORDINARY PEOPLE se hace pipí sobre las miles y miles de obras pertenecientes a la industria más poderosa del mundo. Estamos hablando de una sociedad que, en múltiples sentidos, ha convertido su modus vivendi en una gran corporación. De eso se trata ORDINARY PEOPLE aunque la trama no haga alusión expresa al asunto. Y bueno, lo mejor de todo es que de este manjar nos han hecho comer los gringos al resto de las sociedades.

Como ocurre en ORDINARY PEOPLE, Todo, absolutamente todo en tu occidentalizada vida tiene que estar bajo control y todo tiene que ir acompañado de una gran sonrisa en el rostro, (como si no fuéramos humanos, como si en la vida lo negativo no existiera). En el estilo de vida americano, lo negativo puede existir pero no en tu patio. "Not in my backyard", dicen ellos cuando se refieren a los colores oscuros. Es esa cosa fascista de negar tu mierda; esa cosa de que cagás y no mirás el bollo. Esa cosa que los desplazados están en los semáforos pidiendo plata y vos salís a decir que tu sociedad es un modelo a seguir. Esa cosa de que te cagás en los pantalones y preferís taparte la nariz antes que irte a limpiar. Es esa cosa de dejar que el tiempo endurezca esa mierda en tus calzoncillos hasta que venga un nuevo día y ya hayás aprendido a cagar en un sanitario como dios manda. Linda la metáfora!

No?

Qué pasa cuando la realidad toca a tu puerta? Qué pasa? Acaso somos maquinaria pesada? Acaso robots? No tenemos derecho al error y sobre todo a esa cosa que está presente en nuestras verdades más contundentes y que se llama MUERTE???

De eso se trata ORDINARY PEOPLE. La historia de un raro. Alguien que decide no estar feliz más, porque no le nace. Por problemas que pasan en la vida, a uno, a veces, no le da la gana de salir sonriendo en la foto, porque de pronto ha decidido convivir con eso que llaman fatalidad y porque, tal vez, se ha dado cuenta que a partir de allí se puede disfrutar más y mejor la vida: sabiendo que controlamos una nave incontrolable. Haciéndole frente a nuestros traumas; exigiendo el derecho a arrebatar lo que nos puede pertenecer así no sea de nosotros.

Qué la tragedia está a la vuelta de la esquina? Eso lo debemos no sólo recordar, sino tenerlo presente a cada minuto y especialmente, debemos tratar de ponerlo en escena; como una forma de curar el dolor mismo que produce el hecho de que el dolor duela. Y si te sale de los cojones hacerlo con depresión, adelante! No importa que tu jefe, el día de hoy, rebaje sus ventas por culpa de tu inactividad.

Debemos rechazar la violencia? O qué tal, mejor, aprender a convivir con la violencia? Que tal voltearse y mirar ese pedazo de mierda que ha salido de tu ser. Es parte de ti y debes aceptarlo. Podrías llevarte una sorpresa. Podrías enterarte que estás lleno de amebas comiéndote tu cerebro. O tal vez prefieras no cagar y dejar que la mierda se almacene perpetuamente en tu interior.

Ambientada en la exitosa década de los 80's, ORDINARY PEOPLE nos cuenta la historia de una familia nuclear (debemos decir familia funcional? acudimos al mismo concepto cuando decimos familia nuclear y/o funcional?), la cual, por cuenta de su status de clase media, parece tenerlo todo controlado: su vida social, sus hábitos, su esplendor y, por qué no, hasta sus risas. Ellos saben exactamente dónde y cuándo y pelar las muelas: bajo memorando y siempre por los conductos regulares (como si la vida humana, de una compañía de salchichas se tratará).

Si embargo, un día la muerte llega a sus vidas y ellos, en medio de la cúspide del esplendor americano, sólo les queda limitarse a lucir la muerte como si fuera un pecado.

Ah???!! Hágame el favor!

Eso, que muchos de nuestros antepasados indígenas asumían como un fenómeno inherente a la vida, nosotros nos limitamos a satanizarlo y a vivenciarlo en "el ámbito de lo privado" como si fuera la cosa más horrible del mundo. Mientras ellos expresaban sus sentimientos hacia afuera, nosotros lo expresamos hacia adentro (que es como decir que no sabemos expresarlos).



A qué sociedad tarada se le ocurre asumir la vida como una entidad separada de la muerte? Adivinen?

Pues a la occidental. De este modo, el paso por el mundo se tiene que reducir a todo un ritual de la vergüenza. Para el caso en mención, la familia de Conrad, nuestro héroe, se queda sin fórmulas para llevar a cabo el duelo de su hermano muerto. Dónde está esa gran panacea empresarial que diga cómo se llora o cómo se asume el dolor. Vete al sicólogo, hablar te hará bien. No te metas un balazo ni mortifiques a tus allegados con la mala cara. No jodas a nadie con tus depresiones. Sigue con tus clases de natación. No alteres el paisaje natural con tu actitud. No avergüences a la familia. Sigue al pie de la letra tus terapias. No actúes tan raro; los chicos no lloran. Pero sobre todo: NO DEJES DE PRODUCIR, el show debe continuar; tienes que ser una máquina cuyos sentimientos no pueden alterar tu ritmo de vida. Y sobre todo: NO TE ENLOQUEZCAAAAAAAAAASSSSSS!!!!!! Ya te lo dije: Prohibido abandonar la terapia.

Qué dirán los vecinos? Qué dirán los amigos del club? Que no somos felices, imaginate: dirán que en esta casa, en este sistema, en esta empresa, en esta sociedad no cagamos flores. Y eso no puede pasar. El mensaje debe quedar muy claro: en esta casa todavía cagamos flores y nos merecemos el Toyota que tenemos en el garaje.

Lo bueno de ORDINARY PEOPLE es que al final los fachos, o sea esa mentalidad corporativa de Miss Perfección, se van, y los buenos se quedan con sus debilidades y sus esperanzas. Al final el amor lo redime todo y no los amigos del club ni los compañeros de la empresa. Lo malo, es que en la realidad eso nunca sucede. En la realidad los fachos siempre se quedan y siempre arrasan con todo. Así de sencillo.

junio 25, 2008

Llamamos al autor

Llamamos al autor (Nick Cave)

Lo que alguna vez creímos haber tenido,
en realidad no lo teníamos
Y lo que tenemos ahora nunca más será igual

Así que llamamos al autor para que explique
Nuestros chicos con tumores mucosos pasean por la calle
Les evitamos el trabajo esclavo

Los pobrecitos parecen tan tristes y viejos
Mientras nos montan por detrás
¡Les pido que desistan y reflexionen!

Y después llamamos al autor para que dé explicaciones
La mano aferrada a un rosario
Murió con tubos en la nariz

Y un grupo de ángeles que tocaban platillos con dedos
Cantó su nombre en código
Sacudimos nuestros puños hacia la lluvia castigadora
Y llamamos al autor para que dé explicaciones

Dijo, todo es un desastre por acá
Todo es banal y pueril
Hay una conspiración planetaria contra los tipos como vos y yo
En este idiota distrito de la luna
Bueno, ¡él sabía exactamente a quién culpar!
Y llamamos al autor para que dé explicaciones
¡Verborragia! ¡Verborragia!

Nada que un par de tijeras no pueda arreglar
Bueno, salí de gurú por la calle
Y los jóvenes se reunieron alrededor de mis pies
Y me preguntaron cosas –pero no supe por dónde empezar
Encendieron la mecha directo al corazón de mi padre
Y sí, una vez más

Llamo al autor para que dé explicaciones
¿Qué es esta gran cosa perruna, esta carga esclavizante
Que vuelve mediocres a cada uno de mis pensamientos?
Me siento como una aspiradora, ¡un completo chupador!
Está todo mal y él es un hijo de puta
¡Pero qué cerebro tan enorme y enciclopédico!
Llamo al autor para que dé explicaciones

Discriminación rampante,
Pobreza masiva, deuda del tercer mundo
Enfermedades infecciosas, inequidad global
Y divisiones socioeconómicas que se profundizan
Como la brecha en tu cerebro
Y llamamos al autor para que explique

Un momento

¡Mi amigo Doug golpea la ventana!
Ey, Doug, ¿cómo estás? (ey, Doug)
Bueno, me trae un libro sobre poesía del Holocausto –con ilustraciones
Y después me dice que me prepare para la lluvia
Y llamamos al autor para que dé explicaciones
¡Verborragia! ¡Verborragia!
Nada que un par de tijeras no pueda arreglar

¡Bukowski era un pajero!
¡Berryman era mejor!
Escribía como papel maché húmedo
Pero fue por el camino Hemming
Raro, con alas y con máximo dolor
Llamamos al autor para que dé explicaciones
Desde mi refugio veo que han publicado
Otro volumen de basura desarticulada
“Las olas, las olas eran soldados moviéndose”

Bueno, gracias. ¡Gracias!
Llamo al autor para que dé explicaciones
¡Verborragia! ¡Verborragia!
Nada que un par de tijeras no pueda arreglar.


"No hay ley. Sólo la que hacés vos"



Hace poco, un amigo de Miami me dijo: "Dejá de escribir de política, escribí sobre cine, o sobre rock". Yo me dije para mí mismo,"con razón estamos como estamos". También pensé que una de las discusiones más importantes que se está llevando a cabo en el cine actual gira alrededor del tema del debilitamiento del estado frente a las grandes corporaciones. Digo importante porque de una vez por todas el pensamiento político ha llegado a los labios de los espectadores comunes y, sobre todo, de los jóvenes aquí en Estados Unidos. El tema de las corporaciones fue puesto de forma frontal sobre la mesa por el documental The Corporation a finales de la década pasada y desde entonces no ha parado la andanada de películas emitiendo su voz de alerta. Desde el cine independiente más recalcitrante (La Cuarta Guerra Mundial, por ejemplo) hasta los títulos más conservadores de Hollywood (In good Company, por ejemplo), se muestran preocupados por el avance corporativo en detrimento de los deberes constitucionales de una nación.

Qué ha hecho que una industria tan millonaria como el cine se vuelque a ventilar el asunto? Tal vez sea la certeza de que, de acuerdo a las nuevas dinámicas comerciales y los planteamientos neoliberales del coloso del norte, cualquier persona puede crear un micro-estado. También puede ser que ante tamaña eventualidad todos nos estamos sintiendo precariamente vulnerables. Lo cierto es que desde el momento mismo en que se firmó la ley de libertades civiles para los esclavos en Norteamérica se establecieron las condiciones para que la empresa privada aprovechara las oportunidades y fue ahí donde se armó Troya. Como quien dice la verdadera Tercera Guerra Mundial había nacido antes que la Primera y los países se habían entregado, convirtiéndose en enemigos pequeños ante la codicia reiterativa de las empresas.

Pero antes de profundizar en este punto, quisiera ahondar en otro aspecto mucho más preocupante. Bien es sabido que en el mundo estamos y la lucha cuerpo a cuerpo es inherente a la naturaleza humana. Lo que se hace de verdad preocupante es el papel de la prensa , esos legitimadores sociales de la verdad, ante el conflicto. Ante tanto auge de buenas intenciones y expresiones políticamente correctas no puede haber más que un encubrimiento de distracción. En Colombia, por ejemplo, la prensa fue cómplice por omisión de las barbaries más largas de la humanidad. Sólo ahora con el apogeo del Internet, los medios de comunicación oficiales se dignan a montarse en el bus de la victoria denunciando una situación de paramilitarismo que debió haberse denunciado desde hace cuarenta años atrás.

Será que a Hollywood le está pasando lo mismo? Será que el cine norteamericano, ese fenómeno de masas que tantas emociones ilusorias nos ha producido, está temiendo un enjuiciamiento de tipo político? Esperemos que en el mejor de los casos la conciencia humanista se haya apoderado de la industria más poderosa del cine, como parece estar pasando con los medios de comunicación colombianos. Todo esto antes de que los gringos se queden demasiado solos.